Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 8 octubre 2008 - 9:06 am
Categoría: General

-¿Has oído que el gobierno garantiza 100.000 euros de ahorro a todos los españoles?

-No lo había oído. Pero voy corriendo ahora mismo para recogerlos.

-¡No hombre! No ganas nada corriendo. El gobierno garantiza esa cantidad de euros ahorrados a quien ya los tenga.

-¡Ya me parecía a mí!

-Es una medida necesaria para atajar la crisis actual.

-El objetivo es dar confianza a los que tienen ahorros. Se les asegura que no los perderán.

-También se garantiza una cifra enorme, con muchísimos ceros, de euros para los bancos. Para que tengan liquidez.

-Pero los bancos siguen con su ostentosa y agresiva campaña de información de que cada vez ganan más y más dinero. ¿No? Siempre tienen beneficios incontables.

-Para atajar esta crisis tan grave que estamos padeciendo, es necesario darles esta ayuda a los bancos.

-Y a los que estamos siempre en crisis, a los nos hallamos en constante bancarrota, ¿qué?

-Lo están haciendo todos los países.

-Lo único que a mí me parece mal es que la Unión Europea no ha tomado medidas comunes. Ha decidido que cada uno se saque las castañas del fuego como pueda.

-Es que, cuando aprieta el dinero, no hay amigos ni socios que valgan.

-Ese dinero es público. ¿No? Del que sale de los impuestos.

-No seas demagogo. Y además, ignorante.

-Es bueno para todos salvar esta crisis.

-Incluso es bueno para ti que los bancos tengan solidez.

-¿Está seguro de que también es bueno para mí?

-Completamente seguro.

-No sabes qué peso me quitas de encima

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 7 octubre 2008 - 9:00 am
Categoría: Política

-Otra incógnita que se ha despejado. El día 8 de enero serán juzgados el lehendakari y el resto de políticos vascos que tuvieron la osadía de reunirse para tratar sobre qué hacer con este país y la violencia que hay en él.

-Por poco, los pilla el juicio como regalo de reyes.

-¡No frivolices, por favor!

-Para esas fechas, ya estará disuelto el Parlamento vasco y habrán sido convocadas las próximas elecciones.

-Seguro que los jueces han buscado expresamente esas fechas.

-Como estaremos en la precampaña electoral, se puede armar más jaleo.

-En ese momento, el actual lehendakari sólo será candidato. Lo mismo que Patxi López, por el partido socialista.

-Teóricamente, los dos que se van a jugar el puesto en las urnas.

-Los de Herri Batasuna, en cambio, seguramente continuarán siendo ilegales y no se podrán presentar.

-¡Tampoco va a afectar tanto! Seguro que a las primeras de cambio, los jueces tienen que sobreseer el caso o declararlos inocentes.

-¡No fastidies! Déjanos echar a volar la imaginación.

-Es demasiado prosaico para utilizar la imaginación en eso.

-Tú imagínate que el juez o los jueces inhabilitan a los dos principales candidatos a las elecciones.

-¡Toma castaña!

-Eso sería un tinglao demasiado fuerte.

-Con estos jueces, cabe esa posibilidad. ¿No?

-Entonces, van ellos, los jueces, y, aprovechando esa ausencia, se presentan por sorpresa. ¡Y ganan!

-Eso es descabellado. Algo más imaginativo. El que aprovecha la situación es Madrazo para ocupar el sillón más grande.

-Despierta de ese sueño. No sea que te inhabiliten a ti.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 6 octubre 2008 - 9:41 am
Categoría: Teatro

-Vi anteayer el nuevo montaje teatral que ha dirigido Emilio Hernández sobre ’Don Juan, el burlador de Sevilla’.

-Un clásico del siglo XVII, llamado el siglo de oro del teatro español.

-Si has querido decir que el siglo XVII está muy lejano, te diré que, en algunos aspectos, sí.

-No me digas que el personaje de Don Juan tiene vigencia ahora, con todo lo que ha llovido sobre la masculinidad y la feminidad.

-Había muchos espectadores.

-Sobre todo mujeres. Como siempre. Las mujeres tienen más preocupaciones intelectuales.

-Era un montaje ágil y moderno.

-¡Relativamente!

-Basaba su atractivo popular en que varios de los actores y actrices se han hecho famosos y famosas en las series de televisión. Eso tiene mucho tirón.

-No te vayas por la tangente. Estábamos hablando de la vigencia o no del mito de Don Juan en estos momentos.

-Todavía hay muchos donjuanes.

