Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 5 septiembre 2026 - 10:49 pm
Categoría: General

David Barbero

-He tenido especial interés en no perderme las representaciones del monólogo ‘Marika de Gernika’ dentro de la programación teatral festiva de la Aste nagusia en el Euskalduna de Bilbao. En estos días, no siempre es fácil encajar las fechas en el rompecabezas de estrenos teatrales. Al final ha sido posible acudir gracias a la prórroga provocada por la afluencia de público.

Se da la circunstancia de que, en los últimos tiempos, se han desarrollado teatralmente mucho los monólogos o espectáculos unipersonales. Han evolucionado tanto en el contenido como en los aspectos formales, estrictamente teatrales.

En este caso concreto, se trata de un monólogo humorístico, pero polivalente y rico en su diversidad. Hay elementos musicales, un buen porcentaje de reivindicación y otra parte de memoria personal, además la consabida comunicación directa con el público.

Para personalizar esta referencia, es preciso señalar que está protagonizado por el reconocido y polifacético actor Mitxel Santamarina, quien también ha participado en la elaboración del texto en unión del guionista Iñaki Iriarte. Este aspecto es digno de destacar ya por una parte consigue la espontaneidad y la agilidad de una comunicación muy cercana, incluso un tono de cercanía y complicidad. Pero a la vez se percibe una estructura bien estudiada y un contenido pensado y medido. También ha contado con la coreografía de Maitane Zalduegi.

Michel Santamarina es un actor todavía joven, pero antes ya le he calificado de polifacético. Posee recursos correspondientes a diversos géneros escénicos y experiencia en afrontar obras y espectáculos de muy distinto tipo así como el bagaje de haber actuado de escenarios de prestigio y peanas improvisadas o pasillos de autobús. Eso le permite tener una notable variedad de habilidades escénicas, que quedan demostradas en ocasiones como ésta, donde hay que en práctica todo el buen saber actoral.


 Esta tarde, sobre el reducido escenario de una de las salas pequeñas del Euskalduna de Bilbao ha dejado constancia  de su profesionalidad acumulada sobre todo en teatro, pero también otros géneros escénicos y musicales, incluso en el cine o la televisión.

En el espectáculo de esta tarde ha demostrado saber ganarse la complicidad de un público entregado, que ha estado  conectado activamente durante todo el espectáculo y ha correspondido al final con sonoros y sentidos aplausos, puesto de pie en su totalidad.

 

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 3 septiembre 2026 - 11:51 pm
Categoría: General

David Barbero

-Creo que no sorprendo a nadie si aseguro que he acudido esta tarde al Teatro Campos Elíseos de Bilbao con muchas curiosidades. En plural. Por supuesto, iba a disfrutar, de nuevo, de la magnifica historia de intriga escrita por el admirado Stephen King. Otras curiosidades estaban puestas en el director y productor valenciano José Saiz, así como en los destacados intérpretes.

Pero confieso en que mi principal curiosidad versaba sobre, -a ver cómo lo digo- en la posibilidad de vislumbrar o comprobar cómo puede funcionar sobre el escenario un género que se pudiera llamar algo parecido a teatro de terror. De la misma manera que ya existe, y con gran éxito, el género cinematográfico de cine ce terror. Y como existe una todavía más larga trayectoria literaria de narrativa o novelas de terror. Sobre el escenario, creo que no se han realizado muchos intentos. Yo, al menos, recuerdo haber presenciado pocos, a pesar de haberlos buscados.

Mientras acudía al teatro iba pensando que ‘Misery’, la novela ya conocida y muy bien reconocida, escrita por un maestro como Stephen King podía ser una oportunidad inmejorable para  realizar ese experimento escénico.

El próximo año se cumplirán cuarenta años de que Stephen King publicara esta historia. El libro tuvo una gran recepción. Fue ganador del premio Bram Stoker a la mejor novela. La adaptación cinematográfica dirigida por Rob Reiner fue realizada poco después y tuvo otro notable éxito. Dado que la mayor parte de la obra se desarrolla en el interior de una casa, parecía pedir a gritos una adaptación teatral. Simon Moore hizo esa adaptación y se pudo ver en Londres y en  Florida. Incluso tuvo otra adaptación a teatro musical en Amsterdam, aunque de escaso éxito. 

William Goldman que había adaptado la novela al cine se animó a hacer su versión para el teatro que logró notable éxito en Broadway, contando con el reclamo de tener a Bruce Willis como Paul Sheldon y Laurie Metcalf como Annie Wilkes.

