Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 17 mayo 2026 - 10:54 pm
Categoría: General

David Barbero

-Lo adelanto desde el principio. Esta tarde he asistido en el teatro Arriaga al estreno de la obra ‘Fronteras’, que me ha interesado especialmente tanto en su estructura escénica, como en su planteamiento de dirección y la potencia interpretativa del actor y la actriz que han encarnado diversos roles.

-No es frecuente que las compañías teatrales de Madrid estrenen sus obras en Bilbao y elijan el teatro Arriaga para ofrecer en primicia sus producciones. Esta tarde ha sucedido con la obra ‘Fronteras’. Así hemos podido conocer de primera mano el ultimo texto de un autor inglés no muy conocido por aquí pero de gran interés como es Henry Naylor, dirigido por el reconocido Andrés Lima e interpretado por una actriz y una actor que se hallan de total actualidad, Carolina Yuste y Eneko Sagardoy.

-“Fronteras” es un análisis crítico, directo y satírico de la sociedad en que vivimos, de los medios informativos y de las muchas contradicciones sociales existentes. También en concreto alude tanto a la cultura de la celebridad y los famosos como a la  indiferencia de Occidente frente a cualquier crisis humanitaria que suceda en cualquier otra parte del mundo y de las que somos testigos diariamente.

-Está narrada a través de vidas cruzadas, de problemas sociales enfrentados y tragedias personales muy graves. Entre otras muchas referencias, cuenta la historia de un joven reportero y fotógrafo de noticias que, tras capturar la primera y excepcional imagen de Bin Laden, es catapultado a la fama y al estrellato periodístico, traicionando sus ilusiones iniciales.

-Paralelamente, cuenta también la historia de una anónima y adolescente grafitera siria que se ve obligada a huir de su país después de luchar hasta las últimas consecuencias y con una enorme integridad por un cambio de régimen y un futuro mejor para su país.

-Contada a través de vertiginosos monólogos de ambos personajes que se entrelazan una y otra vez hasta que se encuentran en un clímax desgarrador, ‘Fronteras’ aborda el idealismo, la ética personal y profesional, la interacción entre Occidente y Oriente, el conflicto en Siria y la crisis migratoria con una excepcional combinación de realismo, audacia, poesía, humor y sentido del espectáculo. Es una obra con una estructura teatral avanzada e innovadora rápida, directa, con sólo dos intérpretes polivalentes, encarnando a un ritmo rapidísimo diversos personajes, que obliga al espectador a estar muy atento manteniendo el corazón atravesado.

‘Fronteras’ nos pone ante un espejo, perfilado hábilmente por el autor,  muy bien trazado escénicamente por Andrés Lima como director de escena, e interpretado con decisión, esfuerzo y agilidad por Eneko Sagardoy y Carolina Yuste, frente a este drama que vemos ahora habitualmente en imágenes reales en los medios de comunicación.

Así que repito mi impresión expuesta al principio de este comentario. Sigo meditando tanto en la estructura expositivo como en el planteamiento escénico. Además, claro, de reconocer la valentía en la denuncia de los problemas  graves que esta sociedad tiene.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 17 mayo 2026 - 12:00 am
Categoría: General

David Barbero

-He acudido esta tarde al Teatro Social de Basauri con especial curiosidad para ver la representación de mi admirado don Ramón María del Valle Inclán, ‘Los cuernos de don Friolera’. El punto concreto de mi curiosidad estaba comprobar la vigencia de una obra, que siempre he admirado en este momento y en la sociedad actual. El motivo de mi interés está en que en estos días se cumple un siglo, insisto cien años, de que se escribiera esta obra. Y dicen algunos que la sociedad ha cambiado tanto como para que hubiera perdido interés.

Ainhoa Amestoy firma esta adaptación y dirección escénica, en las que ha puesto, además de trabajo y meticulosidad, una concepción muy personal del texto y del género esperpéntico que inventó el autor. Está cargada de momentos  muy enfatizados, en los que destaca la crítica a la situación de hace un siglo, que ya estaba tan llena de bulos y de violencia machista. El expresionismo y el tono grotesco propios de Valle-Inclán están no solo muy presentes en esta adaptación sino especialmente representados. Es un montaje potente, donde el texto de Valle Inclán resuena con fuerza, en el que se incluyen hasta sus muy literarios acotaciones.

