Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 6 abril 2014 - 11:18 am
Categoría: General

-Confieso que acudí ayer al Teatro Barakaldo tras haber oído ya varios comentarios sobre este espectáculo y esta versión de ‘Los justos’ de Albert Camus.
-Es especialmente condicionante, en este caso, la versión que firman José A. Pérez y Javier Hernández Simón, quien también asume la dirección.
-El punto específico es haber llevado el texto de Camus a ser protagonizado por un comando de ETA. El texto en sí no ha sido cambiado muy extensamente. Pero ese paso, de estar situado en la revolución rusa al terrorismo de la España de finales del siglo XX, es fundamental.
-El texto de Camus es ideológico. Es un filósofo. Está preocupado por las ideas y por el debate social, por la transformación política.
-En esta ocasión, se mantiene esa intención ideológica y de debate sobre los hechos que se exponen. Es un acierto. El teatro debe incidir en las inquietudes de la sociedad. No siempre cumple el teatro esa función y, por lo tanto, es digno de alabanza este intento.
-La violencia de ETA no ha sido tema de análisis y debate escénico a pesar de la incidencia que ha tenido en la sociedad. Es posible que, en este momento, esté ya en otra fase de la que se plantea en la obra y eso condicione su efectividad. Pero el debate siempre es oportuno para aclarar las ideas.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 6 abril 2014 - 10:49 am
Categoría: General

-Convencido de que las Jornadas de Teatro de Eibar son una ocasión para ver buenas obras y cuidados montajes, fui el otro día a ver ‘Ayax’ de Sófocles, adaptado por Miguel Murillo.
-Uno de los atractivos era la dirección de Denis Rafter, a quien deseaba saludar con un abrazo de amigo. Pero no pudo acudir.
-El director de estas jornadas, Juan Ortega, me había recomendado este espectáculo y resultó un acertado consejo. Es un trabajo duro, cuidado, intenso, muy matizado en todos los aspectos.
-En todos esos sentidos, no merece más que alabanzas.
-Sin embargo, ‘Ayax’ me pareció distante, lejano, sin conexiones con las preocupaciones de ahora, con los planteamientos actuales.
-Nos separa muchos años de Sófocles.
-Pero los griegos fueron los iniciadores de esta cultura occidental. ¿No?

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 4 abril 2014 - 7:02 pm
Categoría: General

-He tenido curiosidad en charlar con los actores que han representado en el Teatro Arriaga de Bilbao la obra ‘Julio César’ de William Shakespeare. Me interesó mucho la representación y quise comentar con ellos mis impresiones.
-El responsable de la versión y también de la dirección es Paco Azorín. Por si alguien no lo sitúa, hay que decir que es un hombre de teatro muy polivalente. Ha destacado como escenógrafo, como iluminador y como director.
-Este espectáculo de ‘Julio César’ cuenta con un elenco de actores muy notable. El personaje del título se lo lleva Mario Gas. Pero no es el personaje más importante ni el más decisivo.
-A mí, me interesó especialmente la actualidad de la obra, de su pensamiento, de su tesis.
-Es que don Guillermo Shakespeare es alguien muy grande. No como otros clásicos.
-Su tratamiento de la política, del poder, de la lucha por conseguirlo, de la guerra es, además de profundo, muy actual.
-El personaje central, Bruto, el asesino de Julio César, es prototípico. La vivencia de que ese asesinato es una acción sublime en defensa de Roma y de su república le convierte en un personaje trágico. Quizá refleja a muchos político que se auto convencen de que están sirviendo a la gente, cuando en realidad sólo buscan sus intereses.
-El personaje de Marco Aurelio también tiene un fondo interesante y actual. Su discurso ante la multitud de Roma, con palabras ambiguas, con frases de doble sentido, logra manipular a la opinión pública. La identificación con los políticos actuales es todavía más directa.
-La visión del mundo de la política como alejado de la gente y preocupado de su beneficio es perfectamente aplicable a los momentos actuales.
-En espectáculos como ése, uno puede congraciarse con la función del teatro y su influencia en la sociedad.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 30 marzo 2014 - 4:00 pm
Categoría: General

