Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 5 febrero 2017 - 1:06 pm
Categoría: General

David Barbero

-El espectáculo ‘Gesualdo’ que ayer se presentó en el Teatro Arriaga de Bilbao resultó ser un acontecimiento artístico impactante, un modelo de integración de los estímulos artísticos más variados y de una comunicación de emociones muy grande,
-Se trataba de un montaje multifacético, basado en los madrigales de este compositor del barroco italiano, controvertido, genial y excéntrico. A los valores estrictamente musicales de gran calidad, se unían otras aportaciones escénicas, de interpretación, de expresividad, de comunicación, de luces y sombras, de impacto corporal que lo convertían en una manifestación de lo que debe ser un espectáculo total.
-Es una coproducción entre el Teatro de la ópera de Hamburgo y el teatro municipal bilbaíno, dirigido por Calixto Bieito, con un equipo muy cohesionado de los artistas escénicos y musicales del centro alemán.
-Se eligieron los madrigales correspondientes a los últimos libros del autor y en concreto los de ‘Tenebrae Responsoria’. Corresponden a una etapa muy convulsa de la vida personal de Carlo Gesualdo. Se encontraba en plena crisis interna tras el asesinato de su esposa infiel y el amante de ésta. Se debatía en una feroz lucha interior contra los sentimientos de culpa, pasión y dolor.
-Todo ese mundo tan impactante, tan rico, tan contradictorio, tan llamativo, con tantos matices opuestos es el que queda reflejado en el espectáculo.
-Si analizamos las partes, se puede comenzar con la riqueza y calidad de los elementos musicales. Los músicos eran pocos: viola, órgano y laúd. Pero el resultado impresionaba y conmovía. Aseguran desde Alemania que hay que estar atentos a Johanes Gintarski, el director.
-En las interpretaciones vocales, contrastaba la juventud de los cantantes con su maestría y sus grandes cualidades. Habría que añadir su capacidad para interpretar y comunicar emociones como actores y actrices.
-Una atención especial hay que dedicar al actor Kai Teschner. Su expresividad corporal, su contención de gestos, sus movimientos medidos hay que calificarlos de modélicos.
-Sería injusto no hacer alusión a los elementos técnicos. Sencillos y austeros. Pero expresivos y eficaces.
-La dramaturgia, en su misión de dar corporeidad, volumen físico, conflicto escénico a las canciones y a las melodías, desarrolla una labor precisa, austera, directa.
-Esas características de austeridad y precisión deben atribuirse a todo el planteamiento del espectáculo. Ese mérito habrá que atribuírselo a Calixto Bieito.
-Una alusión al público asistente. Se notaba, en la gran mayoría, una callada satisfacción de haber participado en ese acontecimiento artístico integral y haber sido arrastrados por la avalancha de emociones. Esa callada satisfacción se tradujo, después, en unos amplios y generosos aplausos. Es cierto que no todos lo hicieron. Pero hay que reconocer que fueron ampliamente generalizados.
-En definitiva, bienvenido este ‘Gesualdo’ a Bilbao y que haya muchos más.

Esta entrada se escribio el Domingo, 5 febrero 5 2017 a las 13:06 pm. en la categoría: General. Puedes seguir los comentarios de esta entrada usando RSS 2.0 feed. Puedes dejar una respuesta, o trackback desde tu pagina web.

2 comentarios

    febrero 5, 2017 @ 19:14 pm


    Totalmente de acuerdo. Impactanate y bellísimo.
    Ahora a esperar “Incendios”

    Comentado por Nekane Echaniz
    febrero 10, 2017 @ 12:43 pm


    ‘Incendios’ ha merecido meterse dentro y dejarse incendiar.

    Comentado por David Barbero
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