Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 17 septiembre 2021 - 11:06 pm
Categoría: General

David Barbero

-Hoy también voy a comenzar por el final. Cuando, esta tarde, he salido del Teatro Arriaga de Bilbao, tras contemplar en sesión vespertina la obra ‘Privacidad’, iba pensando lo siguiente: El teatro del siglo XXI va abriéndose camino. Se está apropiando de las nuevas tecnologías y compartiéndolas. Empieza a marcar sus características diferenciadoras. Sobre todo, en las formas. Y también, en los contenidos.
-La presentación de ‘Privacidad’ en el teatro municipal de Bilbao conlleva una especial significación. Tiene carácter de estreno en toda la península. Y también, en buena parte de Europa. Llega con la aureola de haber causado impacto ya en grandes capitales. Y quiere ser exponente del arranque de una forma nueva de hacer teatro.
-En cuanto a su contenido, esta obra afronta directamente uno de los problemas más graves y más directos que sufrimos, en este momento, todos los ciudadanos del mundo. El título ya lo quiere reflejar desde el principio. La falta de privacidad. La situación de control absoluto al que estamos sometidos los ciudadanos. Estamos observados, controlados, investigados al máximo. Se conocen todos nuestros movimientos, todos nuestros datos, lo que hacemos, lo que dejamos de hacer.
-Las altas tecnologías de la comunicación, las redes sociales, las fichas, la mezcla de datos, los carnets, los comprobantes, los documentos, todo lleva a que las autoridades, los gobiernos, las grandes compañías lo conocen todo sobre nosotros. Y lo utilizan no a nuestro favor. Sino para dominarnos y para manipularnos. Para explotarnos económicamente y también políticamente y moralmente y para sacar todo tipo de beneficio sobre nosotros.
-Denunciar esta situación es el propósito explícito y directo de esta obra. Se propone dar a conocer esta situación a los espectadores. También exponer su gravedad y los peligros que tiene para la libertad de las personas. Así que cumple una de las funciones más propias del teatro.
-La manera en que esta denuncia se lleva a cabo no es mediante una historia o un argumento al uso en los espectáculos teatrales y en los audiovisuales. Se trata más bien de una exposición explicativa. Se podría decir que es una docu-ficción, una conferencia teatral, con grandes medios técnicos, con actores destacados, con la aplicación de las más modernas tecnologías y los medios audiovisuales más impactantes.
-Se trata de un tipo de teatro documental, que se ha puesto de actualidad en diversas zonas y en algunos medios. Destaca la inteligente utilización de estas técnicas, la ruptura de los convencionalismos, la imaginación e inmediatez para introducir personajes y para hacer aparecer nuevos temas sin transiciones inútiles y ralentizadoras.
-Sin embargo, esas técnicas expositivas, sin conflictos, con pocas emociones, con mucha ‘doctrina’, casi con consejos moralizantes, con explicaciones discursivas y a veces técnicas, suelen tener el riesgo de caer en reiteraciones, o en momentos de escasa intensidad y excesiva duración.
-Este proyecto comenzó hace unos años en Londres. Sus iniciadores y creadores fueron, y todavía lo son, James Graham y Josie Rourke. De allí, pasó a Nueva York, donde se incorporaron actores famosos, entre ellos, uno de los protagonistas de la serie de películas sobre Harry Potter. El tercer lugar donde se desarrolló este espectáculo fue México. Allí se incorporó Frank Franco. Y éste es quien ha hecho de intermediario para la presencia de ‘Privacidad’ aquí.
-Aquí tiene equipo propio. Se cuenta con una referencia destacada como es el director hábil y experto, Esteve Ferrer. Al frente del elenco, está el conocido actor, por las series televisivas, Adrián Lastra. Y también hay que destacar el hecho de que en la cuidada producción está Letsgo, que hasta ahora se había dedicado casi en exclusiva a los espectáculos musicales y en los que había logrado muy destacados éxitos.
-Vuelvo al principio para resumir mis ideas tras ver esta tarde ‘Privacidad’ en el Teatro Arriaga. Tengo la sensación de que es un paso muy significativo en el camino hacia la configuración escénica del teatro del siglo XXI. Llevamos ya consumida casi una cuarta parte del mismo. Y en muchos aspectos, se puede tener la idea de que teatralmente vivimos de las rentas del siglo anterior.
-Así que muy bienvenidas las aportaciones de esta ‘Privacidad’.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 4 septiembre 2021 - 11:45 pm
Categoría: General

