Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 19 mayo 2009 - 9:06 am
Categoría: Literatura

-Me ha emocionado la foto del féretro del poeta Mario Benedetti en el parlamento uruguayo.

-Y el anuncio de que será enterrado en el Panteón nacional.

-Yo estoy contento de que, al fin, se le reconozca. Pero qué ironías tiene la vida.

-Tantos años obligado a estar en el exilio.

-Y después, en el ex -exilio, como decía él.

-Recuerdo aquel verso suyo: No pretendo que nadie me encuaderne/ quiero pensar en rústica/ en las pupilas verdes de la memoria franca/ en el breviario de la noche en vilo.

-Yo me apunto a estos otros: Después de todo/ es la mentira más estimulante/ que nos decimos sin proferir hurras./ Y la felicidad tal vez consista en eso/ en creer que creemos lo increíble.

-No me voy a quedar sin otros versos: Atrás quedó la suerte perra/ atrás los muertos y la guerra/ Me iré otra vez inoportuno/ Y apostaré por el que pierde/ Y volveré cuando ninguno/ me necesite ni recuerde.

-Creo que le mejor es que todos nos vayamos con sus libros.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 18 mayo 2009 - 9:07 am
Categoría: Literatura

-Se nos ha ido uno de los grandes escritores en lengua española.

-¡El emblemático Mario Benedetti!

-Nosotros nos pasábamos sus libros casi clandestinamente en los tiempos duros.

-Lo que más hay que admirar es su compromiso.

-Su compromiso y sus cualidades literarias.

-El gran cronista de los sentimientos.

-Siempre ha sido un resistente, un luchador contra las injusticias y el exilio.

-Está bien que haya podido morir en Montevideo, en su país, después de tantos años de exilio.

-Una larga vida.

-Larga e intensa.

-Hasta contra la enfermedad tuvo que luchar.

-Te mantendrás mucho más en nuestro recuerdo, Mario Benedetti.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 13 mayo 2009 - 9:22 am
Categoría: General

-Déjame que te cuente una anécdota.

-¿Ahora?

-Por supuesto. Hoy es el día oportuno.

-¿Quieres comerme el coco?

-Con ocasión de una caminata por el Camino de Santiago, coincidí, tras la cena, con un joven estudiante de veintipocos años y un ejecutivo de algo más de cuarenta. Como nos había salido bien la jornada, decidimos tomar un licor tras el postre.

-¿Tras andar treinta kilómetros?

-El ejecutivo y yo pedimos un licor de hierbas digestivo.

-Elección de veteranos.

-En cambio, el joven aseguró que él tenía gustos propios y que deseaba tomar un combinado de whisky y Coca Cola. Insistió en que esa mezcla era exclusiva de su invención.

-Sin influencias ajenas.

-El ejecutivo que nos acompañaba aprovechó para decir que trabajaba en publicidad y que, hace unos años, una marca de whisky le había contratado para hacer una campaña publicitaria para convencer a los jóvenes a que mezclaran ese licor y la coca cola con el fin de aumentar las ventas.

-¡Que coincidencia!

-Así que el publicitario se sintió muy contento de haber convencido a ese joven y además hacerle creer que lo había decidido por su propia cuenta.

-Eso es publicidad eficaz.

-Lo que no sé es por qué me lo cuentas precisamente hoy.

-Piénsalo.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 12 mayo 2009 - 8:26 am
Categoría: Política

-No sé si se ha entendido bien el dignificado que los nuevos gobernantes vascos han querido dar al cambio de la palabra pueblo por la de ciudadanía.

-¡No han insistido poco!

-Es un cambio importante.

-Han insistido tanto que han evidenciado que tienen un complejo de ser de pueblo y querer disimularlo.

-Ser aldeano es algo muy digno. Yo estoy encantado.

-Hace tiempo que todos somos ya ciudadanos.

-¿Hay tanta distancia del pueblo a la ciudad?

-En el concepto que ellos han querido dar, sí.

-¿Cómo podemos calificar ese sentido? ¿Filosófico social? ¿Político?

-Son demasiados matices.

-Está claro. El concepto de pueblo lleva a una idea étnica, de pertenencia, de vínculos supervoluntarios.

-¿De raza?

-No exactamente, pero…

-¡Exagerado!

-En cambio, ciudadanía lleva a un conjunto de perronas diferentes e independientes que se unen voluntariamente para adoptar unas normas de vida democráticamente aceptadas por todos.

-¿Son incompatibles?

-Depende de cómo se entiendan.

-¡Depende de cómo se quieran utilizar!

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 8 mayo 2009 - 5:19 pm
Categoría: General

-No quiero ofender a nadie. Pero quiero decir que…

-Si no quieres ofender a nadie, no digas eso que vas a decir.

-Es que quiero decirlo. Quiero decirlo, una vez más. El fútbol es una comedura de coco instrumentada y dirigida por los que no quieren que se piense en los problemas que existen o las cosas que pasan.

-Di eso de las alineaciones de Carlos Marx. ¡Te queda muy bien!

-Tú te mofas. Pero ahora tenemos un caso concreto que es paradigmático. Dentro de unos días va a tener lugar un partido de final de una competición de copa entre un equipo de Barcelona y otro de Bilbao, el famoso Athletic.

-En esta última ciudad, el ambiente está caldeado con ese partido desde hace ya bastante tiempo.

-Eso, a pesar de que lo más probable es que el Athletic pierda.

-Demuestra que la gente siente los valores patrios hasta en el deporte.

-No seas ingenuo. Eso está manipulado. Alguien esta moviendo los hilos porque no quiere que el pueblo vasco esté atento a lo que está pasando.

-¡Tú siempre tan mal pensado!

-Lo que todavía no sé es quienes son los promotores de esa comedura de coco colectiva

-¡Hombre! Sin duda, son los que han perdido el poder. Desean que la gente no se entere y, por esa razón, están intentando por todos los medios que la gente piense en el fútbol.

-¡Todo lo contrario! Son los que han llegado. Desean que la población no se dé cuenta de lo que les viene encima. Para eso, lo mejor es que la gente piense en el fútbol.

-Yo supongo que serán los dos.

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