Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 20 marzo 2024 - 12:25 am
Categoría: General

DAVID BARBERO

-Debo confesar públicamente mi debilidad por José Luis Esteban, dramaturgo, escritor, intérprete, director, poeta, recitador, productor e impulsor de proyectos en teatro, cine, televisión, poesía, arte, literatura… Dejo la lista abierta. Es ya muy larga. Pero deseo añadir algo importante. Excelente persona. Lo voy a repetir y lo pondré, además, en mayúsculas.

-José Luis Esteban es una EXCELENTE PERSONA, en todos los sentidos.

-Hace mucho tiempo, lo descubrí primero como intérprete. En el comienzo, de piezas clásicas, o semi clásicas o semi modernas o actuales. En obras dialogadas y en lo que ahora se llaman unipersonales. No utilizo intencionadamente la palabra monólogo. Lo hago para indicar que José Luis posee la habilidad y el arte de llenar el escenario de tantos matices, tantas sugerencias, tanta variedad que transmite un mundo muy extenso y muy profundo, aunque esté él solo.

-Progresivamente, me fui deteniendo en sus adaptaciones de los textos. Encontré una mano maestra y una pluma bien afinada. Me introduje en los libros. En la narración. Aterricé en la poesía. Debo precisar eso del verbo aterrizar. Da la sensación como si fuera algo ocasional y posterior. No es así. La poesía ha estado siempre con él. Ha sido poeta desde el principio y en cada una de las cosas que ha hecho.

-Esta tarde noche, es decir hace un rato, he acudido, raudo y gozoso, a la presentación, en la librería Cámara de Bilbao, de su nuevo libro, otro poemario, con el muy significativo título de ‘Palabras que no he gastado’.

-He acudido a esta presentación con varias curiosidades. Y durante el amenísimo encuentro, me han surgido otras, además de tenerme embebido desde que ha tomado la palabra. Entre estas curiosidades, desde luego, ha estado la de conocer su contenido. Lo voy a precisar. Su contenido y su forma. Su rupturismo. Su sentido poético y también el contra poético.  Porque tanto monta lo uno como lo otro en este maridaje post generación beat.

-Durante los recitados realizados en la presentación del libro, también me ha surgido, o se ha renovado, el interés por otro de los proyectos más cuidados de José Luis Esteban. El del tratamiento escénico del verso. No sólo la declamación, la entonación de cada sílaba, sobre todo de las vocales, el énfasis, los silencios, las distintas velocidades. Hay muchos elementos a los que atender.

-Como ha demostrado él una vez más, no se trata sólo de decir el verso, aunque eso también requiere su arte. Lo que me ha venido al pensamiento es que ahora, al leer los muy originales poemas que integran el libro, habrá que hacerlo también poniendo, en la lectura, aunque sea en solitario, todas esas matizaciones y exprevidades, con el fin de captar el significado completo y la intención encerrada.

-Otro aspecto importante a destacar. El acompañamiento, la música, la presencia activa de Naiel Ibarrola. Su creatividad paralela. El complemento enriquecedor de ese tratamiento escénico y vital del verso y de cada palabra o expresión. Además de comprobar la fructífera complicidad existente entre ambos.

-un apunte final. En esta presentación de ‘Palabras que no he gastado’ en la librería Cámara de Bilbao, he descubierto que hay más personas que sienten debilidad y admiración por José Luis Esteban, como yo.  Y se multiplicará. Estoy seguro.

 

 

 

 

 

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 11 marzo 2024 - 12:17 am
Categoría: General

DAVID BARBERO

-En este fin de semana de marzo, coincidiendo con la conmemoración reivindicativa del día de la mujer, muchos teatros están programando obras relacionadas con el análisis de la situación femenina y los problemas que la acompañan.

-Entre las piezas o espectáculos seleccionados, muchas aficionadas a la literatura y el teatro coinciden en alabar la oportunidad de haber incluido la pieza titulada ‘Una habitación propia, escrita por Virginia Woolf.

