David Barbero
-Confieso que fui a ver ‘La estupidez’ del reconocido y polémico autor argentino Rafael Spregelburd con sentimientos encontrados.
-La curiosidad estaba por delante.
-La duración de tres horas largas estaba por detrás.
-Spregelburd significa una manera nueva de plantear el texto teatral y el espectáculo en su conjunto. Tiene un pensamiento por detrás, una elaboración teórica meditada. También presenta una práctica expositiva de esas ideas. Incluso desarrolla una actividad pedagógica y expositiva notable.
-La obra se presentó ayer en el festival de teatro de Santurtzi. El Serantes. Siempre se agradecen esas propuestas arriesgadas.
-Me sorprendió que la sala estuviera llena. Y eso que es grande. Además ya se advertía de la larga duración. Es una muestra de la confianza que se han ganado sus programadores.
-También se indicaba que era una obra compleja en su estructura, que se desarrollaban varias tramas a la vez. Se advertía que no tenía una narrativa lineal. Se indicaba que las escenas no mantenían una relación de fácil comprensión.
-Los espectadores con los que hablé al terminar se quejaban de esa excesiva complejidad, de esa dificultad premeditada de comprensión, de la perplejidad en que el autor obliga a estar durante toda la obra, de la falta de gratificaciones intelectuales para el espectador.
-Casi todos reconocían la esforzada labor de los cinco intérpretes. Aplaudían la elasticidad y el trabajo para pasar en muy poco tiempo de un personaje a otro muy distinto. Coincidían en su gran trabajo y su extraordinario esfuerzo.
-Esta refleja el premeditado propósito de Rafael Stregelburd. Es partidario de prescindir de la fábula y la narración lineal. Cree que son maneras viejas y perjudiciales para el arte escénico actual. Manifiesta que desea realizar un teatro con gran complejidad. Asegura que quiere provocar la incertidumbre. Afirma que no busca hacer un teatro capturable por la razón. Intenta una comunicación más directa, aunque complicada, con la emotividad.
-Por lo tanto tres horas y media muy bien empleadas. Seguramente no se puede decir que es un espectáculo bonito ni fácil. Pero tiene un gran interés.