-Hay varias consideraciones dignas de atender en este interesante proyecto de ‘Tomás Moro, una utopía’ de la Universidad internacional de la Rioja, que se presentó ayer en el Teatro Campos Elíseos de Bilbao.
-Me fijaré en una que me afecta personalmente: El teatro y la universidad.
-Participo como profesor en el máster de artes escénicas en la universidad del País vasco. Estamos en unas coordinadas muy diferentes a las de este proyecto. En otro nivel. En otra categoría
-Digamos para empezar que la Universidad Internacional de la Rioja es una universidad on line. A pesar del nombre, tiene su sede en Madrid, En lo referente al teatro, hay que destacar que han elegido las artes escénicas como su carta de presentación.
-Existe una fundación dentro de la universidad. Y esa fundación dedica una atención preferente a la sección de teatro. La sección de teatro no sólo responde a esa atención sino que la engrandece. La dirige un autor teatral de prestigio como es Ignacio Amestoy. Es también periodista y ha sido pedagogo del teatro.
-¡Ah! Es una universidad privada.
-Llevan a cabo proyectos destacados, ‘Tomás Moro, una utopía’ es el segundo. Han elegido un proyecto con muchas connotaciones interesantes. Una obra muy especial de Shakespeare, dentro de un contexto muy notable. Han elegido a una directora muy destacada. Actores profesionales y de prestigio. Un autor para hacer una buena versión. Han logrado un producto de calidad y competitivo en el panorama profesional. Han producido la obra en coordinadas destacadas. Han montado un equipo eficaz en todos los oficios teatrales para mover la obra. Han hecho una gira por más de una docena de ciudades. Han logrado un eco importante.
-Yo iría directamente al grano: Tienen dinero para llevar a cabo ese proyecto a ese nivel.
-Es indudable. Tienen dinero. Es muy importante. Fundamental. Necesario. Pero no basta con tener dinero. Tienen también un proyecto ambicioso. Un proyecto de alto nivel en el que creen los que trabajan en él.
-Han logrado, además, que sus jefes crean en ese proyecto. Están orgullosos de él y lo adoptan como carta de presentación.
-Es una ‘rareza’ en el esquelético panorama del teatro universitario. Quizá haya que cambiar el adjetivo ‘esquelético’ por inexistente.
-No sé si, además de una ‘rareza’, puede pasar a ser un modelo a imitar o un objetivo a conseguir en otros centros.
-De momento, nuestra realidad se mueve en la inquietud para que nuestro máster continúe. Estamos hablando de cosas distintas.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 30 marzo 2014 - 1:22 pm
Categoría: General

-Debo reconocer que iba bien predispuesto. Alfonso Zurro es una de mis debilidades. He visto muchas representaciones de sus obras, de sus adaptaciones y de sus direcciones. Creo que es un valor seguro.
-Así que el otro día fui al Teatro Barakaldo convencido de que iba a ver una buena representación de ‘La estrella de Sevilla’ de Lope de Vega.
-Además, en el proyecto ‘Teatro clásico de Sevilla, se ha juntado un grupo de gente con las ideas claras.
-Yo destacaría la limpieza de la representación. La eliminación de lo superfluo. Ir directamente al asunto.
-Habría que añadir la fuerza, la comunicación clara de emociones.
-No nos podemos olvidar del domino de los elementos técnicos.
-Entonces, ninguna pega. ¿O sí?
-Digamos algo de la obra.
-No es una de esas que Lope de Vega presumía de haberlas escrito en ‘veinticuatro horas’. Está más cuidada.
-Lo reconozco. Pero Lope de Vega no es santo de muchas devociones mías.
-Casi nadie en el llamado siglo de oro es santo de tu devoción.
-¿Qué puedes achacar a ‘La estrella de Sevilla’?
-Los buenos son total, integralmente buenos. Los malos son completamente malos. Es muy difícil creérselo e identificarse con ellos.

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