Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 16 abril 2026 - 12:47 am
Categoría: General

David Barbero

-He tenido, esta tarde – noche, oportunidad de ver el muy interesante, sorprendente e imaginativo espectáculo ‘Kurios, gabinete de curiosidades’ de la nunca suficientemente alabada compañía canadiense Circo del Sol, en la estancia, amplia, que está desarrollando en Vizcaya, dentro de la gira internacional, y larga, que está realizando con gran éxito por todo el mundo.

Este espectáculo, que pone a la música como un personaje más, al acompañar y dar forma a todo lo que sucede dentro y fuera de la carpa,  se desarrolla con un sutil argumento en el que se narra la historia de un científico que busca e investiga en su laboratorio mecánico, convencido de que existe un mundo oculto e invisible, en el que aguardan las ideas más llamativas y los sueños más grandiosos. Cuando abre la puerta a ese maravilloso mundo, el tiempo se detiene y los personajes de otra realidad invaden su gabinete, dando vida a sus creaciones.

A partir de ese planteamiento, los diferentes números demuestran que la imaginación es imparable y paran de aparecer sorpresas. Ese poder mágico se manifiesta y se expande con acrobacias imposibles, proezas que desafían la gravedad en cada pirueta, un humor chispeante, a la vez que inteligente, y sorpresas llenas de música y color. Hay pirámides humanas, con la ayuda de sillas o cuerdas, que se construyen a un ritmo vertiginoso, saltos y bailes que cada vez alcanzan alturas más altas y los números que se burlan de la realidad.

Una de las características que destaca es esa visión de conjunto, esa idea teatral que no sólo da unidad al conjunta variado y multiforme. Facilita también la comunicación de emociones y sorpresas. También ayuda a que el espectáculo haya podido ser desarrollado de modo coordinado. En los párrafos anteriores he utilizado numerosos adjetivos positivos. Deseo añadir que mi impresión destacada es la de un espectáculo muy bien hecho en todos sus detalles, hasta los más pequeños.

Los  2.200 asistentes hemos quedado boquiabiertos mientras misteriosas criaturas submarinas bailaban y rebotaban hasta casi el techo de la Gran Carpa –de 19 metros de altura– como si estuvieran volando, a la acróbata pedaleando en una bicicleta voladora y a las contorsionistas de trajes de vivos colores realizando movimientos increíbles sobre una enorme mano mecánica. Y hasta he imaginado los equilibristas invisibles.

Para llevar a cabo una función de ‘Kurios’, se utilizan muchos elementos de utilería –el mayor número usado en la historia de Cirque du Soleil. Para vestir, y muy bien, a todo el elenco, conformado por 50 artistas, se han creado más de 120 trajes, con más de 8.000 piezas de vestuario, incluyendo accesorios, zapatos y pelucas.

Deseo insistir en que un espectáculo como el de ‘Kurios’ visto hoy en Barakaldo no podría existir sin la química profesional, donde cada miembro es un engranaje dentro de una maquinaria perfectamente sincronizada y formando un conjunto matizado hasta el menor detalle. 

Desde que entras al universo de Kurios, te ves contagiado e impelido a participar en un mundo lleno de imaginación, comedia, malabaristas, baile, contorsionistas, acrobacias y diferentes números con artistas especializados, acompañados de música en vivo que te hará disfrutar, en el espacio y en el tiempo, de una historia fantástica llena de atractivos, sorpresas y buenas vibraciones.

Así que doy por repetidos, para finalizar, todos los adjetivos y valoraciones repetidas más arriba.

Esta entrada se escribio el jueves, 16 abril 16 2026 a las 0:47 am. en la categoría: General. Puedes seguir los comentarios de esta entrada usando RSS 2.0 feed. Puedes dejar una respuesta, o trackback desde tu pagina web.

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