Precisamente esa versión es la que ha llegado a Bilbao y ha sido dirigida por José Sáiz. En esos papeles principales  están Carmen Conesa y  Marcial Álvarez. He añadido los nombres de estos dos destacados intérpretes, porque en una obra de estas características las interpretaciones son fundamentales. Situada la acción en una habitación de la que apenas se sale y con uno de los actores sin casi poder moverse de la cama, requiere de una entrega total para tener al público enganchado a la trama, como así ha sido.

He puesto, al principio, mucho énfasis en las curiosidades con las que he acudido al teatro Campos Elíseos a ver esta obra, sobre todo con la alusión a la búsqueda de un posible’ teatro de terror’. Así que me veo obligado a exponer si han sido satisfechas.

Es preciso reconocer que, en el espectáculo, se ofrece un reflejo bastante fiel  a la novela y a la película, quizá algo lastrado por tantos apagones entre escena y escena, así como las conexiones radiofónicas, que añadían muy poco a la acción y al suspense.

Pero yo me había hecho ilusiones sobre la posible existencia de una atmósfera de auténtico ‘terror’, como existe en la novela y en la película. Debo decir que no lo he encontrado. O quizá sea más justo reconocer que yo no he sabido verlo. Así que seguiré buscando.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 29 agosto 2026 - 11:45 pm
Categoría: General

David Barbero

-Me ha parecido curioso que entre las comedias que se presentan en Bilbao durante esta mini temporada teatral que la Aste nagusia prolongada, varias de ellas tengan un argumento directamente gastronómico, aunque cada una de ellas lo enfoca de una manera diferente. Y en el caso presente, con una muy lograda metáfora.

-Voy a comenzar por el final de una forma algo enigmática, que iré intentado aclarar. El resultado final es una pieza teatral de indudable valor, muy hábilmente escrita, dirigida con meticulosidad e interpretada con entrega, talento y notable impacto.

-Esta tarde, he estado viendo en una de las salas teatrales del Euskalduna Bilbao viendo, con notable interés la obra que lleva el título de ‘Menú cerrado’. Tancat, en el original catalán. Aquí voy a personalizar las conclusiones expuestas en el párrafo anterior. El muy hábil texto ha sido escrito por Jordi Casanovas. La meticulosa dirección escénica es responsabilidad de Carlos Alarco. Está interpretado, -repito lo de la entregta, el talento y el impacto – por Carlos Santos, Raul Fernández y Nacho López.

-Me ha resultado un experimento teatral, en el mejor sentido, especialmente curioso en los diversos aspectos escénicos, y así os lo voy a presentar, aunque no debo desvelar la resolución, para  no desvirtuar la intriga.

-Es una comedia dramática, aunque, en principio, estos dos términos sean opuestos. También se suele utilizar el término  ‘dramedia’, por la contracción de drama y comedia, ya que une y suma los elementos de los dos géneros. Trata sobre la dualidad que suscita una ambivalencia emocional por el conflicto interno de los personajes, transitando por un paradigma social y de género que no acaban de integrarse del todo. Maneja el tono de humor. Pero constantemente toca lugares que no son tan cómicos. Sino que evidencian sentimientos y actitudes más profundas.

Utilizando palabras un poco técnicas, se puede decir que  introduce los conflictos de los personajes con un curioso autorreferencial engranaje metateatral. Como un striptease psicológico algo sadomasoquista por parte de los propios  personajes. Para introducir el elemento gastronómico, ha sido descrito como un experimento de cocina tecnoemocional por sus muchas connotaciones personales.

La risa y el humor son herramientas para captar al espectador y llevarlo con sutilezas e insinuaciones hacia las tragedias personales o las represiones íntimas. La utilización de los recursos cómicos se va graduando hasta alcanzar un equilibrio especial por el que se evidencian las otras situaciones más profundas. Estos giros exigen una sólida base interpretativa, antes aludida,  cuando la obra se vuelve intencionadamente más sombría y los personajes muestran sus entrañas descompuestas de unos hombres víctimas del lado oscuro de la masculinidad dominante.

De estos personajes, que se reúnen periódicamente a comer y charlar, se puede decir que el chef está metido en una crisis personal de identidad. Su amigo es un personaje que podría coincidir en el mismo diván del desconcierto de los hombres que se replantean su masculinidad. El tercer comensal mantiene todo él una fachada de poderío masculino, para establecer el contraste.

La historia: Un cocinero reconocido cierra su restaurante para cenar con estos dos dos amigos y les prepara un menú que les hará revivir momentos del pasado que preferirían no reconocer. En la cena de ese día, el cocinero les hace una pregunta, y una propuesta gastronómica que cambia los planteamientos habituales.

