Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 6 octubre 2024 - 12:22 am
Categoría: General

DAVID BARBERO

-Mi memoria está cada vez más flaca y oxidada. Pero recuerdo que, hace algo más de año y medio, coloqué en este mismo espacio un comentario con este mismo título. Y con la misma intención. Quería decir entonces, y también ahora: ¡La compañía de teatro Kulunka, por siempre! Bueno. Hay una diferencia. Podéis comprobar que ahora he puesto un doble signo de admiración intencionadamente.

-He tenido especial deseo de volver a ver la obra ‘Forever’ de esta compañía guipuzcoana, después de la larga y triunfal gira que han realizado han realizado hasta ahora. Y supongo que todavía les queda recorrido. También después de haber recogido muy merecidamente un gran número de premios muy destacados.

-Esta tarde he tenido ocasión de verlo de nuevo al ser programada en el centro Muxikebarri de Getxo, dónde ha sido recibida por aplausos unánimes y entusiastas del público que  ha llenado la sala. Aprovecho para deciros que mañana se representará por aquí cerca, en Basauri, por si deseáis comprobar si queda todavía alguna entrada.

-Hoy en Getxo, me ha vuelto a parecer que Kulunka merecidamente es una compañía de culto. Lo es, por lo menos, desde ‘Solitudes’. Su manera de trabajar, de comunicarse sin utilizar la palabra, sus expresiones, las actitudes, los movimientos, los gestos. Sus máscaras. El trabajo sobre las emociones. La manera de transmitirlas. La habilidad para exprimir historias y personajes que, en otras manos, se quedarían en simples o cotidianos o habituales, con ellas/os se convierten en únicos, profundos, riquísimos, inolvidables.

-‘Forever’ es un fiel reflejo de lo que son y de lo que hacen. ¡Y de cómo lo hacen! La situación de esa pareja y de ese hijo, aunque cotidiana y común, se convierte en única, fantástica, atractiva, hipnotizante. Inmediatamente nos identificamos. Nos contagiamos. Nos metemos en ella. Sentimos y compartimos  sus deseos. Nos frustramos con sus dificultades. Sufrimos y nos alegramos. Caminamos con ellos.

-Se podría pensar que, al no utilizar palabras, esquematizarían el argumento, simplificarían las acciones, devaluarían los conflictos. Pero resulta que es al revés. Es mucho más profundo. Lo mismo, con el planteamiento emocional, y con la actitud vital. Todo es más intenso y produce mayor impacto. Ah! Y el humor. Es como si tuvieran una manera específica de tratar la comicidad. ¡Cómo va conduciendo a la tragedia! Por supuesto, van unidas a todo tipo de sentimientos, algunos muy fuertes. Junto al deseo, la soledad. Mejor las soledades. La incomunicación. El dolor interior. La desesperación.

-El desarrollo interpretativo, impecable y matizado en cada momento y en cada situación. La expresividad de los gestos, de los movimientos, las actitudes, las posiciones. La manera de andar. El modo de pararse. Hasta las máscaras añaden cada vez la expresión que corresponde.

-Junto a la interpretación, con sus duplicidades, el estar en varios lugares a la vez y multiplicarse, hay que destacar el planteamiento escénico, los movimientos de las localizaciones, las perspectivas. La eficacia de los giros para completar la acción. También su simbolismo y sus contrastes. Su engranaje en el mismo contenido de la historia. De las historias.

-Un aspecto que hay que destacar es la coherencia,  la coordinación y la complicidad existente en el grupo. La compenetración. Bien mirado. Ya han superado la docena de años desde su fundación. Con las ideas claras y caminando, avanzando en la misma dirección.

-Ahí se mantienen Garbiñe Insausti y José Dault, desde el principio. Presentes en todo el proceso de creación. Desde la idea hasta la interpretación, con todos los derivados, los añadidos y los complementos. Iñaki Rikarte, en la estudiada e impecable dirección. Complementados por Edu Cárcamo en la interpretación. En la escenografía, la iluminación y el vestuario, con absoluta sintonía, se hallan Ikerne Giménez, Javier Ruíz de Alegría y Luis Miguel Cobo.