El montaje demuestra no sólo ser un gran conocimiento del autor y su especial estilo  sino también poseer una exquisita sensibilidad para conectar nuestro  tiempo con el de principios del siglo pasado.

La sociedad patriarcal, el concepto de honor en su sentido más arcaico y el estamento militar como garante inflexible de tradiciones anquilosadas son los temas que se exponen  con ingenio, ironía y ¡, en muchos momentos con humor.

La función presenta una estructura original, ya que la misma historia se cuenta de tres formas diferentes: en el primer acto, la representa una compañía de títeres; en el segundo, que es el grueso de la obra, se escenifica como tal; y, en el tercero, se vuelve a exponer en un romance de ciego.

Un texto de esta complejidad y un tratamiento escénico tan original requiere un gran trabajo interpretativo de  actores y actrices. Todos realizar un muy meritorio nivel y esfuerzo. Miguel Hermoso  que supera el reto dando vida a Don Friolera, el  protagonista, y a Don Estrafalario. Los actores interpretan a varios personajes. Armando del Río  se mueve con solturaa dando vida a Don Manolito y Pachequín. Todos interpretan con agilidad y dominio varios papeles,

Lidia Otón, por su parte, destaca interpretando a Doña Loreta, la mujer del teniente. Sus gestos, cargados de  significado y de matices. Ester Bellver se mete en la piel de doña Tadea, una cotilla que malmete al teniente instigándole para que busque reparar su honor mancillado. Pablo Rivero Madriñán y José Bustos están soberbios en la escena de los militares de salón, discutiendo sobre las últimas colonias perdidas o sobre el código de honor castrense que rige sus comportamientos. Iballa Rodríguez, en el papel de hija, está prácticamente presente en todas las escenas. 

El remate final lo firma magistralmente Miguel Cubero y su romance de ciego para cerrar la obra a capella, por lo que se ha ganado sus merecidos aplausos.

Ainhoa Amestoy demuestra su madurez en la adaptación y en la dirección de escena. El montaje  no decae, a pesar de la duración y del a veces muy peculiar lenguaje de Valle Inclán. Un montaje que puede hacer reflexionar sobre la presión social y las habladurías, muy presente con las redes sociales en la actualidad, con lo que los motivos de mi interés y curiosidad  han quedado sobradamente contestados.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 14 mayo 2026 - 10:51 pm
Categoría: General

David Barbero

-Comienzo por justificar la primera parte del título sobre que la obra, con el título de ‘Llámalo X’ que hoy se ha presentado en Pabellón 6 de Bilbao, se puede definir, positivamente, como un ejemplo del teatro en femenino. Lo es hablando del su contenido. El argumento ha sido sintetizado de la siguiente manera: Un grupo de amigas, cansadas de soportar siempre la misma situación, deciden hacer algo revolucionario que les permitirá conocerse de otra manera: Una orgía sexual con todas las consecuencias.

También es una comedia teatral, un tanto disparada, y divertida  de temática LGTBIQ+, que tiene una perspectiva feminista , que habla de las expectativas personales, la sexualidad y el deseo femenino de manera directa y poco convencional.

El grupo está formado por ocho amigas que pretenden desatar ciertas tensiones y expectativas sexo-afectivas que existen dentro del grupo llevando a cabo su propia experiencia, dado que esas fantasías sexuales han sido normalmente  representadas por los hombres y de manera machista. Así planean desmitificar este acto y convertirlo en una aventura propia e incluso compartir con el público el  proceso para recoger impresiones y reflexiones.

En el proyecto, hay que destacar que todas las participantes en  su elaboración en todas las fases y elementos son mujeres y jóvenes. Es el primer trabajo dirigido por Ainhoa Artetxe con la ayuda de Graciela Doniz, partiendo de unos textos y una dramaturgia creada por ambas junto a Lizar Begoña.  Las protagonistas de esta particular orgía son Nagore Armental, Paula Brezo, Goizane Casado, Lara Hunting, Eva Laorden Madinabeitia, Nahia Martinez Gondra, Meri Moren, Carmen Valero y Mariñe Zeberio Díez

Antes de llegar a Pabellón 6, la obra ha desarrollado un proceso de elaboración con ensayos y con un working progress con trabajos colectivos y análisis enriquecedores.

