Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 26 agosto 2026 - 11:36 pm
Categoría: General

David Barbero

-La verdad es que, personalmente, considero un acontecimiento que la sala La Fundición de Bilbao comience a participar en la programación teatral de la Aste Nagusia bilbaína, después de tantas décadas de actividad. Y además que lo haya manteniendo su forma de entender y desarrollar el teatro, en lugar de intentar adaptarse a lo que ya hacen otros durante esta mini temporada de teatro festivo.

-Así que esta tarde no me he querido perder el momento en que, tras cuarenta años de trayectoria, La Fundición ha abierto sus puertas a la Semana grande bilbaína con la comedia ‘HERZ. Desde lo más profundo de la patata’. Ya he indicado, en el título del comentario, que ‘Herz’ en alemán significa corazón, lo que puede conectar con esta bienvenida emocional.

-Para la ocasión, los actuales responsables han seleccionado esta obra de la compañía vasca Madame Señorita, con sede en Euskadi y en Londres, y también con esa procedencia ambivalente de su creadora y protagonista, Paula Valluerca.

‘Herz’ es una pieza que, en su contenido, alterna y suma el humor con reflexiones sobre el autoanálisis mental, la necesidad de pertenencia, la vanidad o la presión por cumplir expectativas establecidas, las ilusiones y la realidad.

La obra narra la historia de una, aparentemente famosa, actriz que regresa a su ciudad natal para lo que debería ser una corta visita. No debo contaros el desarrollo posterior. Pero puedo adelantar que hay varios giros de guión por medio. Este personaje, con elementos autobiográficos, se enfrentará a sus propios sueños, al concepto del éxito y a los retos ante la sociedad. Está interpretado, a modo de monólogo, por la fundadora de la compañía, Paula Valluerca.

Teatralmente se caracteriza por un lenguaje escénico físico y gestual, en el que las técnicas del clown contemporáneo conviven con recursos de otras disciplinas. Sobre todo está presente un estilo de el humor disparatado la comunicación directa con el público.

Paula Valluerca es la autora y la intérprete. Junto a ella, otras dos mujeres han participado en la elaboración del montaje: la directora londinense Roisin O’Mahony, especializada en teatro físico y comedia, y la reconocida diseñadora vizcaína Betitxe Saitua, responsable del especial vestuario diseñado para esta presentación.

Este espectáculo no es la primera vez que se presenta sobre un escenario, ya que tiene ya una dilatada vida, incluso internacional. El desarrollo de este montaje arrancó hace ya un par de años con su estreno en el Soho Theatre de Londres, tras ser seleccionado por el London Clown Festival, uno de los principales escaparates europeos del género. Desde entonces, ha girado por salas independientes y festivales de Reino Unido, Alemania o República Checa. También ha conseguido reconocimientos destacados. Ha ganado el premio al Mejor Solo Femenino en el London Solo Festival 2024 y el Premio del Público en el ciclo Mejor Reír 2025. Incluso cabe recordar que también pudo verse en la misma sala de la Fundición de Bilbao hace un año.

Aún a riesgo de ser acusado de reiteración, deseo terminar  felicitando a la sala La Fundición, de nuevo, por su entrada en temporada teatral de la Aste Nagusia, y la anunciada promesa de intentar hacer compatible el tiempo festivo y una manera propia de entender el teatro.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 25 agosto 2026 - 11:53 pm
Categoría: General

David Barbero

        -Me permito exponer distintas alternativas desde el principio, porque la obra de teatro que he visto esta tarde, se plantea como una reflexión o un debate  nada cerrado sobre el sentimiento amoroso, en la que no sólo se aceptan visiones u opiniones discrepantes, sino que hasta se provocan durante la representación.

-Acabo de llegar a casa después de asistir a la representación teatral de la obra titulada ‘El amor no se reproduce en cautividad’, que se ofrece dentro de la programación festiva de el Palacio Euskalduna durante la Aste nagusia de este año.