-Quienes tengáis buena memoria, o buen archivo, habréis comprobado que he dicho hoy lo mismo que dije inmediatamente después del estreno, hace año y medio. Pero recordad que ahora he puesto doble signo de admiración intencionadamente.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 4 octubre 2024 - 11:45 pm
Categoría: General

David Barbero

-He asistido esta tarde, en la sala BBK de la Gran vía bilbaína, al estreno de la obra ‘¿Dónde están los niños?’, en su versión en castellano. De esta manera, he completado mi visión de esta pieza, que ha despertado en mí un especial interés por su carácter y por sus enigmas. Hace una semana, asistí, en esta misma sala, al pre-estreno de la versión en euskera, con el título de  ¿Non dira haurrak? Debo añadir, incluso, que leí el primer texto.

-Con ese bagaje, y tras el correspondiente análisis, la atención y hasta el debate con otros aficionados, sintetizo la impresión positiva que tengo sobre todo este proceso. Destaco la reflexión y el análisis de la sociedad en que vivimos. El reflejo que se establece en las situaciones de bulling, en las actitudes de intolerancia o de agresividad, el reconocimiento de sentirse culpable, o de juzgarse incapaz de remediar la situación creada.

-Valoro la crítica que se hace, además directamente, hacia quienes componemos esa sociedad, como es misión de las artes escénicas. Sobre todo cuando esa obligación parezca últimamente olvidada. El deseo de remover conciencias, de desasosegar, de obligar a pensar los caminos que cada uno seguimos.

-El otro punto de análisis está en el tratamiento narrativo y escénico elegido para lograr el objetivo de denunciar la pertenencia a una sociedad ‘rota, cruel y excesivamente depresiva’ que afecta, aunque de diferente forma, a niños y a mayores.

-Todo eso se realiza en un espectáculo teatral que ha cuidado, detenidamente,  los pasos del proceso y ha elegido una manera poco habitual de hacerlo. Sin recurrir a contar una historia lineal con diálogos descriptivos y escenas complementarias. Optando por la fragmentación, por  dejar cabos sueltos, por crear enigmas sin resolver, por no darlo todo ya pensado. Dejando que el espectador se lleve la inquietud y hasta el desasosiego. Obligándole a realizar su necesaria reflexión.

-Me gustaría destacar la valentía de haber afrontado esta obra de esta manera. Haber realizado ese análisis crítico de la sociedad actual desde un punto de vista diferente y original. Partiendo desde los niños para evaluar a los adultos y a una sociedad que vamos a dejar a las siguientes generaciones, que ya la están padeciendo.

-Sobre la manera de exponer teatralmente este tema, hay que aludir al tratamiento del texto. Desechar los diálogos cortos y ágiles entre los personajes, para optar por parlamentos largos y multi-dirigidos hacia el público, hacia el interlocutor y hacia el mismo personaje. He opuesto ‘dirigidos’. Quizá sea más exacto decir lanzados, con intención de impactar, de remover la conciencia, de implicar a la responsabilidad.

-Tiene su valentía, porque esa elección posee sus riesgos y sus dificultades. Incluso para la aceptación de los espectadores Pero deja claro que ése es el objetivo y la intención del autor y director.

-De la misma manera, en la definición de los personajes, tampoco se presta una atención pormenorizada a las relaciones existentes entre ellos. Es más importante la referencia a la responsabilidad social y a la manera en la que cada cada uno lo asume. Como el sentimiento de culpa o la sensación de fracaso profesional, por ejemplo.

-Las interpretaciones están encauzadas con esa misma dirección. Potentes y emotivas. Como consecuencia del cuidado y la meticulosidad puesta. Por lo tanto, de notable mérito. Teniendo en cuenta que los parlamentos largos, los muy escasos diálogos y la falta de una acción continuada no ayudan ni a la interpretación ni a la comunicación de emociones.

-Entre los intérpretes, hoy, en la representación en castellano, han estado Sandra Ferrús, Getari Etxegarai, Javier Barandiarán, Iñigo Aranburu, Ruth Guimerá e Irene Zarrabeitia. En la versión en euskera, Iraia Elías asume el papel más destacado.

-Este proyecto es la sexta producción propia de la sala BBK. Está detrás la compañía Tartean. Hay profesionales de acreditada trayectoria. Jokín Oregi es el autor y el director. Hay textos de Miren Agur Meabe. En la dirección, está también Ana Meabe. Tiene notable incidencia la música. Es del muy acreditado Adrián García de los Ojos.  Además, es preciso destacar la intervención del coro infantil de la Sociedad Coral de Bilbao.

-Un apunte concreto como ejemplo del cuidado que se ha puesto en todos los detalles. Señalar la emoción que se produce cuando los niños del coro rodean al público y cuando esos niños van sustituyendo a los adultos.

