Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 24 noviembre 2024 - 1:29 am
Categoría: General

DAVID BARBERO

-He tenido especial interés en acudir esta tarde al teatro Serantes con el fin de ver de nuevo la obra – el monólogo-  ‘Prima Facie’ dentro de la programación del Festival internacional de Santurtzi. La vi hace unos meses en Bilbao. Recuerdo que entonces os transmití mi inmejorable impresión tanto de la obra como de la interpretación y de todo el montaje.

-Os adelanto que, en esta revisión, me ha parecido todavía mejor. Más exacta, más completa, mejor dirigida y también todavía mejor interpretada.

-Este interés de verla atentamente otra vez estaba motivado por el deseo de realizar un nuevo análisis de obra. Hacer otro intento de percibir con más exactitud cuáles son las cualidades concretas por las que ese espectáculo funciona tan bien. Porqué despierta tanto interés. Las causas de que conecte tan perfectamente con el público.

-Me he vuelto a preguntar qué hubiera sido de esa pieza sin la interpretación de Victoria Luengo. Qué hubiera sido si tampoco hubiera sido dirigida por Juan Carlos Fisher, ni escrita por Suzie Miller. Cuáles han sido las claves que han manejado esas tres personas.

-Hay que advertir que esto no sólo  ha sucedido aquí en España. Antes, había pasado por numerosas capitales europeas con el mismo éxito. También en Estados Unidos, comenzando por el Broadway neoyorkino, la expectación y los elogios han sido también completos.

-Del personaje de Tessa, que es la protagonista, se ha destacado la perfección en su caracterización, por las connotaciones de actualidad, por los matices que complementa su diseño, por la acumulación de perfiles superpuestos. A mi juicio, eso ha sido posible, entre otras cosas, porque la autora es una mujer. Creo que hay elementos y matices, que no habrían podido ser explicitados, y de esa manera, por un hombre.

-Dentro de la caracterización de este personaje, hay destacar también el acierto en la manera de expresar el contraste en sus dos etapas: cuando ella era abogada en los casos de violencia sexual, y cuando, después, se convierte en victima. En este punto, es preciso señalar asimismo cómo queda reflejada la realidad de la justicia misma y de su ejercicio. Y el juicio que ella expone de esa justicia.

-Se ha insistido mucho en la manera fragmentada  de exponer la acción, en el ritmo, en el atractivo para que pieza llegue a atrapar la atención. La estructura no lineal en la presentación de los hechos está perfectamente matizada. La precisión de los saltos temporales y espaciales. Siendo esos aspectos merecedores de elogios, las alabanzas hay que extenderlas a la novedosa, eficaz y atractiva manera de exponer la historia y el personaje.

-Asimismo hay que destacar cómo las diferentes emociones llegan de tal manera al espectador que no deja indiferente a nadie. Te obliga a reflexionar, te provoca muchas preguntas, te lleva a tomar posición. En ese aspecto, es obligado reconocer el cuidado puesto por el responsable de la dirección escénica en los detalles por mínimos que puedan parecer. Todos son convertidos en significativos y atrayentes. En los golpes de efectos sonoros y visuales.

-De la interpretación de Victoria Luengo, ya he expresado antes mi reconocimiento. Hay que destacarlo todo: su versatilidad, sus cuidadas entonaciones, incluso para cada una de las partes de las frases breves, los gestos, las actitudes, los cambios de ritmo, la complicidad, la variedad de actitudes…

-A nadie le sorprenderá, por tanto, que el teatro haya estado lleno; que ese público haya sido mayoritariamente femenino; que se notara en el ambiente esa curiosidad, esa expectación, esa compenetración, esa identificación en el seguimiento de todo el desarrollo de la obra.

-Tampoco sorprenderá a nadie que, al término de la obra, los aplausos hayan sido unánimes, sonoros, extensos, prolongados y contundentes. Muchas de las espectadoras y espectadores se han puesto de pie. Todo ello da una idea fiel de la aceptación total que ha recibido el espectáculo en su totalidad y en cada uno de sus elementos.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 23 noviembre 2024 - 12:59 am
Categoría: General

DAVID BARBERO

-Esta tarde, antes de salir de casa, me he puesto una camisa recién planchada. También he elegido un pantalón con la raya muy recta. Incluso he pasado el cepillo a los zapatos. Después, os digo porqué lo he hecho.-

-He acudido, casi con devoción, al teatro campos Elíseos de Bilbao para ver al veterano y entrañable actor Hector Alterio en su interpretación de la pieza ‘Una pequeña historia’ escrita y dirigida por su compañera Ángela Bacaicoa.

-He señalado que he acudido ‘con devoción’, ya que a juicio de muchos, este proyecto se ha preparado en familia como despedida de su larga y muy exitosa actividad interpretativa, que ha durado nada menos que siete décadas.

-El espectáculo se ha construido sobre la base de sus recuerdos, de hechos significativos de su vida. Como un viaje de ida y vuelta, Buenos Aires – Madrid – Buenos Aires, Héctor Alterio nos ha interpretado, especial emoción, también sus preferencias en  poesía y música.

