David Barbero
-Reconozco que he acudido con una especial curiosidad esta tarde al palacio Euskalduna de Bilbao, dentro de la temporada operística de la Abao, para disfrutar de la ópera ‘Werther’, de Jules Massenet con libreto de Éduard Blau, Paul Milliet y Georges Hartmann.
Conozcía el personaje de Werther desde la literatura, por la obra de mi admirado Johann Wolfgang von Goette, en la que se ha inspirado esta composición operística. Siempre me ha parecido un personaje muy potente, de impresionante emotividad, digno de analizar y también para meterse dentro de su espíritu torturado y su vivencia trágica.
Así que me ha resultado muy gratificante y enriquecedora este ‘reencuentro’ emocional añadido y complementario a través de diferentes elementos artísticos y expresivos..
En consecuencia, agradeceré a quienes me lo han permitido. Comienzo por los intérpretes. Los protagonistas han sido Celso Albelo, Annalisa Stroppa, Lucía Iglesias, y Ángel Òdena. Ha intervenido la Bilbao Orkestra Sinfonikoa, dirigida por Carlo Montanaro, el Coro Ópera de Bilbao y Leioa Kantika Korala.
De la dirección de escena se ha responsabilizado Rosetta Cucchi. Deseo detenerme en ella. Su labor ha sido calificada, para bien, como ‘descontextualizadora’ en el tiempo y en el espacio. Ha realizado una ucronía con gran resultado eficaz y artístico para acercar os hechos y los personajes. Traslada la acción desde el último tercio del siglo XVIII a la mitad del XX, con una plasticidad cuajada en una cuidada sensibilidad y dominio escénico, que ha facilitado la conexión emocional para los espectadores. Desde luego, para mí sí. A ello han contribuido la escenografía de Tiziano Santi, la iluminación der Daniele Naldi y el vestuario creado por Claudia Pernigotti.
Vuelvo a los intérpretes. También sobre ellos, también se han expuesto ya valoraciones positivas. En lo referente a la parte de cantantes, y en el aspecto de actores o actrices. Celso Albelo, en el papel de Werther, ha dado una lección, tanto en el saber escénico como en el canoro, de cómo ha de abordase el personaje del joven escritor enamorado con turbulencias emocionales suicidas. No soy el primero que lo señala. Ha construido un personaje de calado psicológico y gran inteligencia vocal.
La mezzosoprano italiana Annalisa Stroppa ha encarnado una Charlotte entregada con una gran fuerza y emotividad dramática en su calidad de amante sojuzgada por las convenciones sociales, siendo su momento cumbre cuando canta, con desgarro contenido, las escenas más dramáticas.
Asímismo se ha destacado la expresividad de la soprano a Lucía Iglesias interpretando una Sophie llena de emotividad. El barítono Ángel Òdena, en su rol de Albert, ha demostrado su profesionalidad y maestría.
Así que, volviendo a lo expresado al comienzo, reitero mi satisfacción y hasta mi agradecimiento por permitirme reverdecer mi vivencia emotiva de Werther, e incluso haber añadido la de Charlotte.
Esta entrada se escribio el miércoles, 21 enero 21 2026 a las 1:04 am. en la categoría: General. Puedes seguir los comentarios de esta entrada usando RSS 2.0 feed. Puedes dejar una respuesta, o trackback desde tu pagina web.