En el origen están unas reuniones de mujeres que se unían regularmente para tratar temas relacionados con la mujer y el deseo femenino. A partir de los datos obtenidos, se fueron improvisando escenas, generando textos y dramaturgias.  y acabó siendo la pieza teatral que esta tarde se ha presentado en Pabellón 6 de Bilbao.

En el título del comentario, se destacaba el adjetivo feminista para enfatizar que el tratamiento que se hace en la obra sobre la situación de la mujer en esta sociedad no es aséptico ni ocasional sino intencionado y de denuncia. Además, se expone entre aportaciones humorísticas, con lo que la crítica puede resultar más eficaz.

En los aspectos estrictamente teatrales, este ‘Llámalo X’ es una manifestación de la eclosión en el panorama escénico local de jóvenes profesionales, mujeres en este caso, decididas para realizar propuestas teatrales atentas a las preocupaciones de la sociedad de este momento.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 8 mayo 2026 - 11:19 pm
Categoría: General

David Barbero

-Os cuento. He acudido esta tarde a la sala de teatro de Pabellón 6 de Bilbao con el fin de ser testigo del estreno de ‘La noche’ por parte de su compañía joven, bajo la dirección de Juana Lor y sobre un texto escrito por Emilio Encabo.

Desde allí he caminado hasta mi casa, una notable distancia. He venido pensando en cuál sería una definición o una descripción ajustada a lo que he visto. No me está resultando fácil, por los muchos elementos que componen esta pieza y las innovaciones introducidas en su puesta en escena. Lo digo en el mejor sentido y con la valoración más positiva posible.

En mi reflexión, he analizado que el texto de Encabo, como acostumbra, es ingenioso, chispeante, con giros y sorpresas directas muy ocurrentes y llamativas. Juana Lor demuestra que está alcanzando una evidente madurez al afrontar la dirección escénica con notable dominio. Se nota que el trabajo con los intérpretes es uno de sus fuertes. Afronta los proyectos no sólo para demostrar lo que ya sabe, sino como una oportunidad para buscar formas nuevas.

He ido recordando cómo he las intérpretes sorprender por dominio de la escena, a pesar de su juventud. Voy a citarlas porque  son un elemento importante, y no sólo por la interpretación. Utilizo el femenino, porque son mayoría las actrices.  Alazne Astorga, Sara Barroeta, Ioritz Benito, Leire Ormazabal, Sandra Ortueta, Sofia Zallio.  También debo citar a los integrantes del ensamble de de Dantzerti.

Hay que añadir que tiene importancia en la estructura del espectáculo la labor de una cámara, que es manejada por Emilio Encabo, el autor del texto. Otro elemento a destacar son las coreografías, que han sido dirigidas por Aitzol Iraola. El vestuario ha sido diseñado por Betitxe Saitua. De la música y el  espacio sonoro, se ha encargado Etxahun Arregi Pikabea. La iluminación ha sido diseñada por Fernando Alcauzar. La responsabilidad de laescenografía las han asumido Betitxe Saitua y Quique Gago.

He repasado la sinopsis que define la pieza una fiesta de fin del invierno de un disco bar llamado ‘La noche’, en la que participa un grupo de jóvenes. He puesto en énfasis en la palabra fiesta. Se da la pista de que no saldrán del mismo modo en el que entraron. Otra pista: en la reunión se pone en juego la amistad, los sueños, el deseo, la muerte, la dirección en la vida y la soledad. Una pista más. Se habla de una experiencia híbrida teatral y audiovisual. He añadido que el público asistente también participa. A los asistentes a la función se nos ha invitado a vestirnos de alguna manera especial. Yo he ido con una pajarita roja.

En todo esto, he venido pensando en el camino hacia casa. También sobre el tono de la obra, en el que se nota mucho más la comedia que la seriedad de los temas aludidos. Da la sensación de que hasta los intérpretes se lo pasan muy bien, a pesar de las cosas serías que están comunicando.