-De acuerdo con su compañera vital, lo presenta entre el amor y el humor. Como una noche de goce con todos los sentidos. El veterano actor nos ha llevado de la mano, con su voz inconfundible, con su expresividad y con su sensibilidad. Lo he hecho con gran nostalgia, con su natural comunicación, con cadencia, con el ritmo exacto, a pesar de las limitaciones por su edad.

-Con la dramaturgia de Ángela Bacaicoa, la compañera de vida de Alterio, y acompañado por el pianista Juan Esteban Cuacci, ha relatado cómo con cuarenta años, en 1974, se tuvo que abandonar su Argentina natal y venir a España para presentar la película ‘La Tregua’ y cuando quiso volver, ya no había aviones ni permisos ni seguridad de regreso para él. ‘Fue así como Madrid resultó ser mi cárcel y mi salvación’.

-En ese momento de su vida tuvo que acomodarse a otros escenarios y cambiar su acento, enfrentándose al dolor del exilio. Casi como un sostén en esos años, se dejó conmover por los poemas de León Felipe, que como él era un hombre de teatro y exiliado político. Se convirtió en un trovador, recorriendo el país,  recitando estos versos del español que también hizo suyos, interpretando teatro, participando en el cine, reconstruyendo su vida, unas veces con alegría y otras con nostalgia.

-En el espectáculo, Héctor recita y hasta canta tangos, pone emoción a la poesía en la que fue tallado desde niño, y va hilvanando la emoción de todos estos años entre León Felipe, Borges, Catulo Castillo, Piazzolla, Horacio Ferrer, Hamlet Lima Quintana y Eladia Blázquez.

-Creo que no es necesario ya que lo de la camisa planchada, el pantalón de raya recta y el brillo de mis zapatos ha sido una pequeña muestra de reconocimiento por su trabajo, su coherencia y su sensibilidad. De esa manera me he unido al aplauso, prolongado y muy sentido, de los asistentes como agradecimiento, como admiración y como despedida artística.

 

 

 

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 22 noviembre 2024 - 12:02 am
Categoría: General

DAVID BARBERO

-He asistido esta tarde, en el auditorium del Azkuna Zentroa de Bilbao, a la inquietante y novedosa representación de ‘Some choreographies’ ‘ ‘Algunas coreografías’, dentro de la programación del festival internacional de Dantza, Dantzaldia.

-Se trata de una propuesta calificada de experimental, en el camino de la búsqueda de fórmulas nuevas para la expresión artística en la danza. Se sitúa enmarcada en una investigación sobre la danza y sobre la coreografía en general como una manifestación de formas y movimientos que generan o provocan contextos performáticos diferentes y no siempre complementarios.

-El creador del espectáculo y experimentador del proceso es el italiano Jacopo Jenna. Suyo es el concepto general, la dirección y la idea coreográfica. Además de su dedicación a la danza, incluso como interprete, desarrolla actividad como cineasta. Las conexiones y discrepancias de estas dos actividades tienen especial incidencia en este caso.

-La pieza se desarrolla como un dialogo entre los movimientos de la bailarina, Ramona Caia, y una serie de vídeos que presentan diferentes estilos de danza o movimientos gimnásticos. A veces, se convierte en una mimesis o en una recreación. En otras, las diferencias son más notables.

-El espectáculo se ha completado con el trabajo en vídeo  de Roberto Fassone en el tratamiento de imágenes, sobre todo de animales, visuales en búsqueda de la materia etérea como expresiones, a voces cómicas o llamativas.

-Expone y contagia cierto espíritu innovador en unas manifestaciones artísticas tan sutiles como es la danza. Llena de ideas e inquietudes a los espectadores receptivos a la experimentación.

-El público, en buena parte formado por profesionales y espectadores habituales de danza, ha valorado positivamente el espectáculo con sus aplausos.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 21 noviembre 2024 - 12:26 am
Categoría: General

DAVID BARBERO

-Iba a comenzar diciendo que esta tarde he acudido al teatro Arriaga de Bilbao atraído por las incógnitas que sugería el título de la pieza que allí se iba a estrenar. Pero me he corregido. No estoy seguro sobre qué tipo de efecto o inquietud ha producido en mí su contenido tan enigmático.

-Sobre lo que sí que estoy seguro es que he acudido atraído por la curiosidad, e incluso confianza, por lo que habían ofrecido en la ocasión anterior este trío integrado por Eusebio Calonge , como autor; Borja Ruiz, como director; y Arnau Marín, como intérprete. Ya formaron grupo, con buen resultado, en el proyecto titulado, también con dosis de enigma, ‘El alimento de las moscas’.

-He ido también escarmentado por aquella experiencia recibida hace ahora tres años. Sabía que la labor como espectador no iba a ser cómoda o tranquila o placentera o dulce. Me temía que sería impactante, exigente, con necesidad de mucha atención, e incluso inquietante.