A través de un menú especial, cada plato les hace recordar momentos negativos de su comportamiento, actitudes en que no estuvieron a la altura, lo cual los obliga a aceptarse y enfrentarse con quién son en realidad. Bajo la apariencia de una reunión entre amigos, la obra despliega un retrato sobre la amistad, sobre las máscaras que utilizamos para relacionarnos y la dificultad de muchos hombres para mostrarse vulnerables.

Como conclusión me queda reiterar la buena opinión arriba expresada sobre las cualidades positivas de l texto, la dirección escénica y la interpretación, que, por la espontaneidad y fuerza de los aplausos finales, con el público puesto de pie, se puede asegurar que ha sido compartida por todos los asistentes.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 28 agosto 2026 - 10:50 pm
Categoría: General

David Barbero

-Algunos buenos aficionados al buen teatro, de cuyo criterio me fío, me habían recomendado que estuviera atento a la llegada de la comedia titulada ‘Locuras paralelas’, cuando estaba todavía en los primeros compases de su trayectoria.  

  Desde ese momento, ‘Locuras Paralelas’ ha ido aumentando su recorrido y ha habido más amigos que me han insistido en recomendarme mi atención hacia ella,  sobre todo sabiendo que estoy interesado en conocer piezas teatrales que buscan abrir nuevos caminos en alguna dirección. 

Así que he acudido esta tarde con gran curiosidad,al teatro Campos Elíseos de Bilbao para verla dentro de su programación festiva en la Aste nagusia. Allí me he encontrado directamente con una original historia que  parte de dos parejas, cuatro vidas y la existencia de un universo paralelo donde las reglas tienen otras coordenadas.

Un día dos de ellos, tras un problema en la red eléctrica, despiertan o aparecen en un piso que no parece ser el de ninguno de los dos. Y a partir de ahí se inicia una serie de encuentros tan absurdos como inevitables, donde lo irracional se convierte en la nueva normalidad y cada conversación es un desafío al sentido común y se van descubriendo las posibilidades increíbles de los mundos paralelos

En este ambiente tan surrealista, los personajes de esta historia, desconcertados al principio,  intentan superar esta situación, pero acaban descubriéndose a sí mismos y a los atractivos  mutuos, en un juego poco desarrollado hasta ahora en las tablas. Y todo ello en un desarrollo cómico lleno de malentendidos y situaciones de humor, más abundantes y mejor desarrolladas a partir de la segunda parte.

  La obra está escrita por Gabriela García. Ganó un destacado premio con esta pieza. Es argentina y presidenta de una curiosa asociación  civil de teatro de herejes. Está dirigida por Paco Mir, reconocido creador escénico, y  miembro fundador de la compañía Tricicle y con una trayectoria destacada dentro de la dirección escénica de comedias.

           La pieza está interpretada por los cuatro actores siguientes: Dafne Fernández, Sergio Mur interpretan a una parte de esas parejas, mientras que el otro dúo, paralelo o quizá no lo encarnan Fernando Andina y Diana Palazón. O quizá sea más exacto decir que los miembros de cada pareja son exactamente al revés. Por eso de los mundos paralelos.

En esta comedia inteligente, con un  enredo bien controlado, todo parece que va a tener un final feliz o quizá no, pero resulta que el final resulta algo inesperado. Puede ser que triunfe el amor o lo que nadie se esperaba. Pero lo más novedoso es el tratamiento de los mundos paralelos, poco desarrollado sobre el escenario.

En conclusión, “Locuras paralelas” es una comedia psicológica inteligente, provocadora y sorprendente. La obra despliega sobre el escenario una historia tan irreal como cercana, en la que el azar, las decisiones y los universos alternativos se entrelazan con la realidad cotidiana dando lugar a encuentros desconcertantes que van ganando en comicidad y juego escénico, aunque se eche en falta quizá algo de complejidad argumental.

En ese juego entre lo absurdo y lo inevitable, los personajes no solo intentan entender qué está ocurriendo, sino que comienzan a cuestionarse sus propias vidas, sus elecciones y aquello que podría haber sido diferente.

A nivel técnico, la propuesta escénica se completa con el trabajo de Juan Sanz en escenografía y vestuario, la iluminación diseñada por Raúl Baena y Eduardo Vizuete, y el espacio sonoro creado por Juanfran Padilla, elementos que tienen una incidencia decisiva en el resultado final.

