Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 1 mayo 2026 - 12:11 am
Categoría: General

David Barbero

-He acudido esta tarde al teatro Arriaga de Bilbao para ver la obra ‘Gigante’ convencido de que iba a presenciar un espectáculo teatral completo, bien planificado, escrito con profesionalidad, sobre todo muy bien interpretado y con destacadas virtudes en los otros oficios que acompañan el  hecho teatral.

-Ese convencimiento nacía de haber seguido con cierto detenimiento los comentarios y las reacciones de las representaciones de este espectáculo que ya han tenido lugar en Barcelona y Madrid. Quizá pueda haber algunas discrepancia referidas a la innecesariamente  larga duración del mismo y a que alguna de las escenas intermedias tiene más fuerza y contundencia que la parte final en contenido y forma teatral.

El resumen, poniendo nombres, puede ser el siguiente: el dramaturgo británico y judío Mark Rosenblatt ha escrito el texto , José María Pou lo ha traducido a la vez que interpreta el papel protagonista y Josep Maria Mestres dirige el , todos, con acierto y eficacia, brillantez y otras cualidades destacables.

El texto del británico Rosenblatt con  una aguda retórica y fino humor, enfrenta a al escritor Roald Dahl en 1983,  en plena guerra de Israel con el Líbano cuando se produjeron las graves  matanzas de Sabra y Chatila. Sin necesidad de enfatizar las semejanzas con los acontecimientos de ahora mismo en Gaza, Irán o el mismo Líbano, porque son evidentes.

En esas circunstancias, aparece en los medios informativos la polémica por la publicación de una reseña literaria de Dahl sobre otro libro con claros tintes antisemitas. El hecho pone en dificultades a la editorial que va a publicar el libro de Dahl. Ésta intenta torcer la posición del autor a través de su editor, un judío de origen alemán, y de la joven editora  también judía y estadounidense.

Junto a los intereses editoriales, aparecen de modo inmediato sobre el escenario la visión óptica israelí y la palestina, con todos sus elementos: el discurso del odio, la cultura de la cancelación, el debate político, el racismo, la identificación o no de la población israelí con lo que hace su gobierno, la presión social provocada por las izquierdas de todo el mundo, además de la tensión económica universal. Esa fuerza dialéctica es más evidente en la primera parte que en la segunda, y en el planteamiento más que en el desenlace.

Especial atención merece la actuación interpretativa de  Josep María Pou. Este actor está muy acertado en el gesto,en los tonos, en los gestos, en el tiempo de la frase, en cómo asentar cada palabra en el cuerpo. Tiene aquí todavía más mérito al encarnar a un personaje lleno de matices y a veces también contradicciones. Esas alabanzas hay que extenderlas al resto de los intérpretes, ya que lo que más sobresale en el espectáculo es la interpretación.

Gigante se convierte en un combate dialéctico donde las cuestiones morales de hoy mismo, como  la libertad de opinión o el dilema de si artista y arte tienen que ir de la mano, se ponen en juego. Pero también es un retrato psicológico de una destacada figura de la literatura del siglo XX como es Roald Dahl.  

  La acción transcurre en la casa en obras del propio Dahl. El escritor se ha separado de su mujer, la actriz Patricia Neal, y está comenzando vida con quien sería su segunda mujer Felicity Crosland. A ellos, se unen los representas de las editoriales que publican sus libros para convencerle de que se retracte de sus palabras y ponga en cuestión sus convicciones personales.

La acción transcurre en tiempo real. El primer acto comienza como una obra casi costumbrista en el que vemos al escritor, inteligente y maniático, trajinar en su vida diaria. Pero de pronto, con la llegada de la editora americana, la obra se convierte en un verdadero juego dialéctico.

En el segundo acto se ahonda en ese combate de ideas y, al mismo tiempo, van surgiendo aristas que hacen bailar la opinión de cada personaje. Más allá de la esgrima intelectual sobre el conflicto árabe israelí, radica en la complejidad con que la obra dibuja al protagonista y a los otros personajes. 