–Como adelanto os diré que creo que esta vez ha sido todavía más fuerte e impactante. Os cuento.

-La pieza ha sido definida como poética y onírica. Nada superficial, ni lineal ni realista. No destaca la luz y el gozo del amor ni el placer del optimismo y la felicidad. Domina la oscuridad y el desasosiego del desamor. Te obliga a estar atento y en tensión para participar en su desasosiego a través de la palabra y los movimientos corporales. Recordad que se juega en un mundo onírico y que los sueños no son precisamente para gozar.

-El texto de Eusebio Calonge intenta sumergirnos, o quizá sea más exacto decir elevarnos, fuera de lo cotidiano y habitual. En ocasiones, pocas, nos apunta cierta esperanza. Pero vuelve a caer hasta el abismo del desamor y la soledad.

-Haciendo alusión al título de la pieza, hay que señalar que el corazón aludido recuerda fugitivas pasiones e ilusiones que se creían eternas. Ahora se han convertido en heridas, que se materializan en cicatrices todavía recientes. Son metáforas o sugerencias o insinuaciones que hay que ir descubriendo no siempre de modo fácil.

-Hasy que añadir que se puede encontrar un cierto tipo de humor, por supuesto no de carcajada, en algunas ocasiones. Quizá también se puedan hallar puntos de identificación con momentos de desamor compartidos, o  incertidumbres o emocionales o soledades. Es posible que también aparezca alguna nostalgia o algún camino ya transitado.

-Se ha visto, ya en el estreno, el notable esfuerzo realizado en la dirección y en la interpretación, la búsqueda de recursos expresivos, los intentos de conexión y hasta complicidad con los espectadores.

-Éstos se lo han agradecido con los aplausos.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 17 noviembre 2024 - 1:42 am
Categoría: General

DAVID BARBERO

-Una reflexión previa. Creo que existen grandes riesgos cuando recibes muchas opiniones muy laudatorias de una obra de teatro, y después vas a verla. Hay veces que coincides y repites esas alabanzas. Pero se producen ocasiones en que a ti te decepciona esa pieza. Y aquellas opiniones positivas te llevan a valorarla todavía menos.

-Eso es lo que me ha pasado esta tarde con la obra titulada ‘Burro’, que ha sido programada en el teatro Serantes de Santurtzi, dentro de su festival internacional de teatro, que está teniendo, también este año, una muy buena aceptación.

-En mi opinión, por supuesto subjetiva, el fallo principal está en el texto, que tiene otras varias cualidades literarias y está muy bien documentado, pero no es teatral por su estructura a la vez que carece de dinamismo interno, de conflicto y de intriga en su desarrollo.

-Voy a tratar de explicarme y para ello señalo desde el principio los nombres de sus participantes, que gozan de generalizado reconocimiento. El autor es Álvaro Tato. De la dirección escénica se ha encargado Yago Cáceres, que también coordina la parte musical. Los dos trabajan habitualmente a dúo. En la interpretación, destaca la presencia del muy reconocido actor Carlos Hipólito. Está acompañado de Fran García, actor y músico; Manuel Lavanderira, guitarrista; e Iballa Rodríguez, actriz y músico.

-El texto y la dramaturgia de Álvaro Tato expone, en un monólogo, matizado con otros elementos, la historia en Occidente de esta especie animal, con referencias y oposiciones a los humanos. Ya he destacado sus cualidades literarioas y su buena documentación. Habría que añadir sus toques de humor y de ironía. También su facilidad en las rimas para versificar algunas partes. Pero sobre todo destaca que tiene un estructura expositiva, casi pedagógica, exclusivamente narrada. Ya he señalado la, a mi juicio, carencia de estructura teatral, de dinamismo dramático, de avance de la exposición, de tener el objetivo de llegar a un final, de intriga, de suspense, de avance, tensión…

-No voy a insistir en ello. Pero sí que deseo exponer mi extrañeza de que eso suceda en un texto escrito por un autor y adaptador que ha realizado otros trabajos brillantes y otras adaptaciones de clásicos muy valoradas.

-La dirección escénica es de Yago Cáceres, compañero habitual en este campo del autor. Intenta crear movimiento, gestos, posturas, introducir  canciones, añadir interpretaciones de los músicos, matizar mucho y muchas veces los tonos de voz. Pero todo eso no puede aportar ni tensión, ni suspense, ni lucha, ni conflictos que el texto no tiene.

-Creo que sucede lo mismo con la interpretación del excelente actor Carlos Hipólito. Lleva a cabo magníficamente todo lo que he señalado en la dirección escénica.  Realiza una demostración de sus extraordinarias cualidades y maestría en los gestos, los movimientos, las expresiones. También deja claro que sabe cantar y bien. Pero el texto es lo que es, y no se puede sacar de él lo que no tiene.

-Tengo especial interés en repetir que esto no es más que una opinión subjetiva. Incluso me quedo con una sensación parecida al disgusto, por decir esto de profesionales a los que estimo y también por discrepar de los amigos que me habían dado esas otras opiniones.

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