Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 5 septiembre 2018 - 10:38 am
Categoría: General

David Barbero
-Debo comenzar explicando el título.
-Por supuesto, soy consciente de que José Luis Moreno no es el autor del texto ni de la música del espectáculo ‘Franciscus’ que se estrenó ayer en el auditórium del palacio Euskalduna de Bilbao. He titulado de esa manera para destacar que, a mi juicio, todo tiene la impronta, el look, las formas, el estilo, las maneras y hasta los contenidos de este veterano productor y artista.
-El autor del texto es el argentino Alejandro Roemmers. Es miembro de una acaudalada familia de ese país, con una vocación paralela como escritor. Ha publicado ya una extensa obra narrativa propia. Este musical constituye su último producto cultural especialmente querido. Ha estado durante una larga temporada en los escenarios de Buenos Aires. Ahora comienza en Bilbao su gira por Europa.
-Ayer, en este solemne estreno europeo, se reunió una buena parte de esa familia. Era la demostración del interés que el grupo empresarial ha depositado en esta nueva aventura cultural.
-José Luis Moreno, como productor ‘a este lado del charco’, ha dotado al espectáculo de su aparatosa y habitual grandiosidad. No falta la presencia de hasta cuatro caballos sobre el escenario; ni la escenificación de una aparentemente sangrienta batalla; ni las proyecciones audiovisuales; ni los grupos de bailarines como acostumbra en sus programas y antologías escénicas. También hay coros muy nutridos. Se muestra un gran aporte luminotécnico. Los actores y cantantes utilizan micrófonos para potenciar sus voces. Existen juegos de amplios decorados, efectos para elevar a los integrantes de la orquesta, un director musical apasionadamente entregado con gestos contagiantes. En definitiva, una abigarrada propuesta escénica con todos los elementos a los que se puede recurrir para dejar impresionado al espectador. Es su estilo inconfundible desde hace ya mucho tiempo.
-Lógicamente, los elementos biográficos del protagonista, Francisco de Asís, también han sido adaptados para contribuir a esa magnificencia comunicativa y envolvente.
-En estos grandes proyectos, muchas veces, se presta más atención a los aspectos poderosamente impactantes que a los detalles fundamentales. Así, se puede correr el riesgo, como ocurrió, de tener fallos en el sonido y algún otro elemento técnico.
-De todos modos, queda claro que es éste un proyecto ambicioso, con objetivos a largo plazo. Además, existe constancia de que los promotores, tanto el autor como el productor, están contentos con el producto que se ofrece.
-Por lo descrito, se puede concluir que, aunque se presenta como un musical, no se ajusta ni en las formas ni en el contenido a los ya clásicos espectáculos de este género procedentes de Norteamérica. Evidencia, desde el planteamiento inicial, que tiene otros destinatarios.

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