Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 17 diciembre 2008 - 10:20 am
Categoría: Política

-Hace mucho tiempo que no hablamos del Gobierno vasco.

-Es aburrido. ¿No?

-Más que aburrido, es …. ¿cómo decirlo? Bueno. No sé. Eso.

-Pero ahora anda con muchos líos.

-Dicen que Ibarretxe ni se habla con los consejeros de otros partidos.

-¡Votar en contra de la portavoz del gobierno es algo muy duro!

-Lo que es duro es estar en un gobierno en el que no crees y con el que no sintonizas.

-En algún momento tenían que estallar. Es un gobierno que se hizo exclusivamente por intereses personales.

-¡Como todos!

-Ibarretxe quería que apoyaran su plan. Los de EA debían agarrarse al poder para no diluirse. Y Madrazo tenia muchas ganas de tener un sillón.

-Lo que pasa es que ahora sólo piensan en las elecciones.

-¡Como siempre!

-A la pobre portavoz del gobierno, le han caído muchos palos en las últimas semanas.

-Los pecados tienen su penitencia.

-A ella no le afecta. Ya ha dicho que no va a dimitir, porque se siente respaldada por todos los miembros del gobierno.

-Eso lo dice de cara a la galería. Tiene que estar muy afectada.

-Es curioso cómo los otros partidos le dan una palmadita en la espalada cuando están en el gobierno. Pero le ponen la zancadilla en el parlamento.

-¡Las elecciones, amigo! Cada partido intenta sacar votos como puede.

-Además han aireado lo de su hija en ETB y lo de Kepa Junkera.

-No me ha parecido bien que eche toda la culpa a las elecciones y que diga que están revolviendo la mierda sólo por motivos electorales.

-¡Hombre! Si remueven la mierda es por que ha hay.

-Hace mal en no asumir la responsabilidad de que algo ha hecho mal.

-Se han terminado los tiempos en que el PNV podía hacer lo que quería impunemente.

-¡Qué iluso eres! Te quedas sólo en las apariencias.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 16 diciembre 2008 - 10:17 am
Categoría: General

-Bueno. ¡Qué cara más seria traes hoy!

-¿Estás enfadado?

-Hoy vamos a ser absolutamente claros y contundentes. Con la tortura, hay que tener tolerancia cero. Es un desprestigio absoluto que a un estado o a un gobierno o a unas instituciones públicas, se les pueda acusar de que están torturando.

-Para los pies, amigo. ¡No vas a creer a estas alturas a los terroristas que denuncian las torturas falsamente como herramienta para destruir el orden social establecido!

-Reconoce que eso es así.

-Por supuesto, no me chupo el dedo.

-Si no te chupas el dedo, ya está aclarado.

-No está aclarado nada. Sigo insistiendo en que, con la tortura, tolerancia cero. Hay que establecer los mecanismos de claridad y transparencia para que ninguna de esas falsas torturas pueda tener el menor indicio de credibilidad.

-Ahí están las peticiones de garantías jurídicas, entre las que se incluyen que haya grabaciones de la estancia de los detenidos en dependencias policiales y judiciales, o que estén presentes los abogados o que médicos independientes puedan reconocer a los detenidos y reclusos.

-En otros países ya están establecidas esas normas.

-Si aquí no se han puesto todavía, es porque hay algo que ocultar.

-Pues venga. Prioridad absoluta. Que se pongan cuanto antes aquí. Es cuestión de dignidad colectiva.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 15 diciembre 2008 - 11:05 am
Categoría: Política

-Debo decirte, en primer lugar, que eso es un tópico falso. La izquierda no está más dividida que la derecha.

-A mi juicio, sí.

-Lo dicen los que quieren desprestigiarla. Sacan esa muletilla de que en la izquierda hay mucho personalismo y mucha vanidad.

-¿Y no es verdad?

-Lo que pasa en la derecha es que tiene sólo una obsesión, la de conseguir el poder y, por lo tanto, se unen con el fin de lograrlo.

-A mí me parece bien que el Partido Comunista haya logrado liderar ese totum revolutum que es Izquierda Unida. Ya está bien de estar en manos de personas, quizá bienintencionadas, pero con poca solidez. Donde esté el Partido Comunista con su tradición, su personalidad, su….

-¿Estás hablando de la prehistoria?

-Los partidos comunistas ya no existen.

-Esta crisis económica ha resucitado a Marx. Nos habíamos olvidado de él y, por eso, ha pasado lo que ha pasado.