-Este es el monólogo que se ha estado representando, y con gran aceptación de espectadoras y algunos espectadores, estos días en la sala Kúpula del Teatro Campos Elíseos de Bilbao. La iniciativa, la producción  y la interpretación corresponden a la actriz Clara Sanchís, que ha tenido un especial deseo de protagonizar este texto y encarnar a la autora, convencida de la oportunidad del mismo cien años después de haber sido escrito. Para ello ha contado con la adaptación para la escena y la direción de María Ruiz.

– Este texto lo escribió Virginia Woolf en el año 1928 y se publicó al año siguiente. Lo planificó como un ensayo. En realidad, como una conferencia. La incluyó en una serie de charlas que dio en distintos departamentos de la universidad de Cambridge,

-En su intención era una reivindicación de la independencia para la mujer que abarcara todos los aspectos de la vida, incluyendo los aspectos económicos y sociales. Pero también los personales, los físicos. La intimidad. La libertad para escribir, para crear arte. Se refería principalmente a la relación de la mujer y la literatura. Pero puede aplicarse a todos los casos y circunstancias.

-En lo estrictamente teatral, hay que destacar la magnífica labor de interpretación desarrollada por la actriz Clara Sanchís. En la muy creíble encarnación de Virginia Woolf. También en matización de todo el discurso, en la entonación de cada frase, en los énfasis de determinadas palabras, en las ironías de otras y en los significativos silencios. Una referencia especial hay que hacer a sus interpretaciones musicales al piano. ¡Ah! No puede faltar una alusión a su capacidad de complicidad e intención en su comunicación con el público.

-Ya he aludido arriba a que la versión del texto y la dirección escénica son responsabilidad de María Ruiz. Quizá alguien haya echado en falta una selección del texto con más facilidad para lograr la atracción escénica. Pero, en su conjunto, se nota, para bien, su conexión con el texto y su complicidad con la actriz.

-Aunque pueda sonar reiterativo, insisto en que esta propuesta, escrita hace más de un siglo, resulta de total actualidad. Ese mismo deseo de traer a la actualidad ha quedado reflejado en las representaciones que han tenido lugar estos días en la Sala Kúpula del teatro Campos Elíseos de Bilbao.

 

 

 

 

 

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 10 marzo 2024 - 1:24 am
Categoría: General

DAVID BARBERO

-Esta señora Einstein a la que alude el titulo de este comentario es Mileva Maric. Fue la primera esposa del científico mundialmente reconocido Albert Einstein.

-Mileva fue, además de esposa, una matemática y física de gran calidad y con inmensos méritos en la investigación, docencia y experiencia profesional.

-Fue la pareja en su conjunto la que realizó las investigaciones y  los experimentos sobre la teoría de la relatividad. En justicia, Mileva Maric debería ser conocida como co-creadora de esa importante formulación científica. Pero sólo se le atribuye a su esposo.

-Estuvieron casados desde 1903 hasta 1919. Previamente  habían sido compañeros de estudios en la Escuela politécnica de Zurich. Era la única mujer entre todos los compañeros varones. Fue la segunda en la historia de esa escuela en terminar el programa completo en el departamento de matemáticas y física. Tuvieron tres hijos. Al separarse, ella se hizo cargo de los niños.

-Por las fechas en que estuvieron  casados,  estudiaron juntos e investigaron, se puede deducir que coinciden con los años en los que se publicaron los artículos más importantes firmados por Albert Einstein y que le han dado su gran fama. Existen también datos de que los estudios sobre la teoría de la relatividad  comenzaron con la tesis doctoral de la propia Mileva.

-Sin embargo, está meridianamente claro que el reconocimiento recibido ha sido casi infinito para Albert, y prácticamente nulo para ella.

