Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 10 septiembre 2009 - 9:55 am
Categoría: General

-No hace falta ser filósofo para darse cuenta de que ahora hay que vivir al día.

-No se puede mirar hacia atrás ni hacia adelante.

-Aunque no hace falta ser filosofo para darse cuenta, el filósofo Daniel Innerarity lo dice mucho mejor y reflexiona con más profundidad.

-Yo sí que noto que ahora no hay tiempo para mirar hacia el futuro, para hacer planes, para especular.

-Y mucho menos para soñar.

-Eso pasa porque somos más viejos.

-Hablo de la sociedad en general. Ha perdido la esperanza. Hemos caído en la dictadura del presente.

-¿Qué remedio da el filósofo ese para este mal?

-Los filósofos no son médicos ni curanderos. Su labor es detectar los caminos por los que transita la sociedad.

-El filósofo dice que hay que apostar por la épica, convertir el futuro en una categoría reflexiva, asumirlo con todas sus incertidumbres y incógnitas para dejar de convertirlo en el basurero del presente.

-Toma castaña.

-Seguro que es buen filósofo. Yo no lo entiendo.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 9 septiembre 2009 - 10:06 am
Categoría: General

-Hoy es el día noveno del noveno mes del noveno año del tercer milenio de la llamada era cristiana.

-Día de mal agüero. ¿No?

-El número del diablo es el seis del seis del seis.

-Si el nueve lo miras al revés, te sale un seis.

-Además, ¿por qué lo que se refiere al diablo es de mal agüero?

-Hablando de dioses y de diablos, ¿es normal que después de tantos años de escepticismo y descreimiento se sigan contando los años desde la incierta fecha en que pudo morir un hombre que al parecer no existió y al que dieron el nombre de Cristo?

-Sería un lío cambiar ahora las fechas del calendario. Habría que modificarlo todo.

-Costaría mucho dinero.

-Este calendario se inventó hace muchos años.

-Pues mira. Ya es hora de cambiarlo. Yo supongo que se podría hacer algo mejor. ¿O no hemos progresado en eso?

-¿Acaso hemos progresado en algo?

-Lo que decía. El nueve del nueve del nueve.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 7 septiembre 2009 - 9:26 am
Categoría: General

-No me digas que tú también estás enganchado a ese programa de tv, por llamarlo de alguna manera, que acaba de empezar.

-No te lo puedo decir. Ni estoy enganchado. Ni siquiera lo veo.

-Seguro que tú sólo ves los reportajes de animales salvajes y las entrevistas en profundidad.

-No hace falta que ironices. Es un programa que no me interesa. Cuando lo vi algunas veces hace años, me pareció lleno de estupideces. Las personas que aparecían, no tenían ningún interés en ningún sentido.

-No opinan lo mismo muchos millones de personas que lo ven con apasionamiento y que después discuten sobre los que aparecen allí.

-Tiene una operación de marketing muy bien planteada. La cadena que lo emite tiene mucho interés en convertirlo en líder de audiencia.

-Sobre todo ahora que ha perdido telespectadores hacia otras cadenas algo más serias.

-He leído que España en el único país que lleva diez ediciones consecutivas de ese programa, por llamarlo de alguna manera.

-No creo que diga eso nada bueno de los telespectadores españoles.

-Cada uno es muy libre de elegir lo que le gusta.

-Por supuesto. Es una libertad que todavía queda.

-Pero la libertad te obliga a ser responsable de lo que haces. En este caso eres responsable de lo que eliges.

-¡Venga! No pretendas ahora comerme el coco.

-Lo que te lo comen son ellos.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 25 agosto 2009 - 9:51 am
Categoría: General

-Reconozco que veo poco la televisión. De verdad. Seguramente se podrían encontrar cosas interesantes. Pero no tengo tiempo.

-Se podrían encontrar cosas interesantes. Pero con un gran esfuerzo para buscarlas.

-Ni con ese gran esfuerzo, podrían encontrarse.

-Las pocas veces que enchufo el aparato, encuentro siempre lo mismo. Están hablando sobre unas discusiones que tienen dos señoras. Una se apellida Esteban y la otra Campanario. Creo. Han debido ser mujeres de un torero, que ha ganado mucho dinero pero tiene muy poco arte.

-Dos señoras especialmente vulgares. Incultas. Feas. Que no tienen nada que decir. Solo se insultan. Además sin especial gracia.

-No me explico por qué la gente sigue eso. No tiene ninguna intriga. Ningún interés.

-Es lo que echan las cadenas de televisión.

-No solo lo echan. He leído que las dos cadenas privadas más importantes se están jugando los índices de audiencia a ese enfrentamiento. Una cadena ataca a la Esteban, y la otra contraataca a la Campanario. O algo así.

-Entonces, la culpa es de las televisiones.

-¡No, hombre! La culpa es de la gente. Cada uno es responsable de lo que ve.

-¡Pues qué bien!

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 12 agosto 2009 - 9:58 am
Categoría: General

-Lo que yo recuerdo de aquellos programas de Valerio Lazarov en la tele es el ritmo. El empleo del zoom. Los juegos con la cámara.

-Ahora ya estamos acostumbrados. Pero entonces, era para volverse un poco loco.

-En eso del movimiento y del ritmo, era un genio.

-Yo no me quedaría sólo en los aspectos formales. Significó un cambio radical en el mundo de la comunicación.

-Prueba de ello es que ganó muchos premios y su trabajo fue muy reconocido.

-El aire fresco que traía llegaba también hasta los contenidos.

-El mensaje estaba en la forma.

-Fue un modernizador.

-Hizo superar complejos y tabúes.

-Bueno. Tampoco exageréis. Era un realizador de televisión. Su trabajo estaba destinado a lograr el aplauso de la mayoría de la gente.

-Los intelectuales estáis despreciando siempre los movimientos que llegan hasta la mayoría de la gente. Tiene un gran mérito.

-Esas son las auténticas revoluciones, amigo. Y no esas cosas pretendidamente sesudas que no interesan a nadie.

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