Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 11 enero 2026 - 12:43 am
Categoría: General

 David Barbero

-He acudido esta tarde a conocer el espectáculo multidisciplinar ‘Caramel’ con gran curiosidad y con bastantes desconocimiento. Había oído hablar ligeramente sobre las hermanas Peya, una pianista y otra bailarina. También sobre el dúo que forman con el nombre de ‘Les impuxibles’. Pero poco más. Así que el atractivo para mí estaba en el teatrero integral Pablo Messiez, que firma los textos del espectáculo.

-Sabía que las dos hermanan han temas tan actuales como la salud mental, en una obra titulada ‘Suite TOC núm 6‘, o el suicidio, en ‘Harakiri’.  Ahora afrontan otra cuestión de actualidad y preocupación, como es el de las drogas en este, ‘Caramel’ que ha sido producido por el Teatre Lliure de Barcelona. En este caso es donde cuentan con la colaboración del dramaturgo Pablo Messiez, autor de los textos, y también de un grupo de intérpretes.

-No me he atrevido a decirlo hasta ahora. Pero lo digo. He ido a ver ‘Caramel’ con un cierto escepticismo por todo ese desconocimiento. Y la verdad es que he quedado sorprendido, no sólo para bien, sino para muy bien. Desde el principio. Además de sorprendido, impactado, muy gratificado.

El montaje utiliza el esquema, la complejidad, y a la vez la fusión, de elementos escénicos y artísticos ya empleados por las protagonistas en las ocasiones anteriores. Clara no sólo al piano, sino en toda la música y en el espacio sonoro completo. Creo que ya he empleado el adjetivo impactante. No importa. Lo vuelvo a repetir. Contagia. Comunica perfectamente emociones y sentimientos. Impresiona.

Ariadna, por su parte, está en la parte visual y de movimiento. Dirige las coreografías, absolutamente dinámicas, diferentes, nuevas, heterodoxas y perfectas a la vez. Expresivas y comunicadoras de sentimientos, acaparadoras de la atención, sin que puedas apartar los ojos y deseando ponerlos en cada uno de los movimientos o posturas.

Toda la acción – lo digo en plural- Todas las acciones  transcurren o suceden o se crean en un bar o lugar de encuentro o espacio de imaginación compartida. En él se desarrollan los monólogos, bailes y canciones. En esa atmósfera están los intérpretes, los bailarines y otros artistas de diversas especialidades, que son los creadores a la vez del ambiente y de su contenido.  

¡Ah! Es preciso dedicar un comentario especial a los textos de Pablo Messiez. Libres, irónicos, intencionados en cada detalle, sugerentes, ambiguos pero directos, provocadores pero realistas. Originales y cuidados al máximo. Además, encarnados por los intérpretes de una forma sugerente e intencionada. A veces, con picardía y otras con la necesaria ironía.

Para este espectáculo, las hermanas Peya , junta a Pablo Messiez, los interpretes, las bailarinas y todos los participantes, han partido de un proceso de investigación sobre el universo del consumo de las drogas. Tratan el tema con libertad y profundidad. Sin prejuicios. Señalan la importancia de diferenciar entre el consumo recreativo y el consumo problemático, éste último vinculado a factores como el género, la clase social o las condiciones estructurales.

El montaje se articula a partir de una hibridación  o fusión o suma de lenguajes. La música, el movimiento y el texto dialogan entre sí para crear un espectáculo sensorial en el que el público tiene una experiencia artística y sensorial que afecta a prácticamente todos los sentidos. Resulta como otra manera de entender y realizar el arte escénico de la interpretación y comunicárselo a los espectadores. La escenografía, limpia y sugerente, es una mezcla entre espacio simbólico y realista.

 El espectáculo propone un viaje sensorial a través de la música, el movimiento y la palabra que invita a ahondar en la reflexión sobre el problema que plantea. Ahonda en la relación entre el uso y la dependencia, las categorías morales que aparecen cuando se habla del tema y la necesidad de ausentarse como signo de los tiempos actuales 

De esta manera, realizan una realización dramática integral que evoluciona en la construcción de un lenguaje propio para descubrir nuevas formas de creación. El resultado es una propuesta escénica comprometida que invita al público a una reflexión colectiva.

Es un trabajo en el que todo el equipo y cada uno de sus miembros participa activamente y de modo excelente en su creación y realización. Hemos citado la labor destacada de las hermanas Clara y Ariadna Peya, les impuxibles. También a Pablo Messiez.  Hay que citar a todos. La dramaturgia es de Marc Cartanya. En la interpretación, también están Helena Gispert, Pol Guimerá, Mabel Olea,  Yasser D’Oquendo, Sandra Pujol y Joan Solé.

Enhorabuena a todos por el trabajo bien hecho y el agradecimiento por comunicarlo de esa manera.

Esta entrada se escribio el domingo, 11 enero 11 2026 a las 0:43 am. en la categoría: General. Puedes seguir los comentarios de esta entrada usando RSS 2.0 feed. Puedes dejar una respuesta, o trackback desde tu pagina web.

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