Está presente la sensación de que es una obra para dejarse llevar, para compartir con otros y darse permiso para escapar de los días cotidianos, de los horarios, las obligaciones y las responsabilidades.

También ha ocupado parte de mi reflexión posterior el cuidado uso de material audiovisual con escenas que se graban en directo y se coordinan de modo inmediato con lo que sucede sobre el escenario . Provoca la intencionada sensación de que hay un dentro y un afuera.

Ya he dicho que es una producción de la Gazte Konpainia de Pabellón 6 en colaboración con Dantzerti. Lo digo para bien. He notado la influencia de ese equipo joven entusiasta y comprometido que aporta, además de su talento, su visión innovadora y su curiosidad.

Todo esto es lo que me sigue dando vueltas en la cabeza desde que he salido de Pabellón 6 en Bilbao donde he asistido al estreno de ‘La noche’ por su compañía joven, dirigida por Juana Lor sobre un texto de Emilio Encabo. No os puedo decir cuál es mi conclusión, porque todavía no he llegado a ella. Pero creo que os he proporcionado datos para que podáis vivir esa experiencia. 

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 7 mayo 2026 - 10:59 pm
Categoría: General

David Barbero

-Tenía gran interés en ver ‘Un monstruo viene a verte’ sobre el escenario. No sólo tengo EL recuerdo de la película. Reconozco que no he leído le novela. He visto también una grabación en video. He hablado con alguno de los responsables. He oído comentarios de personas entendidas que la ha vito. Por fin, he podido satisfacer esa curiosidad esta tarde en el teatro Arriaga de Bilbao. Me ha perecido de gran interés para encajar la opinión sobre los distintos tratamientos de este tema.

A pesar de conocer ya el argumento, en la versión escénica de ‘Un monstruo viene a verme’ hay muchos elementos que funcionan muy especialmente al verlos en vivo. En ella, tienen un gran impacto e incidencia el acoso escolar al que se ve sometido el protagonista, junto a la negación de la enfermedad terrible de la madre, la sensación de soledad y la incomprensión que siente ese adolescente.

Desde hace una década, La Joven, la compañía teatral que ha producido esta versión está dirigida por David R. Peralto y José Luis Arellano. Desarrollan una labor destinada al público adolescente y joven, quizá reticente a acudir a los patios de butacas de los teatros. Esto se ha reflejado en una mayor asistencia de jóvenes esta tarde al teatro Arriaga.

Este montaje de La Joven es coherente con esta intención de sus trabajos y su preocupación hacia los problemas de la juventud. Lo teatral tiene una extensión social o educativa, y en esta ocasión se une a la relación de los jóvenes con el cáncer. Se cuenta la historia del joven Conor, que ha de enfrentarse a la enfermedad terminal de su madre; su padre vive en otro continente y a su abuela la ve como un enemigo más que como una ayuda. Conor, además, sufre ‘bullying’ en el colegio y muestra una actitud huraña que le hace rechazar la ayuda que le ofrecen profesores y compañeros. En esas circunstancias, cada noche, recibe la visita de un ‘monstruo’ procedente del árbol que se levanta junto a su casa y que le cuenta un cuento que servirá para abrirle los ojos.

La adaptación escénica de la novela camina por la línea emotiva, más que por la coherencia lógica del argumento. Toca el corazón de los espectadores y, a la vez, hace reflexionar. La puesta en escena es dinámica y rápida; los elementos ‘fantásticos’ que posee el relato son simultáneos con el sufrimiento interior de un chico que se resiste a aceptar la realidad y cuya pelea es con él mismo.

El equipo interpretativo está nutrido por actores y actrices jóvenes que dan muestra de una naturalidad y buen hacer. Les acompaña un reparto de ‘veteranos’ en el que destacan Cristina Bertol como la madre de Conor y  Eduardo Aguirre de Cárcer como Monstruo.

La puesta en escena está muy estudiada. El equipo artístico está integrado por artistas del máximo nivel: la iluminación de Juan Gómez-Cornejo y Jesús Díaz Cortés; la escenografía de José Luis Raymond y Laura Ordás; el vestuario de Ikerne Giménez; la música de Alberto Granados Reguilón; la videoescena de Álvaro Luna, y  el movimiento escénico de Chevi Muraday.

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