David Barbero
-Hay que reconocer que el cabaret sirve para todo y que, en él, cabe también todo. O por no exagerar, casi todo. Por ejemplo, permite exponer la propia biografía.
-Lo digo porque esta tarde – noche he estado viendo, en el Teatro Campos Elíseos de Bilbao, el espectáculo ‘Una noche con Loles León’. Tiene los dos elementos. Utiliza una estructura propia del cabaret, con canciones, bailes, lentejuelas, chistes e ironías. Y también, expone hechos biográficos de la protagonista, la actriz Loles León..
-Para ser totalmente exacto, habría que hacer alguna precisión. No se trata de una autobiografía. No la ha escrito ella. Se la ha contado al autor del guión del espectáculo, Juan Luis Iborra, que además es guion amigo. Y ella la interpreta. Este punto es importante. O a mí, me lo ha parecido.
-Durante el espectáculo, ya se advierte de que puede haber hasta un veinte por ciento de ficción. Pero se deja al público que descubra, si lo desea, lo que es verdadero y lo que es falso.
-Se trata de un recorrido por sus cincuenta años de actividad como artista. Se incluyen también momentos personales, reflexiones, comentarios y bromas. Por supuesto, aparece Almodóvar, al que debe parte de su fama. La anécdota de su encuentro con Jeremy Irons. Las series de televisión, que le han dado popularidad. Los premios o nominaciones recibidas. Y su famoso viaje Hollywood, en compañía de las otras ‘chicas Almodóvar’.
-Queda reflejada como una mujer trabajadora y realista. ‘Tengo muy asumido lo que soy’. Feminista. Anarco-individualista. Vive, acepta y lucha contra las inseguridades que conlleva la vida del artista. Y se muestra satisfecha de la trayectoria conseguida y la vida que le ha tocado.
-Sobre los otros responsables del espectáculo, ya hemos citado a Juan Luis Iborra, como autor y director. Sobre el escenario, está acompañada de dos actores, bailarines y cantantes Briel González y Fran del Pino. Ambos demuestran sus polifacéticas cualidades. La música la pone en directo Yeyo Beyeyo. También, con agilidad y maestría.
-En un párrafo anterior, he indicado que me parecía importante el hecho de que Loles León interprete en el escenario su propia vida escrita por el autor del texto, Juan Luis Iborra, que también es el director. Ese atenerse a la interpretación de algo escrito, resta espontaneidad y encorseta la actuación de una artista, que en sí misma tiene, precisamente, una imagen espontánea y directa.
-Hay que reconocer, como se ha visto en el espectáculo, que Loles León tiene muchos y fieles seguidores. La representación ha sido interrumpida en varias ocasiones por los aplausos. Y éstos han sido especialmente calurosos al final.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 3 septiembre 2021 - 11:49 pm
Categoría: General

