Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 16 abril 2026 - 10:41 pm
Categoría: General

David Barbero

-Esta tarde he acudido a la sala grande del Azkuna Zentroa de Bilbao para confirmar las muy positivas características del curioso espectáculo «La reina del Arga», ya conocido como un pequeño guiñol de carácter cercano y cómplice para los espectadores. Es considerada como una verdadera joyita de las artes escénicas.

La actriz navarra multidisciplinar Estefanía de Paz Asín es su absoluta responsable: motor creativo, productora, directora y única intérprete. Al conocer que en 2021 se iban a cumplir 100 años de la muerte de otra navarra ilustre aunque la Historia con mayúsculas no había reservado un hueco para ella, como Remigia Echarren, decidió dedicarle un espectáculo en si honor.

Remigia fue, a finales del siglo XIX, una exitosa pionera del funambulismo. Empezó cruzando el río Arga ida y vuelta sobre una cuerda en su Pamplona natal y acabó convertida en admirada estrella de la época, capaz de proezas destacadas. como deambular a muchos metros sobre el suelo con los pies metidos en cestos y un saco cubriéndole la cabeza.

La autora de esta pieza ha tenido que rastrear la biografía de Echarren, sobre la que existen muy pocos datos y recabar documentos de la época para reconstruir su historia. Entre esa labor de historiadora y el brillo de la ficción para rellenar las lagunas, ha construido una ingeniosa dramaturgia sobre Remigia que es, a la vez, una reivindicación de memoria histórica femenina.

En el guiñol que preside la escena, hay teatro de objetos ejecutado con precisión y mimo, también humor, emoción, música y canto, circo, cabaret. A lo que hay que añadir una entusiasta participación del público. La escenografía se va llenando con una creatividad desbordante. Incluye carteles y recortes de prensa reales de la época. Todo, al servicio de una historia contada con maestría y desparpajo en la que el público se sorprende y se divierte.

Ese logro se debe, sobre todo, a la poderosa presencia escénica de Estefanía, protagonista única que se desdobla entre narradora y el propio personaje de Remigia, a lo que añade una eficaz comunicación con los espectadores.

Eficaces también la escenografía y el atrezzo de Zenzerro, Fernando Varela y Mila García. Singular el vestuario, la caracterización y el maquillaje a cargo de Elías Angulo Martínez y la propia Estefanía de Paz Asín, con el traje de funambulista antigua. Todo ejecutado con el refuerzo de la iluminación de Óscar García Valoria y la música y espacio sonoro efectivo de Gorka Pastor.

Divertidísimo trabajo, que además reivindica la necesidad de rescatar del olvido a mujeres que han sido apartadas de las páginas de la historia.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 16 abril 2026 - 12:47 am
Categoría: General

David Barbero

-He tenido, esta tarde – noche, oportunidad de ver el muy interesante, sorprendente e imaginativo espectáculo ‘Kurios, gabinete de curiosidades’ de la nunca suficientemente alabada compañía canadiense Circo del Sol, en la estancia, amplia, que está desarrollando en Vizcaya, dentro de la gira internacional, y larga, que está realizando con gran éxito por todo el mundo.

Este espectáculo, que pone a la música como un personaje más, al acompañar y dar forma a todo lo que sucede dentro y fuera de la carpa,  se desarrolla con un sutil argumento en el que se narra la historia de un científico que busca e investiga en su laboratorio mecánico, convencido de que existe un mundo oculto e invisible, en el que aguardan las ideas más llamativas y los sueños más grandiosos. Cuando abre la puerta a ese maravilloso mundo, el tiempo se detiene y los personajes de otra realidad invaden su gabinete, dando vida a sus creaciones.

A partir de ese planteamiento, los diferentes números demuestran que la imaginación es imparable y paran de aparecer sorpresas. Ese poder mágico se manifiesta y se expande con acrobacias imposibles, proezas que desafían la gravedad en cada pirueta, un humor chispeante, a la vez que inteligente, y sorpresas llenas de música y color. Hay pirámides humanas, con la ayuda de sillas o cuerdas, que se construyen a un ritmo vertiginoso, saltos y bailes que cada vez alcanzan alturas más altas y los números que se burlan de la realidad.

Una de las características que destaca es esa visión de conjunto, esa idea teatral que no sólo da unidad al conjunta variado y multiforme. Facilita también la comunicación de emociones y sorpresas. También ayuda a que el espectáculo haya podido ser desarrollado de modo coordinado. En los párrafos anteriores he utilizado numerosos adjetivos positivos. Deseo añadir que mi impresión destacada es la de un espectáculo muy bien hecho en todos sus detalles, hasta los más pequeños.

Los  2.200 asistentes hemos quedado boquiabiertos mientras misteriosas criaturas submarinas bailaban y rebotaban hasta casi el techo de la Gran Carpa –de 19 metros de altura– como si estuvieran volando, a la acróbata pedaleando en una bicicleta voladora y a las contorsionistas de trajes de vivos colores realizando movimientos increíbles sobre una enorme mano mecánica. Y hasta he imaginado los equilibristas invisibles.