-Viene toda esta exposición biográfica, y también reivindicativa en su favor, a colación de que esta tarde noche he presenciado en el teatro Barakaldo la obra titulada ‘Señora Einstein’. Hay que destacar la oportunidad de haber programado esta pieza al día siguiente de la celebración del Día internacional de la mujer. De esta manera, se une con más claridad la denuncia de la opacidad que la sociedad patriarcal ha ejercido para ocultar y apropiarse  de los méritos de algunas mujeres muy distinguidas y esforzadas.

-A la vez de hacer alusión y apoyar esa denuncia, es preciso destacar los indudables méritos teatrales de esta obra, que han sido reconocidos por diversos premios. Es un muy detenido trabajo realizado por el colectivo de la compañía Teatro Defondo de Madrid. Con participación de todos sus miembros en las distintas actividades.

-Ha resultado especialmente destacable el dinamismo puesto en todo el montaje, en el poco habitual y muy expresivo movimiento de los objetos y  de los elementos del mobiliario, la creación de atmósferas en las diferentes escenas, los vertiginosos cambios de roles, de vestuario y de actitudes escénicas.

-Quizá un matiz cabe señalar. Es posible que, en algunas ocasiones, todas esas acciones, muy llamativas, acaparen tanto la atención que dificulten la captación de los matices del contenido.

-Citemos, en consecuencia, a quienes han participado en este cuidado trabajo escénico de la compañía teatral Defondo. En la autoría, han participado David Diez, Gustavo Galindo, Pedro Santos y Vanesa Martínez. Ésta última se ha responsabilizado de la dirección escénica y la escenografía. La interpretación ha sido ejecutada por Esperanza García-Maroto, Gustavo Galindo, Guillermo Berasategui, David Díez y Rocío Vidal. La repetición de los nombres evidencia la multiplicidad de las labores realizadas.

 

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 8 marzo 2024 - 12:31 am
Categoría: General

DAVID BARBERO

-Reconozco que el título de este comentario es imposible de comprender sin una explicación. Así que intento ofrecérosla.

-Esta tarde noche he acudido a los locales de la Escuela internacional de teatro de Pablo Ibarluzea  en el barrio de Bolueta de Bilbao. Allí he participado en la muestra de una interesante propuesta escénica titulada ‘Purgatorio’, elaborada por los alumnos del último curso.

-Para justificar todavía más el título añadiré lo siguiente: He puesto la palabra vivencia porque no sólo ha sido una visita para ver o contemplar el espectáculo. Se ha tratado de una participación itinerante, una implicación también emotiva. Quizá la palabra exacta sea la de inmersión.

-Para describirlo un poco más, voy a insistir en la itinerancia. El amplio espacio para la actividad docente de la escuela ha sido compartimentado en diversos escenarios, muy cuidadamente cumplimentados en iluminación, objetos, ambientación y complementos para crear atmósferas impactantes e inquietantes.

-Como se trataba del ‘Purgatorio’, en un ambiente bastante dantesco, – es decir de Dante -, una enigmática diablesa nos ha conducido entre cortinas de una escena a otra en medio de luces y sombras, unidas a músicas misteriosas.

-Incluso tenía el aliciente de que mientras nosotros caminábamos, las escenas se iban recomponiendo. También los actores intervinientes cambiaban de roles, de forma que podías asistir, de modo casi inmediato,  a una escena diferente, con un impacto nuevo y completo.

-Por esa razón, también he utilizado el término inquietante, y he añadido atractivo. Habría que incorporar algunos adjetivos más. Todos ellos positivos. De esa manera, quedaría mejor definida la experiencia vivida.

-los alumnos del ultimo curso han preparado este espectáculo dentro de la materia de ‘Cuerpo. espacio y creación’. Han tenido que cuidar aspectos tan distintos como la escenografía, la iluminación, la caracterización, la interpretación, los tratamientos corporales, la ambientación…

-Asimismo, deseo enfatizar en el impacto especialmente completo y múltiple que se ha buscado en cada una de las escenas. Existía prácticamente una mini obra completa. Casi sin palabras. Pero con todos los elementos desarrollados para producir esa sensación tan diversa y ese impacto tan lleno de emociones.