El combate dialéctico y de personalidades que protagonizan Roald Dahl y la editora Jessie Stone se convierte en el verdadero motor de un drama, con grandes dosis de ironía, que aborda importantes y polémicas cuestiones relacionadas con la actualidad social y política, como es la función del teatro en la sociedad.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 29 abril 2026 - 11:18 pm
Categoría: General

Desde la fila tres del patio de butacas

‘ÍCARO’ LA POLIVALENCIA DE DANIELE FINZI PASCA 

David Barbero

-Hoy he conocido en persona a un interesante teatrero polifacético, Daniele Finzi Pasca, y una de sus obras más curiosas, ‘Ícaro’, en el teatro Campos Elíseos de Bilbao. Este creador suizo está realizando una gira para  celebrar el 35 aniversario de este montaje muy especial en su trayectoria.

‘Ícaro’ nació como un experimento y ha terminado viajando por todo el mundo. Es un monólogo escénico, una propuesta, casi íntima, que ha llamado la atención a públicos de muchos países y marca un punto importante en su carrera artística. A su juicio, en ella se concentra la esencia de su manera de entender el teatro: la relación directa con el público, el equilibrio entre la risa y la emoción y una forma de narrar que busca acompañar al espectador.

En cada función, un espectador es elegido para participar con él en escena, de manera que la historia se construye desde ese encuentro. A partir de ahí, la obra plantea una aventura imaginativa compartida entre dos personajes que se conocen por primera vez en una habitación de hospital y crean un vínculo de amistad.

‘ Ícaro’ fue ideadoo¡ en prisión, durante el tiempo en el que Finzi cumplía condena por su objeción de conciencia al servicio militar, obligatorio en Suiza. Ahora  alterna esta gira con trabajos tan variados como director de ópera y de otros grandes proyectos escénicos, o trabajando como clown o en otros géneros teatrales. 

Para que os hagáis una idea de sus diferentes características personales, Daniele Finzi ejerce de dramaturgo, director de escena, payaso, coreógrafo y empresario cultural. Es cofundador del Teatro Sunil en Suiza, del Teatro Blu en Italia y desde 2011 de la Compagnia Finzi Pasca, además de cocreador de la técnica «teatro della carezza» (teatro de la caricia).

Su familia paterna estaba dedicada a la fotografía y contaban con un laboratorio fotográfico herencia de su bisabuelo. Llegó al circo inspirado por la gimnasia artística que practicó desde los 6 años. Su debut artístico fue como payaso acrobático en el Circus Nock. Con 18 años trabajó como voluntario con enfermos terminales con la Madre Teresa de Calcuta en India.

Durante el tiempo que estuvo en prisión a causa de su objeción de conciencia al servicio militar, completó la Trilogía Fuga, de la que forma parte Icaro. Entre 2002 y 2007, completó la Trilogía del Cielo, conformada por Nomade, Rain y Nebbia., con coproducción del Cirque Éloize de Montreal.

Escribió y dirigió en 2005, Corteo, uno de los espectáculos del Cirque du Soleil. También fue el encargado de la Ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de Turin 2006. En 2009, junto a su esposa, la artista canadiense y cofundadora del Cirque Éloize, Julie Hamelin, creó la compañía Inlevitas, con la que produjo el espectáculo Donka, una carta a Chéjov, por encargo del Festival Internacional de Teatro Chéjov de Moscú, para la celebración del 150 aniversario del nacimiento de Anton Chéjov.

También ha dirigido óperas para el Teatro Mariinski de San Petersburgo o el Teatro de San Carlos de Nápoles. Además, ha escrito cuentos, una novela y ha recibido diversos premios teatrales y reconocimientos del sector del espectáculo. Ha participado en proyectos sociales, como el que realizó en Etiopía para integrar a huérfanos en la sociedad a través del teatro. La lista podría seguir.

Tipo curioso e interesante. ¿No?

 

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 25 abril 2026 - 11:38 pm
Categoría: General

David Barbero

-He acudido esta tarde al teatro Social de Basauri a ver la comedia ‘Los hermanos’, un texto cómico clásico romano que escribió Publio Terencio Africano, con la intención de analizar cómo se puede adaptar el humor dirigido a los romanos antiguos hasta los espectadores del siglo XXI, lo que no me parece tarea fácil.

Señalaré, para empezar, que adaptación en esta ocasión ha sido realizada por Josu Eguskiza acompañado de la dirección escénica de Chiqui Carabante. En el elenco de intérpretes, figuran Eva Isanta, Cristina Medina, Santiago Molero, Belén Ponce de León, Josu Eguskiza, Jasio Velasco y Falín Galán.