-La obra no tiene el esquema expositivo habitual de los espectáculos teatrales, ni la tensión dramática con la que suelen desarrollarse los enfrentamientos y las tensiones entre los personajes en su lucha por conseguir sus objetivos o en la pelea por impedir que los alcancen.

-Se trata de una exposición, casi teórica con algunos ejemplos prácticos, sobre la manera, -quizá haya que hablar en plural- con las que las personas suelen afrontar las  relaciones amorosas, y las distintas fases por las que pasan, para terminar cayendo de nuevo en los mismos errores.

-Como en esta exposición se utiliza un tono general humorístico, se podría hablar de una  comedia ácida y multiforme que lleva al espectador por los momentos y formas donde las relaciones  personales son analizadas en una especie de examen emocional. O también podría ser un laboratorio para diseccionar los sentimientos y su evolución en un camino inexorable hacia el fracaso.

-Entre diálogos afilados y situaciones, tan absurdas como reconocibles, la obra pone sobre la mesa lo que pasa cuando llega la rutina, cuando las expectativas decaen o cuando las excusas —reales o imaginarias— ya no dejan espacio para su desarrollo positivo.

-Es de justicia reconocer que esta valoración subjetiva, expuesta en los párrafos anteriores, no responda a la realidad, ya que durante toda la representación, una buena parte del público asistente ha demostrado, quizá con más conocimiento, su satisfacción y se ha expresado con muestras de aceptación positivas, risas y asentimientos.

El texto y la dirección escénica son responsabilidad de Patxo Tellería, autor, director y también actor de reconocido y acreditado prestigio, como también se manifiesta en esta obra, por sus diálogos punzantes y afilados así como las  situaciones en las que coloca a los personajes, que resultan a la vez surrealistas y cotidianas, irónicas y reconocibles, y por el ritmo ágil que da a todo el espectáculo.

La interpretación corre a cargo de Gorka Mínguez y Gemma Martínez, que están todo el tiempo en acción sobre el escenario. Ponen en evidencia su versatilidad y sus amplios recursos, al encarnar dos personajes que presentan muchas dificultades interpretativas con constantes cambios de tono, situación de actitud.

 Sin duda, es posible una lectura de la obra en clave de comedia, con un humor especial e irónico. Pero también provoca una muy útil reflexión y hasta una identificación o un análisis de las experiencias propias en algo tan destacado como son las relaciones personales y el amor..

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 23 agosto 2026 - 11:28 pm
Categoría: General

David Barbero

-Deseo explicar el título que he puesto a este comentario sobre  ‘Gaupasa’, la obra de teatro que esta tarde se ha estrenado en la Sala BBK de la Gran vía de Bilbao dentro de su programación festiva de la Aste nagusia.

-Comienzo por la expresión ‘mucho más’. He querido decir que me ha parecido en trabajo teatral, además de novedoso, divertido e interesante, muy difícil de escribir, de dirigir y de interpretar, por no aludir también a los elementos considerados técnicos. Y todos ellos han sido realizados de una manera muy solvente, convincente, profesional, valiente, divertida, ágil y digna de todo reconocimiento, por la dificultad que entraña.

-He hecho ya dos alusiones a la dificultad porque considero que realizar una comedia tan premeditadamente enloquecida asume muchos riesgos e implica a la vez una calidad profesional en todos los campos y una madurez artística merecedora de aplauso.

-Seguimos con la explicación del título del comentario. Gaupasa es un festejo festivo que además, por reiteración, trata precisamente sobre lo que les pasa a los componentes de una típica comparsa durante esas mismas fiestas . Lo hace, por tanto, de modo festivo, un tanto loco e incluso exagerado, advirtiendo que estos adjetivos están usados en sentido positivo, para que no haya malentendidos.