-Así que, si vais, no os perdáis los matices. Poned atención. Es necesaria.

 

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 27 septiembre 2024 - 11:39 pm
Categoría: General

David Barbero

He asistido esta tarde, en la sala BBK de la Gran vía bilbaína, al preestreno de la obra ¿Non dira haurrak?. Esta pieza se representará en euskera durante este fin de semana en esa misma sala. Mientras que las representaciones en castellano tendrán lugar la semana siguiente. Esas representaciones llevarán el título de ‘¿Dónde están los niños?’

Debo deciros que he tenido un especial interés en asistir a este preestreno en euskera, aunque también asistiré, espero, a la primera de las representaciones en castellano. Cuando cubra ese recorrido, podré explicaros con más conocimiento el contenido y el montaje de esta obra, que ha despertado en mí, un especial interés desde que tuve ocasión de leer un texto inicial sobre ella.

La curiosidad por asistir a este preestreno, la primera vez que se muestra al público este espectáculo, se basa en varios motivos. Desde luego, está por medio el deseo de conocer de primera mano los distintos pasos de todo el proceso.

Influye también el conocimiento de que estas representaciones iniciales, que tendrán en la bilbaína Sala BBK, van a ser irrepetibles. Gozarán de un planteamiento escénico muy especial. No se repetirá, creo, posteriormente a lo largo de la prolongada gira que, sin duda, realizará esta obra por diferentes teatros.

Por lo visto esta tarde, os puede adelantar que lo que he visto esta tarde ha despertado en mí todavía más curiosidades y más interés por verla atentamente en castellano y poder entenderla en su plenitud.

Con la grave limitación de no entender el euskera, me ha interesado mucho el planteamiento del espacio escénico. Lo debo decir en plural. Los espacios escénicos.  Con la representación propiamente dicha muy cercana al público. El coro infantil está colocado arriba. La fusión o sustitución de ambos tiene un efecto muy interesante. Tampoco creo que deba desvelar más.

Las interpretaciones me han parecido muy potentes y emotivas. Entendiendo el texto tienen que serlo todavía más. Eso teniendo en cuenta que los parlamentos largos, los muy escasos diálogos y la falta de acción no ayudan ni a la interpretación ni a la comunicación de emociones.

También me ha despertado curiosidad por percibir la argumentación de las críticas y censuras que se lanzan a la sociedad de los adultos partiendo del reflejo que se ve en las tensiones y desequilibrios que se transmiten a los niños.

Así que debo reconocer que la asistencia esta tarde al preestreno en euskera de ‘Non dira haurrak?’ me ha resultado de gran utilidad y ha incrementado, o focalizado, las curiosidades para ver, la próxima semana, la versión en castellano como ‘¿Dónde están los niños?.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 26 septiembre 2024 - 11:23 pm
Categoría: General

DAVID BARBERO

La verdad es que el trabajo artístico y escénico realizado por la compañía La fura dels Baus para ilustrar la interpretación y la representación de la cantata Carmina Burana, de Carl Off es impactante e impresionante. Utilizo estos adjetivos en el sentido más primigenio para indicar que impresiona al espectador, le hace más intensamente las emociones de la música y el texto, le impactan a la vez que añade otros sentimientos artísticos complementarios.

Esta tarde se ha podido comprobar de nuevo en el teatro Arriaga de Bilbao, donde ya estuvo hace unos años. Allí hoy ha comenzado a representarse con ligeras modificaciones sobre aquel montaje y en su escenario permanecerá durante un tiempo mayor de lo habitual.

Se puede deducir que se mantiene el buen recuerdo entre los los espectadores de entonces y que se han difundido mucho esos buenos recuerdos, ya que el teatro estaba hoy completamente lleno y existen noticias de que la reposición ha sido muy bien recibida por el público todos los días.

La dirección escénica y la escenografía están firmada por Carlus Padrissa, que ha contado con la ayuda de  Mireia Romero y Zamira Pasceri. La dirección musical corresponde a  César Belda, al frente de la orquesta sinfónica y el coro Chamartin, que llevan con calidad, variedad y dinamismo el mayor peso del espectáculo. Por su calidad también  es preciso citar a los cantantes solistas: Amparo Navarro, Ángel Martínez, Hevila Cardeña, Lorenzo Moncloa, Rajiv Cerezo, Raquel Cruz y Adrián Espada.