El tema de la obra es la educación de los hijos, que al parecer ya preocupaba a los antiguos romanos. Terencio, en tono de comedia, versa sobre si hay que educarlos con rigor o en libertad, por utilizar términos generales. Una  discusión que todavía hoy puede estar también presente.

Los Hermanos’, estrenada en el año 160 antes de Cristo, durante las fiestas públicas en honor a Júpiter, está considerada como la  más depurada comedia de Terencio. A su vez, a este autor se le suele atribuir un estilo más depurado que el de Plauto, aunque éste tenga más fama, Sabe combinar el humor con la crítica social. Trasciende la trama amorosa y plantea un debate de mayor alcance. En esta ocasión, propone la oposición entre disciplina y libertad, entre severidad y permisividad, entre las apariencias sociales y la realidad personal.

El tratamiento escénico y las reacciones actorales que se ofrecen a su texto, en esta ocasión unos dos mil docientos años después, llevan a una atención mayor hacia los aspectos cómicos que al tema de debate, aunque éste se mantiene, con algunas variaciones. Quizá el cambio más llamativo sea cambiar a los dos padres de Terencio por dos madres y hacerlas a ellas responsables de la educación de los hijos.

Ese énfasis en el humor se manifiesta sobre todo en la interpretación y la puesta en escena. Los gestos, las actitudes, los tonos, los movimientos, todo en definitiva, se lleva a la exageración con la intención de provocar la risa inmediata. Abundan las expresiones de doble intención. Las reiteraciones intencionadas, dirigidas hacia ese mismo objetivo.

Un elemento que se ha cuidado especialmente es la parte musical, tanto instrumental como vocal. También bañada por la intención humorística. Quizá en este aspecto del sonido haya que señalar el uso potente de la microfonía individual para crear intencionadamente una atmósfera invasiva sobre el público.

Otro elemento que no se puede dejar de señalar es la disciplinada entrega de las actrices y los actores en esa interpretación y encarnación exagerada de sus personajes.

Todos estos elementos, detalles y cuidados han tenido como consecuencia, o mérito, el reconocimiento final de numeroso público que llenaba el Teatro Social de Basauri con sus aplausos y las risas a lo largo de la obra, que ha llevado el humor de Terencio hasta la enésima potencia.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 24 abril 2026 - 11:47 pm
Categoría: General

David Barbero

-Antes de nada, deseo decir que antes de terminar este comentario, quiero hacer referencia a algo no estrictamente artístico.

. Continúo. Una persona de cuyo criterio me fío dijo, hace ya algún tiempo, que los espectáculos de danza contemporánea de la Hofesh Shechter Company son de visión ‘imprescindible’. Utilizó esa expresión. Me lo dijo con ocasión de la primera, creo, pieza suya que vino por aquí. Se titulaba ‘Gran finale’

-Mi amigo añadió que si quería saber hacia dónde se dirige este arte en los próximos años y hasta décadas, que no me perdiera sus propuestas. Así que he estado atento. Sé que la compañía fue fundada y es todavía dirigida por el coreógrafo y director Hofesh Shechter, nacido en Jerusalén en 1975. Destaca por crear piezas cargadas de emoción, que combinan un movimiento continuo y llamativo, música impactante y un diseño visual muy cuidado. Sus puestas en escena son explosivas e innovadoras en el sentido más pleno. Las actuaciones de sus bailarines y músicos se quedan grabados no sólo en la retina y en el oído, sino en todos los sentidos.

Coincidí con mi amigo, de nuevo en teatro Arriaga de Bilbao, porque en su escenario se interpreto otro de sus espectáculos que llevaba el título de ‘Double Murder’. Incluía dos piezas: ‘Clowns’ y ‘The Fix’. Me lo definió como ese tipo que de espectáculo que te ‘duele’ la caída del telón. Utilizó la palabra doler. Me pareció muy expresiva. Así que la recuerdo,

Con ‘Clowns’, Hofesh exploraba la fragilidad humana y su eterna necesidad de escapar de la realidad. A través de una combinación de movimiento, música y efectos visuales, capturaba las luchas internas de los payasos. Pero cada espectador podía ver mucho más allá. MI amigo dijo que era un compendio armónico de luces, movimiento y música que nos deja llenos de preguntas y pocas respuestas.  ‘The Fix’ era un contrapunto. Ofrecía la sanación. Nos hacia verdaderamente humanos. Son también expresiones de mi amigo.