  Os he comentado al principio que ha habido amigos que me han indicado que estuviera atento a esta representación donde he encontrado aspectos novedosos en el tratamiento escénico. Como agradecimiento, no puedo hacer menos que seguir su ejemplo. Creo recordar que ellos no me dijeron previamente que las palabras claves eran: comedia psicológica inteligente y mundos paralelos. Yo he intentado dejároslo más claro.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 27 agosto 2026 - 11:37 pm
Categoría: General

David Barbero

-Se podría pensar que Pabellón 6 de Bilbao se ha incorporado esta tarde, con un poco de retraso, a la programación festiva de la Aste Nagusia bilbaína. Pero es más exacto afirmar que han adelantado su temporada normalizada, ya la número 16, con el estreno de su primera obra, durante los últimos días de la Semana grande.  

-Así que he tenido especial interés en acudir esta tarde al estreno de ‘¡Pelotazo!’, una obra teatral con características peculiares y que ofrece elementos a destacar con la que ha comenzado esta temporada, que, sin duda, va a ser emblemática, por la inauguración de la nueva sede y por los muchos planes que ya se tienen para ella.

-Ya me he referido a las características especiales que tiene esta pieza inaugural- Uno de esos elementos destacables es que trata sobre un problema social que afecta agudamente a la población en general en este mismo momento. Se suele decir que una misión del teatro es servir de espejo de la sociedad de su tiempo y reflejar las inquietudes de sus contemporáneos. Para no entrar en detalles, quizá polémicos, dejémoslo en que es algo que no siempre se cumple.

En esta ocasión sí que se aborda una realidad cada vez más preocupante y dramática, el de la vivienda, con la negación del básico derecho a techo. Se realiza una mirada atenta y crítica que busca la reflexión sobre este , a la vez que mantiene, y muy en alto,  las exigencias del tratamiento teatral y escénico.

Resulta significativo el heterodoxo arranque de la obra con una curiosa partida de Monopoli, fuera de la sala en la que participan todos los espectadores. Después, ya sobre el escenario, su muestra una ciudad virtual y unos vecinos teatrales que ‘viven’ la situación dentro de simbólicos cartones.  También aparecen caseros que tienen otros intereses y puntos de vista. Se presentan casos concretos con los que cualquier espectador se puede identificar. No faltan tampoco los efectos colaterales de este problema de la vivienda, entre los que puede destacar la situaciones de personas afectadas por desahucios, a veces, con consecuencias dramáticas.

Ya he aludido a que el tratamiento que se da a esta denuncia de una situación social es estrictamente teatral y tiene características destacables. ‘El pelotazo’ se compone de seis historias en castellano y dos en euskara, que desarrollan diversos planteamientos y visiones de la crisis de la vivienda y sus consecuencias. Cada una de ellas ofrece su punto de vista, su relato y su estilo específico. Juntos, los ocho relatos componen un mural escénico plural,  diverso, polifacético y, a la vez, complementario y homogéneo.

Se trata de una propuesta, también festiva en el sentido de que no faltan ni el humor ni la música. Sino todo lo contrario.  Aborda una realidad cada vez más preocupante y dramática. Pero con una mirada irónica y analítica, buscando la reflexión, y sin olvidar  también la risa y el humor constante.

La propuesta, ha sido ideada y coordinada por Patxo Telleria. Sobre el escenario, ha sido coordinada y dirigida por, por las también actrices, Getari Etxegarai y Olatz Ganboa, con un trabajo muy meritorio tanto en el tratamiento de cada historia como en las conexiones entre ellas.

La interpretación ha corrido a cargo de dos actores y dos actrices. Los  cuatro han tenido que multiplicarse para encarnar personajes de todas las historias. El cuarteto interpretativo esta formado por Alfonso Diez, Aitor Fernandino, Leire Orbe y María Urcelay. Merecen todo el reconocimiento por el trabajo realizado y la muy eficaz manera de resolverlo. 

Completan el equipo Betitxe Saitua, responsable del vestuario; Iñigo Cobo con las proyecciones, Fernando Alcáuzar y Quique Gago en el diseño de iluminación, y la música original de Adrián Garcia de los Ojos.

Nos queda la labor de citar los nombres de los autores de la diferentes piezas. Ellas y ellos son Lucía Astigarraga, Ramón Barea, Iñigo Cobo, Graciela Izar Doniz, Nuria Hernando, Galder Irusta, Felipe Loza y Jokin Oregi.

Confieso, para terminar, que he participado, con mucho gusto, en el ya tradicional rito de  inauguración de temporada, saboreando la tarta, que cada año está más sabrosa y es más colorista.

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