Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 6 junio 2020 - 11:03 am
Categoría: General

David Barbero

-Ayer asistí al primer acto teatral post coronavirus. Tuvo lugar en la Fundición, sala acostumbrada a la innovación.
-Consistió en un espontáneo e improvisado taller de espectadores, como los que allí se celebran con normalidad. No fue un acto programado desde arriba. Existió la sensación de total autonomía de los participantes y, desde luego, cumpliendo todos lo requisitos sanitarios.
-Hubo información directa sobre las reuniones de las administraciones públicas con los sectores productivos de la creación teatral. Existió análisis de la situación que se presenta a partir de ahora. Se presentaron iniciativas. Aparecieron críticas y también juicios positivos.
-Una de las cosas que más me interesó fue el debate colateral, pero apasionado, sobre la revolución pendiente por parte del espectador. Se decía que, tras las dictaduras de los primeros actores, o de los dramaturgos, o de los directores, quedaba ahora por venir la libertad de las/os espectadores para construir su propio espectáculo con los elementos proporcionados, y convertirse así en los auténticos autores.
-Al regresar a casa, pensé que podía ser un delirio del virus. La sala de la Fundición siempre ha sido un lugar propicio para la ensoñación.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 6 junio 2020 - 11:00 am
Categoría: General

David Barbero

-Reconozco que lo anuncio por el deseo que tengo de que eso suceda, después de tanto tiempo sin presenciar teatro en directo.
-El jueves, día 25 de este mes de junio del año 2020, par y bisiesto, se va a reestrenar la imperecedera obra teatral ‘Hoy, última función’.
-La volverán a representar los extraordinarios actores Ramón Barea e Itziar Lazkano.
-Tendrá lugar en Pabellón 6 de Bilbao.
-A mí, me parece, dadas las circunstancias, un acontecimiento de muy especial importancia.
-Yo, desde luego, deseo estar presente.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 12 marzo 2020 - 11:47 am
Categoría: General

David Barbero

-Ayer se inauguró el festival Loraldia en el teatro Arriaga de Bilbao con la obra músico-teatral titulada ‘Iparragirre. Biotzeko Jose Mari’.
-Como todo lo que tiene lugar en Loraldia, se desarrolla en euskera. No tendré yo la osadía de hacer valoraciones sobre espectáculos que no puedo comprender enteramente por mi desconocimiento del idioma.
-Pero por las impresiones que tuve y por las opiniones que recogí, me permito llamar – y mucho – la atención sobre este espectáculo.
-En él, intervienen las actrices y cantantes Ane Gabarain, Joli Pacualena y Ainara Ortega. El músico y guitarrista Ángel Unzu tiene una notable participación. La dirección es de Fernando Bernues y Mireia Gabilondo. Por detrás, están también Aizpea Goenaga y Arantza Iturbe.
-Destacaría la complicidad, la naturalidad, el buen hacer, el humor inteligente, el cuidado de los detalles, los puntos de ironía,…
-Lo dicho arriba. Llamo – y mucho – la atención sobre esta obra. Para los euskaldunes y también para todos los adicionados a las joyitas teatrales.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 11 marzo 2020 - 12:36 pm
Categoría: General