Para llevar a cabo una función de ‘Kurios’, se utilizan muchos elementos de utilería –el mayor número usado en la historia de Cirque du Soleil. Para vestir, y muy bien, a todo el elenco, conformado por 50 artistas, se han creado más de 120 trajes, con más de 8.000 piezas de vestuario, incluyendo accesorios, zapatos y pelucas.

Deseo insistir en que un espectáculo como el de ‘Kurios’ visto hoy en Barakaldo no podría existir sin la química profesional, donde cada miembro es un engranaje dentro de una maquinaria perfectamente sincronizada y formando un conjunto matizado hasta el menor detalle. 

Desde que entras al universo de Kurios, te ves contagiado e impelido a participar en un mundo lleno de imaginación, comedia, malabaristas, baile, contorsionistas, acrobacias y diferentes números con artistas especializados, acompañados de música en vivo que te hará disfrutar, en el espacio y en el tiempo, de una historia fantástica llena de atractivos, sorpresas y buenas vibraciones.

Así que doy por repetidos, para finalizar, todos los adjetivos y valoraciones repetidas más arriba.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 11 abril 2026 - 10:24 pm
Categoría: General

David Barbero

-Comienzo por un detalle accidental, aunque significativo, de lo sucedido esta tarde en el estreno de la producción propia del Teatro Arriaga de Bibao: el concierto escenificado ‘Gesualdo wc station’. Ha habido pocos espectadores.

-Soy consciente de que la fecha puede no ser buena. Estamos todavía en lo que llaman vacaciones de semana santa. Quizá también los conciertos escenificados no tienen buena fama. También sé que el público es muy libre de asistir a los espectáculos que prefiera, sin que nadie se lo reproche. A pesar de todo eso, me voy a permitir opinar sobre esa ausencia y sobre los limites de la curiosidad de los  seguidores habituales del teatro y de los espectáculos musicales.

En primer lugar, Gesualdo es un compositor italiano del final del renacimiento mucho menos conocido y valorado aquí de lo que se merece. Además de sus piezas de música sacra, sus madrigales son especialmente expresivos y de una calidad excepcional para su tiempo. Ya eso debería despertar curiosidad.

Además, los madrigales son interpretados en directo y a cappella por el conjunto vocal Voces Suaves, procedente de Basillea, con notable reconocimiento internacional, gracias a su calidad y a su especialización en este tipo de música, como ha quedado demostrado en el espectáculo de esta tarde.

Al tratarse de un concierto escenificado, va acompañado por una representación teatral, que en esta ocasión ha tenido relación con la vida del compositor Carlo Gesualdo, personaje polémico de la nobleza italiana a caballo entre los siglos XVI y XVII. Se ha elegido el acontecimiento más trágico de su vida, el asesinato de su esposa y del amante de ella, al ser descubiertos en pleno adulterio. Podía haber sido otro motivo de atracción.

Además, Alex Gerediaga, el responsable de la dramaturgia y la dirección escénica, ha tenido la ‘arriesgada irreverencia’ de colocar esta acción violenta, como indica el título, en una ‘Wc statión’ de un centro ferroviario con todos los elementos visuales, sonoros y simbólicos que eso conlleva.

Asimismo, este espectáculo está enmarcado en el experimento estético y narrativo que Gerediaga está llevando a cabo para hacer confluir o sumar los  lenguajes teatral y cinematográfico con el fin de potenciar la comunicación. De esta manera, imágenes rodadas complementan la interpretación de los intérpretes sobre el escenario.

La acción, la escenografía y el vestuario trasladan la acción a tiempos más cercanos con el fin, seguramente, de simbolizar cómo la música y los madrigales de Gesualdo se han considerado siempre como adelantados a su época.

En el aspecto interpretativo, también se ha tenido especial cuidado en eligir a las actrices Arrate Etxebarria, Sandra Fernández Aguirre y al actor Aitor Borobia para encarnar a los tres personajes implicados en el asesinato: el compositor, la esposa y el amante. Supongo que se ha notado que los sexos de los de interpretes y personajes no coinciden, lo que lógicamente, ha sido intencionado. A ellos, se une otro destacado personaje simbólico, encarnado por el virtuoso actor Txubio Fernández de Jauregui.

Se podrían añadir algunos elementos más capaces de haber despertado la curiosidad entre los aficionados a dejarse sorprender o disfrutar o estar en desacuerdo o valorar según el gusto y criterio de cada uno. Pero no ha sido así. Podría decir que más porcentaje de todas esas sensaciones y juicios nos ha tocado a quienes hemos asistido esta tarde al Teatro Arriaga en el estreno de  ‘Gesualdo Wc Station’. 

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