David Barbero
-Hace algo más de una hora que he salido del Palacio Euskalduna, donde he presenciado – y disfrutado – el estreno, en Bilbao, del espectáculo ‘Yo la peor del mundo’. Y continúo buscando una definición que reúna todos sus elementos y virtudes.
-Por una parte, existe una definición que lo califica como un ‘cuento punk’. Habría que añadir más adjetivos. Atractivo, inteligente, libre, emotivo, ácrata, cómplice, original. Y unos cuantos más.
-En esa definición, habría que incluir que es una semblanza crítica de sor Juana Inés de la Cruz, una mujer singular del siglo de oro español. Aunque en México. Está vista desde hoy. En realidad, no es una biografía. Sin embargo, se muestra su lucha por la libertad. También, se expone su gran talento literario en diversos géneros y modalidades. Se alude muy directamente a sus (des)encuentros polémicos con las instituciones eclesiásticas. Y se deja ver la ambivalencia de su vida como una monja sui generis.
-Un aspecto importante. Se destaca su defensa de lo que se podría llamar hoy un ‘proto-feminismo’, con todavía más mérito entonces. Su valentía, su rebeldía. Sobre todo, lo ya dicho, su lucha por ser una mujer libre, en un mundo que todavía era más machista que el actual.
-Dentro de la definición, habría que poner, y destacar, que es un espectáculo emotivo, vital, ágil, directo, contagioso, con una relación muy cercana hacia los espectadores. Hecho con especial cuidado, con delicadeza, y a la vez con mucha decisión.
-En todas esas características, se refleja la manera de hacer de la compañía Vaivén, dirigida desde su fundación, hace ya casi un cuarto de siglo, por Ana Pimenta e Iñaki Salvador. Su línea clara de compromiso con la sociedad. Su estética cuidada. Su manera de tratar los temas espinosos.
-Hay que aludir a la especial escritura de Antonio Muñoz de Mesa como un elemento decisivo en la hechura de este espectáculo. Original, libre, novedosa, con el punto necesario de irreverencia y hasta desparpajo.
-A la imaginativa, a la vez que rigurosa y eficaz, dirección de Olga Margallo también hay que dedicar una atención detenida. Además de su cuidado por todos los detalles. Y la atmosfera de espontaneidad y de cuestionamiento general de lo establecido. ¡Ah! Destacada, como un mérito, la muy matizada comunicación con el público.
-Otro punto y aparte hay que hacer para referirse a la composición y ejecución musical de Iñaki Salvador. Los cambios, los ritmos, las melodías, los tonos. Todo le señala como un maestro.
-En cuanto a la interpretación, es de justicia comenzar destacando el trabajo de Itxaso Quintana, tanto en lo musical como en lo teatral. Demuestra no sólo sus grandes cualidades. También su actitud y su trabajo. Su entrega total, su capacidad de comunicación.
-Ana Pimenta. Una señora de la escena. Por los gestos, las entonaciones, los movimientos, las ironías, las matizaciones, las pausas y los ritmos. La composición interior de cada personaje.
-Junto a ella, también brillan, y mucho, Nerea Gorriti y Lara Sagastizabal en sus muchos cometidos. Las canciones, las interpretaciones, las coreografías. Sin olvidar los dos personajes tan diferentes de Urgaith Alegría. Y tampoco su participación en los momentos corales.
-Sería una injusticia no valorar la escenografía de Marcos Carazo, el vestuario de Lola Trives, La iluminación de Xabi Lázaro y la coreografía de Maitane Zalduegi,
-En definitiva, un espectáculo para no perderse, disfrutarlo y estar atentos a sus muchas enseñanzas.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 2 septiembre 2021 - 11:10 pm
Categoría: General

David Barbero
-Esta tarde, he vuelto a ver, en el Teatro Arriaga, su producción de ‘Viaje a ninguna parte’. La había visto el día de su estreno a mediados del primer mes de este año pandémico 2021. Ahora se ha repuesto en Bilbao. Y este reestreno significa el arranque de la gira, con comenzará con una estancia prolongada en Madrid.
-Ya entonces expuse mi opinión muy favorable al conjunto de esta producción. En esta segunda visión, me ha parecido percibir una todavía mayor coordinación, complicidad entre el equipo, asentamiento del conjunto y seguridad en las interpretaciones y en movimientos corales dentro de la escena. Incluso hasta la historia me ha dado la impresión de estar más encajada y desarrollarse limpiamente.
-Destacaba entonces, el mérito de Ramón Barea, que asume la responsabilidad de la dirección y la interpretación de uno de los papeles protagonistas. Decía textualmente que ‘su interpretación rezuma sabiduría, dominio, matices, gestos significativos y tonos definitorios. En el apartado de la puesta en escena, refleja su habilidad para llevar a buen puerto una experiencia tan complicada’.
-También exponía que uno de sus evidentes aciertos ha sido la elección de los actores y actrices para los diversos papeles. Y destacaba las meritorias interpretaciones de Patxo Tellería, Mikel Losada, Itziar Lazkano, Diego Pérez, Irene Bau, y Adrián García de los Ojos. En el estreno de hace unos meses, incluía a Olatz Gamboa. Ahora es preciso añadir, en su lugar, a Aiora Sedano.
-También alababa la escenografía de José Ibarrola, el vestuario de Betitxe Saitua, la iluminación de David Alkorta, y el atrezzo de María Casanueva. Asimismo, destacaba la creación de espacio sonoro y las interpretaciones musicales de Adrián García de los Ojos.
-No quiero reiterar esa impresión todavía más favorable que he recibido esta tarde, para no parecer excesivo en las alabanzas. En lo que deseo insistir en mi apreciación de que este ‘Viaje a ninguna parte’ es el símbolo y la muestra de la solidez, la mejora y la calidad logradas, en los últimos años, por los profesionales teatreros vizcaínos.
-He puesto en plural lo de profesionales teatreros porque me refiero a todos. Desde luego, la dirección escénica de Barea es de una garantía ya reconocida. La calidad interpretativa de los cuatro actores y las tres actrices no tiene nada que envidiar a las mejores que llegan desde la capital. Y tampoco la resolución del espacio escénico, ni el espacio sonoro, ni el vestuario, ni la iluminación.
-Estoy convencido de que, en la gira que ahora comienza, y especialmente durante la estancia en Madrid, lo demostrarán. Y espero que allí se lo reconozcan. Habrá que estar atento a los comentarios para comprobarlo.
-Es lo que he querido reflejar cambiando, al comienzo de este comentario, el titulo original de la obra, por el de ‘Viaje a muchas partes’. Porque esta producción, y el conjunto del teatro de aquí, no tiene ese destino negativo de ‘ninguna parte’. Sino todo lo contrario.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 28 agosto 2021 - 11:07 pm
Categoría: General

