Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 10 octubre 2025 - 11:49 pm
Categoría: General

David Barbero

-Esta tarde he acudido al centro cultural Muxikebarri de Getxo para ver la obra ‘Lo peor que le puede pasar a un niño’ de Javier Liñera, sabiendo varias cosas previas sobre este autor y director de teatro. E intérprete en otras obras.. -Sabía y sé que Liñera es un maestro que domina como pocos el lenguaje teatral. Sabía y sé que es innovador en sus planteamientos escénicos.  También los de auto-ficción. Sabía y sé que en sus obras habla de cosas que le afectan personalmente, que conoce muy bien y que, muchas, las ha sufrido en experiencia propia. 

-Sabía también que con este texto ha ganado el exigente premio Max Aub. Pero me faltaba lo esencial: verla representada sobre el escenario. Deseo que he visto satisfecho esta tarde gracias la programación de Getxo Eszena. Así he podido comprobar que es una propuesta escénica que explora la construcción —y deconstrucción— de la masculinidad desde una vivencia personal que se vuelve colectiva.

-Para esta exposición dramática, utiliza un  procedimiento narrativo similar al método médico de la necropsia o análisis después de la muerte. En ese proceso, se plantean preguntas e informaciones  muy sensibles sobre la identidad, lo binario, los cuerpos o los roles de género que nos han sido impuestos desde la infancia.

-De esa manera, resulta una pieza valiente, cercana, reflexiva y necesaria, que interpela al espectador y lo invita a revisar sus propias certezas, sus propias vivencias, las influencias recibidas y las decisiones tomadas. Todo con una verosimilitud y confidencia más directa de lo que suele ser habitual en el teatro..

-Es curioso el juego escénico y dramatúrgico en el que en el que  un ‘chico’ de unos 40 años junto con su alter- ego, Barbie, realizan un examen exhaustivo de  su propia vida. Van desgranando como fue de niño, cómo vivió su adolescencia y madurez, cómo le influyeron los profesores, su padre, abuelos, amigos y demás figuras masculinas. Irán descubriendo cómo se ha ido conformando su propia masculinidad. Además, se complementa con el sìmbolo paralelo, al presentar el símil la necropsia de un conejo. En este punto, me gustaría destacar el interés que tiene el análisis paralelo de la Barbie

En el espectáculo, hay potentes escenas, impactantes, pero no desagradables; duras, pero recomendables; muy bien escritas y eficazmente planteadas en la escena.

El propio Javier Liñera se responsabiliza de la dirección escénica, además de la dramaturgia. ¡Ah! También de la producción, a través de la compañía Ékoma Teatro. En la interpretación, Aitor Pérez Collado y Haiza Águila Mínguez realizan un muy encomiable trabajo tanto en los momentos más contenidos, como en otros de actitud más más directa.

Espectáculo valiente, comprometido, y seguramente necesario en estos momentos. De análisis y de denuncia a la vez.

Esta entrada se escribio el viernes, 10 octubre 10 2025 a las 23:49 pm. en la categoría: General. Puedes seguir los comentarios de esta entrada usando RSS 2.0 feed. Puedes dejar una respuesta, o trackback desde tu pagina web.

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