Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 30 mayo 2026 - 11:04 pm
Categoría: General

David Barbero

-Os sitúo en mis dudas y preguntas. Hoy he estado dudando sobre qué obra teatral ver. Había varias que despertaban mi interés. Me ha disgustado tener que elegir una y rechazar otras. Al final, me he decidido a acudir a la Sala BBK de la Gran vía de Bilbao para ver la que lleva el título de ‘It don’t worry me’.

-Me he inclinado por esa pieza ya que había leído que la definían como una de las propuestas “más provocadoras e inclasificables”. La pieza es definida como “un juego teatral” y recibió el premio de la Crítica de Catalunya para nuevas tendencias. 

Más datos favovables que me han influido: Reflexiona, dicen, sobre los límites de la corrección política en el teatro y, en general, en el arte, así como sobre el papel social de los artistas Otra información positiva: Se halla a medio camino entre el metateatro y la performance. Parte de un debate que cuestiona si el arte debe rendir cuentas o existir en total libertad, si hay barreras que la creación artística no debe superar o si puede una obra resultar ofensiva y seguir teniendo valor artístico.  

También había oído que, para hablar sobre todas estas cosas, los autores e intérpretes utilizan el humor y la ironía, intentando desmontar certezas y posiciones cómodas. Lo hacen con una puesta en escena mínima y cambiante, con dos actores que, simultáneamente, van comentando la propia obra que representan.

El objetivo es, según sus creadores, “obligar al público a cuestionar qué está viendo y desde dónde lo está interpretando. Es “una obra en la que conviven reflexión y humor absurdo, provocación y juego, teoría y gags.

La puesta en escena se aleja de los montajes convencionales ya que sobre el escenario, sólo se ve a dos actores que comentan su propia actuación creando un juego escénico que invita a cuestionar las normas establecidas. La obra se construye sobre el esquema de un prólogo, una parte central  y una discusión final en la que se ponen en juego algunas ideas sobre lo que se ha visto.

¡Bueno! Éstos son los ‘motivos’ teóricos por los que esta tarde he renunciado a disfrutar de otras obras que también me interesaban y  he acudido a la Sala BBK de la Gran Vía de Bilbao para ver ‘It don’t worry me’.

Sé que en este momento debería deciros si , una vez visto, creo que ha merecido la pena mi elección o si estoy arrepentido. No lo puedo hacer. Sería precipitado por mi parte. Pido disculpas, pero preferiría conocer antes vuestra opinión. Os doy un dato: si lo veis, no dejéis de fijaros en la danza final de los glúteos. Ahí puede estar la clave..

Esta entrada se escribio el sábado, 30 mayo 30 2026 a las 23:04 pm. en la categoría: General. Puedes seguir los comentarios de esta entrada usando RSS 2.0 feed. Puedes dejar una respuesta, o trackback desde tu pagina web.

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