David Barbero

-Armoniosa, cuidada, agradable, bien cantada, bien interpretada, elegante, seria, comprometida, divertida…
-Todos esos adjetivos, y algunos más, se pueden aplicar a la función musical y teatral, ofrecida ayer en el Teatro Arriaga. Llevaba el título de ‘Inéditas’. Añadía un subtítulo explicativo: ‘La voz invisible de las compositoras’.
-En realidad, era un concierto dramatizado. Yo lo he calificado genéricamente de función, para tener la excusa de poner todos los adjetivos en femenino y así hacer un guiño a esas compositoras, injustamente silenciadas.
-En este caso, se han elegido obras de compositoras vascas. De un lado y otro de los Pirineos. Destaquemos sus nombres. Julie Adrienne Carricaburu, Emma Chacón, Emiliana de Zubeldia, y Anita Idiartborde. Sus composiciones fueron ayer muy aplaudías por méritos propios.
-Las intérpretes, lógicamente para el caso, fueron mujeres. Estuvieron a la altura de las compositoras. Las instrumentistas: Susana García de Salazar, pianista, y Teresa Valente, al violonchelo. Magistrales las dos. La soprano Eugenia Bois cantó con precisión y sentimiento. Intervino la actriz Charo Martínez de Urizar para encarnar a las compositoras. Lo hizo con mucha complicidad en los momentos cómicos y en los dramáticos.
-No hubo mucho público. Una pena. Los que estuvimos coincidíamos en que es una injusticia, y una pena, que esta música se haya silenciado.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 8 marzo 2020 - 12:38 pm
Categoría: General

David Barbero

-Permíteme empezar con una reflexión – quizá pedante – que me vino a la mente al salir ayer del Teatro Barakaldo, tras ver y disfrutar de la obra ‘Próximo’, escrita y dirigida por Claudio Tolcachir. Pensé, por contraste, en que todavía, en algunas escuelas de teatro, se siguen explicando las unidades de tiempo, lugar y acción a la hora de escribir textos teatrales.
-‘Próximo’ es un claro ejemplo de las cosas extraordinarias que se pueden lograr, teatralmente, cuando se superan, con inteligencia y sensibilidad, los encorsetamientos, convenciones y limitaciones artificiales. La libertad expositiva y emocional, junto a la imaginación, es la mejor vía de expresión también en el teatro.
-Es una pieza teatral sobre la relación emocional de dos hombres jóvenes que viven en lugares tan lejanos como Madrid y Sídney. Se conocen ocasionalmente por las redes sociales. A través de ellas, sin encontrarse nunca físicamente, van desarrollando su relación, sus vidas, sus soledades, sus búsquedas.
-Claudio Tolcachir, como autor y director, da otra buena muestra de su originalidad y su habilidad para presentar historias conmovedoras y emocionantes de manera novedosa e imaginativa. También confirma la capacidad para crear personajes con una psicología variada y profunda. Así mismo, evidencia gran sabiduría para comunicar todo eso a los espectadores. -El juego dramático de esa relación a gran distancia funciona como una pieza de relojería desde el primer momento. Los dos personajes se mueven sobre el escenario cruzándose a veces, mientras se comunican a través del teléfono o del ordenador. La proximidad sobre la escena, sin mirarse directamente en ningún momento, refuerza todavía más la lejanía en que se encuentran.
-De esa manera, el espectador recibe con toda la fuerza teatral las características de su relación, intensa, humana, real, pero también condenada a no verse ni tocarse.
-Para que todo ese mecanismo funcione y comunique las sucesivas emociones de cada momento, es necesaria una enorme capacidad de recursos en la escritura y en la dirección. Tolcachir demuestra aquí tenerla. Ya lo había evidenciado en obras anteriores.
-Junto a él, hay que destacar la labor de los intérpretes, el argentino Lautaro Perotti y el español Santi Marín. Evidencian tener recursos interpretativos muy variados y sólidos. También, demuestran haber realizado una larga y cuidada labor de preparación y ensayo para comunicar emociones a la vez alejadas y próximas.
-Un mecanismo tan sincronizado como éste –antes he puesto el ejemplo del reloj – no podría funcionar sin que todas las piezas estuvieran absolutamente engrasadas, ajustadas y dirigidas al mismo objetivo. El vestuario, la escenografía, la iluminación, el sonido tienen una responsabilidad – y mérito – en el bien funcionamiento.
-Así ayer, al salir del teatro Barakaldo, los espectadores quedamos gratificados y agradecidos por haber podido ver, disfrutar y participar de un espectáculo teatral con esas características tan destacadas.
-Una pena que la sala no estuviera abarrotada. La propuesta lo merecía.

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