-¿Va a volver el centralismo democrático?

-Aquí en el País vasco, en un solo fin de semana, han aparecido dos grupos diferentes que se han desunido de Izquierda Unida.

-¡Hombre! Es que ha sido muy descarado el pacto que han mantenido con el PNV, nacionalista y de derechas, sólo porque al líder le han asegurado un sillón de poder.

-Prescindiendo de personalismos, la izquierda tiene que buscar su sitio. La sociedad ha cambiado mucho.

-La izquierda mira demasiado hacia atrás.

-¿Tú crees?

-Debería mirar hacia la izquierda. ¿No? Y dejarse de rollos.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 12 diciembre 2008 - 10:38 am
Categoría: Teatro

-Fijaos qué idea tan innovadora para el teatro. Cuando entran los espectadores, no existe la diferencia entre el escenario y el patio de butacas. Todo es una unidad. El suelo está cubierto con trozos de cartón. El público, al entrar, tiene que colocarse como puede o como quiere. Puede estar de pie. Pasear. Sentarse. Poco a poco van saliendo las actrices. Salen riéndose. Es una risa contagiosa. Se ríen. Se ríen. Se ríen de todo. Espontáneamente el público se contagia y se ríe también. Van descubriendo que los trozos de cartón, por detrás, tienen escritas frases alusivas a distintas cuestiones de la actualidad y a problemas que existen. Y las actrices siguen riendo. De modo contagioso. El público también. Se parten de risa. Y el público también. Se ríen de las cuestiones que aparecen en los cartones. Se ríen. Se ríen. De todo. De ellas mismas. De ellos mismos. Se ríen.

-Bueno sí. Esta bien. Pero….

-Es es la última obra de La Ribot. ¿No?

-No sé si es la última. Hace tantas cosas.

-Pero dura cinco horas.

-En otros sitios, ha durado hasta ocho horas.

-Más mérito todavía.

-El público puede salir y entrar. Ir tomar un vino. Echar un cigarro. Y vuelve a contagiarse de la risa y de las cuestiones que se plantean.

-Cuando vuelven, las actrices están allí todavía riéndose.

-Te decía que, en cinco horas, no es fácil crear un tempo dramático.

-Todo lo contrario. Lo curioso del caso está en esas cinco horas y en el tempo largo de la representación.

-No sé si eso se adapta a las condiciones de la sociedad actual.

-Es el público quien tiene que adaptarse al espectáculo.

-¡Eso es el arte!

-No sé. Igual tienes razón. Pero a mí me parece que quizá eso, concentrado en hora y media…

-No. De ninguna manera. Eso sería otra cosa.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 11 diciembre 2008 - 10:33 am
Categoría: General

-He estado viendo la película alemana ‘La ola’.

-Como película, un poco esquemática. ¿No?

-Los valores cinematográficos no son los que más me interesaron.

-Es un ejemplo de cómo, desde el séptimo arte, se puede hacer una análisis de la sociedad.

-Y desde las otras artes también.

-Es un análisis de la sociedad alemana.

-De la sociedad en general. De la de aquí también.

-En esa película, se expone un curioso experimento realizado en un instituto alemán dentro de una clase sobre autarquía. Se ve cómo las ideas y las prácticas fascistas pueden aparecer en cualquier momento.

-¡La palabra fascista no es apropiada! No es lo mismo autarquía que fascismo.

-No me preocupan las palabras. Me preocupa el contenido. Se demuestra cómo, si se enciende una pequeña cerilla, se puede organizar un gran incendio.

-Allí se señalan las condiciones de cultivo para que aparezcan los grupos fascistas. Desde el descontento social hasta el nacionalismo pasando por un líder ambicioso.

-En la película, no se alude a todos los nacionalismos. Sólo a los nacionalismos extremos.

-Esa es una puntualización importante.

-Es interesante cómo van apareciendo las fases de creación del emblema, la defensa incondicional de los miembros del grupo entre sí, la intolerancia de ideas ajenas, el rechazo a los diferentes.

-Insisto en que esa película habla de Alemania.

-Yo veo aquí esos signos de los que hablas.

-Además se señalan expresamente los temores que existen en Alemania a que se reproduzcan los viejos fantasmas de los nazis.

-Vale, vale. Si tú dices que aquí no hay ningún peligro, será verdad. Pero a mí me parece que……

Esta página web utiliza cookies para mejorar tu visita adaptando la navegación a tus preferencias.
Para seguir navegando tienes que Aceptar las política de cookies. Más información