-¡Resultan patéticos!

-Los donjuanes que consiguen éxito ahora son los que tienen pasta.

-El Don Juan de Tirso de Molina también es de la clase alta.

-Siempre ha habido mujeres tontas. Pero van a menos.

-¿Sabes lo que te digo? Me parece más actual tu obra ‘Doña Juana de Tenorio’. La venganza de la mujer es mucho más de estos tiempos.

-La venganza y el donjuanismo femenino. ¿O no?

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 3 octubre 2008 - 9:17 am
Categoría: General

-Estos días, se están inaugurando oficialmente los cursos de las universidades. Y yo me pregunto: ¿Para qué?

-Los catedráticos y rectores van con esos trajes ridículos y sus birretes pomposos.

-Es la viva imagen de que pertenecen a otra época. Las universidades son los mastodontes del saber. Lo acumulan todo. Se mueven muy lentamente. La sociedad, en cambio, camina a toda velocidad.

-Cuando los alumnos salen, después de terminar sus licenciaturas o sus doctorados, se encuentran con unos problemas profesionales que no han sido tratados en los estudios.

-Hace mucho tiempo que yo terminé los estudios. Recuerdo que, cuando comencé mi primer empleo, tuve que empezar a aprender el oficio.

-¿Lo ves? Lo que yo decía.

-Sin embargo, estoy contentísimo de mi paso por la universidad. Seguramente no aprendí los trucos concretos para desarrollar la materialidad del trabajo o el manejo minucioso de la maquina. Pero logré un desarrollo personal muy grande.

-Yo he oído decir eso mismo de la mili, cuando existía. Aseguraban que se perdía el tiempo durante año y medio, pero que los que iban salían hechos unos hombres.

-¡Por supuesto! Aprovechaban las salidas de las tardes de los sábados para ir a los burdeles.

-¡No seas destructivo!

-Lo que quiero decir es que la universidad debe servir para desarrollar las capacidades, no para aprender técnicas concretas.

-A estas alturas ya sabemos que la educción no consiste en aprenderse de memoria unos textos muy gruesos.

-Hoy las ciencias adelantan tan rápidamente que lo que te dice un catedrático hoy, ha sido superado antes de que termine el curso.

-Mira. Yo prefiero estar ganando dinerito para mis gastos, en lugar de perder el tiempo.

-¡Grave error, a mi juicio!

-Mi consejo es que inviertas tiempo y dinero en desarrollar tus capacidades.

-Hoy en día, la gente está cada vez más capacitada.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 2 octubre 2008 - 9:12 am
Categoría: General

-No te creo que no te guste el fútbol y que no vibres con los colores de algún club.

-Si no quieres, no lo creas.

-Para mí el fútbol es un deporte interesante para los que lo practican. Quizá un poco agresivo. Se va muchas veces al choque, al contacto físico y puede haber lesiones.

-No me refiero a eso. El fútbol es mucho más que un deporte. Es el símbolo de una ciudad, de un país.

-Lo siento. Yo no me veo representado, con todos los respetos, por un grupo de jóvenes en mangas de pantalón corto.

-Te quieres amparar en una postura elitista e intelectual. Pero te diré que hay muchos escritores y artistas que son muy aficionados al fútbol, que no se pierden un partido y que vibran por los colores de sus respectivos equipos.

-¡Allá ellos!

-Yo sigo la teoría clásica. El fanatismo por el fútbol ha sido fomentado para que la gente se olvide de los problemas reales.

-¡La famosa alineación marxista!

-Marx incluyó, entre las alineaciones, a la religión y al patriotismo. Pero no al fútbol.

-¡Hombre! En sus tiempos, no existía. Pero seguro que lo habría colocado junto a esas otras dos alineaciones.

-Ahora, los políticos y los gobernantes fomentan la afición. Para dar ejemplo, viven apasionadamente los partidos y las rivalidades.

-Franco también presidía partidos de fútbol.

-Pero lo hacía con su cara de palo.

-A ti que te mueves en las artes escénicas, te voy a explicar mi teoría. Hubo un tiempo en que el teatro servia como catarsis de la sociedad y de cada persona, con la identificación del público con los héroes clásicos. Ese papel de catarsis y de identificación lo cumple ahora el fútbol.

-Por eso, los forofos dicen: ¡Hemos ganado’, aunque no hayan dado una parada a la pelota.

-No sé si has puesto un buen ejemplo. Yo no veo muchos parecidos entre un espectáculo escénico y el fútbol. Me parece más cercano a una batalla.

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