Destaca el planteamiento escénico, que siempre ha sido muy especialmente cuidado por la compañía Fura dels Baus. Un cilindro de ocho metros de diámetro envuelve literalmente a los músicos en el centro del escenario y de él surgen los números más atractivos. Las imágenes proyectadas sobre el mismo ilustran la obra de principio a fin.  También aquí hay que citar a David Cid, Sagar Fornies y César Cámara. Para completar el sueño onírico planteado, se van sucediendo la luna gigante, el deshielo, un éxtasis floral, una vendimia en directo, las tabernas, cantantes colgados de grúas o sumergidos en vino, agua y las escenas protagonizadas por el fuego.

De todos es sabido que el texto original Carmina Burana es una colección de poemas de los siglos XII y XIII, conservados en un único códice encontrado en 1803 en una abadía de Baviera. El códice recoge un total de 300 poemas, escritos en su mayoría en latín, alemán y francés. En ellos, se ensalza el placer por vivir y el interés por los placeres terrenales, por el amor carnal y por el goce de la naturaleza, siempre con una mirada crítica y satírica hacia los estamentos sociales y eclesiásticos de la época. La escenificación lo potencia todo y lo acerca a la actualidad.

Carl Orff, gran amante de las nuevas tecnologías y sus posibilidades escénicas, compuso su Carmina Burana entre 1935 y 1936. Se basó en 24 poemas del códice original. El título  original completo de la obra es bastante explicativo. A ‘Carmina Burana’, se añade: ‘Canciones seculares para cantantes y coros para ser cantadas con instrumentos e imágenes mágicas’. Todo eso es lo que comunica, de modo impactante, este impresionante espectáculo.

 

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 22 septiembre 2024 - 11:29 pm
Categoría: General

DAVID BARBERO

-Con ese título aséptico de este comentario he querido expresar dos intenciones. Por una parte, decir, informativamente, que esta tarde he asistido en los locales de Pabellón 6 en en Bilbao, a la representación de la obra titulada ‘Un dia feliz’ de la compañía teatral aragonesa Che y moche. Por otro lado, también he querido hacer un juego de palabras para indicar mi impresión de que esta compañía ha tenido un día feliz con esta cuidada e interesante representación.

-Abundando en esta idea, deseo destacar que a mi juicio, en la capìtal aragonesa se realiza muy buen teatro, y existen compañías escénicas veteranas y estables de notable calidad, lo que no puede ser frecuente por otros lares.  Che y moche es una de ellas. Y suele acercarse con frecuencia hasta nuestros escenarios.

-He aludido al carácter de compañía veterana y estable. Me parece un punto importante. Sobre todo porque permite un trabajo continuado y planificado. Posibilita una trayectoria coherente, trabajada y estudiada. Esta compañía comenzó en los últimos años del siglo pasado. Ya entonces tenían una personalidad propia, que han ido aumentando y ampliando.

-Desarrollan un trabajo multidisciplinar: música, teatro, danza y últimas tecnologías. No he puesto en primer lugar la música por casualidad. El especial tratamiento que hacen de la música en directo es su principal seña de identidad.

-La obra más representativa de su trayectoria lleva el título de ‘El funeral’.  Han hecho más de mil representaciones por todo el mundo. Con ella, han ganado premios de muchos países muy diferentes. Trata de la música como el lenguaje universal por encima de todas las fronteras y de todas las barreras.

-Ya entonces integraban la compañía  Tereza Polyvka, Joaquin Murillo, kike Lera y Sergio Domínguez, como intèrpretes, además de los personalisimos técnicos. Pero es muy posible que Tereza sea considerada como el alma mater, además de la directora musical y autora de los arreglos.

-Ahora llevan un tiempo con la obra ‘Un día Feliz’, que es la este fin de semana han presentado en Pabellón 6 de Bilbao. Tiene una vinculación muy fuerte con ‘El funeral’. La consideran a la vez precuela y secuela de esa pieza emblemática. Es un espectáculo difícil de definir. Pero muy fácil y gratificante de disfrutar. Tiene todos los elementos significativos de la compañía. Es una fusión de zíngara, teatro gestual, técnica de clown, happening e improvisación.

-Incluye un especial tratamiento del humor y una contagiosa complicidad, que se crea con el público desde el principio. Quizá se pueda considerar como un añadido novedoso, en esta obra, su mensaje antibelicista, concretado en la guerra de Ucrania. Hay una explicación muy destacada. Tereza Polyvka procede de ese país, aunque ya esté contagiada por el espíritu aragonés.

-Así que el adjetivo ‘feliz’ del título resulta muy apropiado para este espectáculo.

 

 

 

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