-Así que no me queda sino dejar, ante vosotros, el testimonio de esta especialmente interesante experiencia y reconocer el extraordinario, además de intenso, trabajo realizado por estos alumnos muy aventajados. Y también felicitar a sus profesores, por la parte que, sin duda, les toca.

-Ha sido otra comprobación del excelente nivel que adquieren ahora los jóvenes profesionales de las artes escénicas.

 

 

 

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 3 marzo 2024 - 12:45 am
Categoría: General

DAVID BARBERO

-Reconozco que esta tarde he acudido al Teatro Barakaldo con curiosidades añadidas, no sólo escénicas. Voy a tratar de explicarme. He ido a ver la obra titulada ‘Carmen, nada de nadie’. Tiene como personaje protagonista absoluto a Carmen Díez de Rivera, una mujer fascinante que tuvo un muy destacado papel en la vida política y social en España durante los años, más bien décadas, de la transición política en la segunda mitad del siglo pasado.

-Para muchas y muchos de los que estáis leyendo este comentario, os puede resultar un personaje desconocido, aunque pertenezca a la historia reciente de nuestra sociedad. Yo, ya entonces, me dedicaba a mi profesión periodística, en las secciones  de información y opinión política.  Por ese motivo, tuve ocasión de seguir atentamente su muy interesante trayectoria.

-No se puede decir que este texto teatral sea eso que en cine se llama un ‘biopic’. Pero se le aproxima. Tiene también un importante componente de crónica de ese periodo político. Se han añadido alusiones a posibles atracciones emocionales sin confirmar con el entonces presidente Adolfo Suárez o el ahora rey emérito. Todo mezclado con los episodios muy especiales de su vida personal. Desde su nacimiento como hija ‘ilegítima’ del filonazi  Ramón Serrano Suñer, ministro de asuntos exteriores de la dictadura y cuñado del propio dictador. Pasando por el impactante choque emocional al enterarse de que el novio con que reunía el papeleo para casarse era hijo ‘legítimo’ de se padrastro.

-De esa manera, han quedado atendidas las curiosidades extra teatrales aludidas al principio. El tratamiento, sin embargo, se ha quedado en un nivel de iniciación, sin gran profundidad, como para ofrecer una de información casi a nivel de Wikipedia, para quienes no conocían o habían olvidado a una persona de tanto interés. Quizá por esa razón, diversos asistentes salían puntualizando algunos de los datos expuestos.

-Las curiosidades estrictamente escénicas, por su parte, me han llevado de nuevo a comprobar que el teatro no debe tener las mismas estructuras que la crónica periodística. Su tratamiento tiene que ser diferente. Los datos se tienen que convertir en acción dramática; que las conversaciones teatrales no pueden ser meramente informativas. Los conflictos y las emociones deben estar por encima. Pero no aparecen en el texto de Francisco Justo Talón y Miguel Pérez García. Ni pueden ser destacados por la eficaz dirección escénica de Fernando Solo.

-Se echa muy especialmente en falta el tratamiento dramático de los personajes. Aparecen, por ejemplo, la madre de Carmen de Rivera, la marquesa de Llanzol, Sonsoles de Icaza, o el presidente Suárez o el rey Juan Carlos primero, sólo como referencias históricas, sin personalidad dramática. Por cierto, éste último, con perfil claramente positivo.

-Esta ‘desdramatizacición’ de los personajes tiene efectos negativos para la interpretación que han tenido que realizar los actores y las actrices, a pesar de que ellos realicen un muy notable esfuerzo realizado por Oriol Tarrasón, Ana Fernández y Victor Massán. En este sentido, cabe destacar el trabajo realizado por la actriz Mónica López en la interpretación de la protagonista Carmen de Rivera.

 

 

 

 

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