Esta tarde, en el teatro Arriaga, he visto ‘Theatre of dreams’. Hoy no he encontrado a ese amigo. Lo siento porque yo no soy tan expresivo como él. Pero imagino que os diría que nos hemos adentrado en el mundo de la fantasía y el subconsciente como una inmersión salvaje. Que ha sido como un viaje hipnótico, sin poder apartar ni la mirada ni la atención de las muchas escenas impactantes, separadas artísticamente por el inimaginable juego de cortinas y luces, arrastrados por una música de las que no te podías desprender.

  Interpretada por unos inimitables, infatigables, fantásticos, inmejorables bailarines, esta pieza nos llena de imaginación, revelando miedos, esperanzas y deseos. Provoca emociones que penetran no solo en nuestros sueños, sino también en nuestros pensamientos despiertos. Sus cuerpos comunican una interacción entre poesía y realidad.

Están acompañados por una pequeña banda de músicos que tocan en vivo con la emblemática banda sonora cinematográfica de Shechter como telón de fondo. Junto al diseñador de la iluminación Tom Visser y la diseñadora del vestuario Osnat Kelner, crean una atmósfera propicia  para este viaje onírico. Eso es, creo lo que me hubiera dicho y yo ratifico.

Vamos con lo que he indicado al principio. Esta representación ha estado acompañada, en la plaza del teatro Arriaga, por una manifestación de protesta por el genocidio que está cometiendo el estado de Israel contra sus pueblos vecinos siendo culpable de muchos miles de asesinatos. También se ha repartido una nota en la que se afirma que ‘el coreógrafo y director de la compañía que ha actuado esta tarde sirvió durante dos años en las fuerzas de ocupación en el mismo ejército que bombardea hospitales, escuela y hogares’.

Creo que es mi obligación decirlo todo.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 18 abril 2026 - 10:25 pm
Categoría: General

David Barbero

Se está representando estos días en el teatro Campos Elíseos de Bilbao el musical ‘Goya, la melodía de una leyenda’, compuesto y promocionado con ocasión de cumplirse el segundo centenario de la muerte del extraordinario pintor aragonés.

Confesaré que, antes de acudir hoy a la representación, había leído más comentarios desfavorables que laudatorios. Así que he acudido disgustado, porque tengo en gran estima al extraordinario pintos aragonés y también excelente persona. Una vez visto el espectáculo, tengo la sensación de que ha sido un homenaje digno, quizá algo solemne, quizá no muy moderno como musical, pero elaborado y preparado con calidad en casi todos los aspectos.

“Goya” muestra los rasgos más destacados de la vida del muy destacado pintor, no elude las controversias y dudas existentes sobre algunos detalles, a la vez que ofrece una semblanza de la sociedad que le rodeaba en la España de su tiempo. Presta atención a los aspectos históricos y culturales. Destaca la admiración de Goya por Velázquez, sus problemas con la Inquisición, su amor por la duquesa de Alba, su complicada relación con el poder eclesiástico y político, desde Manuel Godoy a la reina María Luisa, con la invasión de los franceses, que le motivaría a pintar los famosos cuadros del alzamiento del 2 de Mayo de 1808.

En este sentido es preciso señalar el trabajo realizado por Ignasi Vidal como autor del texto, así como por Tom Vega en la composición y la dirección musical. De la oportuna y ágil dirección escénica se ha responsabilizado Juan José Afonso. Habría que destacar la interesante aportación de proyecciones e imágenes, que además de ilustrar el trabajo del pintor, ayuda en la dramaturgia de las escenas. En lo referente al sonido, cabe decir que determinados momentos se consiguen los efectos deseados y su contundencia. El exagerado uso de micrófonos individuales llega a privar de matices a los intérpretes e incluso al perfecto entendimiento de sus palabras.   

Es preciso también señalar el reparto de intérpretes afronta con calidad general la doble tarea musical y teatral. Javier Godino encarna a Goya. Erika Bleda es la duquesa de Alba. Leo Rivera interpreta a Godoy. Silvia Luchetti es la reina María Luisa, mientras Paco Morales, Germán Torres y Diego Molero dan vida al resto de personajes de la obra entre los que destaca un contundente inquisidor.

En definitiva, un merecido y digno homenaje al gran pintor, destacada persona que fue Francisco de Goya y un oportuno análisis de la complicada época que le tocó vivir.

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