David Barbero
-Comenzaré diciendo que, a título personal, el mito de ‘Antígona’ siempre me ha parecido el más apropiado, entre los clásicos griegos, para tratar los problemas actuales sobre el poder o la libertad. Y así lo he trabajado – o intentado – en alguna obra.
-Cabe recordar las destacadas adaptaciones realizadas, en diferentes épocas y lugares, por Anouilh, Brecht, Espriú o Marechal, entre otros. Pueden ser buenos ejemplos de actualizaciones en tiempos y con intenciones diferentes.
-He querido empezar así para dejar claro el interés con el que, esta tarde, he acudido al Teatro Arriaga para presenciar la representación de la versión de ‘Antígona’, adaptada y dirigida por el David Gaitán, un joven muy emergente en el panorama teatral mejicano. Está interpretada, en sus principales papeles, por Fernando Cayo como Creonte, Irene Arcos, como Antígona, y Clara Sanchís, en un personaje llamado ‘sabiduría’, creado por el adaptador.
-La intención de esta nueva ‘utilización’ de ‘Antígona’ está reflejada en el origen que se atribuye al proyecto. Surgió en México, en el año 2014, a raíz de la desaparición violenta de 43 estudiantes, con implicaciones gubernamentales. Sus familiares quisieron rescatar los cadáveres y darles una sepultura digna. Muy parecido a lo que deseó hacer Antígona con su hermano.
-Con ese planteamiento y el deseo de realizar una denuncia de esos hechos tiránicos, este espectáculo convierte el texto clásico de Sófocles en un supuesto debate, en el que también participa el tirano Creonte. En él, van apareciendo temas muy actuales como la realidad el poder, las estrategias del tirano, la desinformación como arma de sometimiento, el enfrentamiento entre la justicia natural y las leyes de los poderosos o la desobediencia civil pacífica.
-En el tratamiento espacial de este juicio a Antígona, se ha utilizado un escenario lleno de sillas, mesas, rampas y otros objetos colocados en un calculado desorden. Son reagrupados en varias ocasiones, con la intención, no siempre conseguida, de permitir el movimiento de los actores. Estos intencionadamente desordenados movimientos y los añadidos textuales van evidenciado el intento de aportar un look más efectista y moderno al espectáculo, además de acercar su contenido a la actualidad.
-Sin embargo, estos propósitos adaptadores pueden ir acompañados de notables riesgos. El efectismo puede acercarse a la pretenciosidad, si no se ajusta bien el contenido. La clarificación quizá exija tener claras las propias ideas. Estereotipar los personajes es posible que precise un trabajo previo de dotarlos de una caracterización consistente. Proponer un sistema justo y ordenado de gobernanza puede requerir un pensamiento en profundidad y no sólo unas frases lapidarias. Y entrar en una tragedia de Sófocles, sin un absoluto conocimiento de los clásicos, puede parecerse a lo que hace un elefante en una cacharrería.
-Especial reconocimiento hay que prestar a los intérpretes. Merecen ser citados todos. Fernando Cayo, Irene Arcos, Clara Sanchís, Elías González, Isabel Moreno y Jorge Mayor. Por la ardua labor de defender unos personajes de tales características.
-En definitiva, esta ‘Antígona’ puede ser un ejemplo de las intenciones de ‘utilizar’ los clásicos para afrontar los problemas actuales. Y también de los riesgos que se pueden corren en el intento.

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