Los protagonistas son los miembros de la la cuadrilla Txorimalo. La acción les pilla en los sucesivos momentos en que se preparan para el tradicional arranque de  sus Aste Nagusias durante los últimos años. En ninguna de las celebraciones anuales, falta la comida, ni el vino, ni el txupinazo, ni los fuegos, ni una muy especial gaupasa, que ya se anuncia en el título de la obra. A través de esas sucesivas reuniones, no sólo se ve la evolución de las fiestas y la sociedad, Sino, sobre todo, se visualiza la evolución de cada uno de ellos y del conjunto.

Los intérpretes lo viven y lo contagian a los espectadores como fiesta llena de juegos y bromas, regada con reproches, relaciones personales iniciadas y quizá no terminadas, nostalgia y bastante kalimotxo. 

Se trata de una ‘movida’ reiterada para reír, para bailar, para demostrarse, sobre todo, que siguen más o menos vivos, que todavía son más o menos jóvenes  y que continúan juntos, a pesar de todo lo sucedido durante los años que vienen realizando esa celebración festiva de la misma manera.

Ya he dicho que teatralmente se trata de una comedia intencionadamente enloquecida, escrita y dirigida David Caiña, quien también participa en la representación. Me voy a detener aquí. Mi tocayo Caiña es ya conocido y reconocido como autor ágil, innovador y muy ingenioso. Seguramente aquí se supera a sí mismo. Era, hasta ahora, menos conocido como director y como intérprete. Pero habrá que reconocérselo a partir de este espectáculo.

Paso al apartado de las interpretaciones. Me voy a quitar el sombrero, aunque no lo lleve puesto, en reconocimiento de su excelente, meritorio, y del muy difícil trabajo que pide esta disparatada comedia, que exige actitudes, cambios, expresiones, tonos y gestos diferentes en cada momento. Apunten sus nombres: Son Lucía Astigarraga, Josu Angulo, Aiora Sedano, Iñaki Maruri, e Ibai González Rica. Si ya los han apuntado. No los olviden. 

En el desarrollo de la pieza, todos ellos demuestran su amplio y extenso bagaje profesional en los distintos campos escénicos, como también la complicidad por haber participado juntos en diferentes producciones de muy diferentes estilos.

Destacando su carácter festivo, cabe decir que la obra cuenta una historia que puede resultar muy cercana a los espectadores y permitir así su  identificación. Pero a la vez resulta un análisis que refleja el mundo de las cuadrillas,  muy extendido aquí y que engloba aspectos y matices muy diferentes. Incluso se podría interpretar como un espejo que refleja a los componentes de toda una determinada generación.

Todas esas cualidades se han visto reflejadas en el estreno que ha tenido lugar hoy en la sala BBK de la Gran vía de Bilbao. A la vez, ha quedado demostrada, -permitid que me repita-, la calidad y la profesionalidad de los participantes en este espectáculo que termina resultando mucho más que un mero festejo festivo sobre las fiestas.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 22 agosto 2026 - 10:28 pm
Categoría: General

David Barbero

-La comedia ‘ la cena de los idiotas’ que se está representando en el teatro Campos Elíseos de Bilbao, durante esta Aste Nagusia es una pieza excelente, inteligente, crítica y divertida. Por lo tanto debemos ponernos ‘serios’ para hablar sobre ella.

-Hay que hacer una advertencia. Este magnífico texto, reconocido internacionalmente se suele reponer con bastante frecuencia. Pero a veces, la calidad de las interpretaciones  o de la dirección escénica no está a la altura del proyecto original. En otras ocasiones, se utiliza ese texto como mera excusa para provocar carcajadas vacías, sin respetar la profundidad de su mensaje. Por esa razón, los resultados artísticos, a veces, son irregulares.

-Esta pieza demuestra que lo más repugnante que puede hacer una persona es reírse  y burlarse de otros seres humanos, porque se siente superior a ellos. Pero a la hora de la verdad no está claro quién se ríe de quién y quién es el que al final da pena e demuestra ser más ‘idiota’. 

-Se puede tener más preparación académica, más estudios, sobre todo se puede tener más dinero. Pero eso no justifica que mires a los demás por encima del hombro y mucho menos que te puedas burlar de ellos. Ese pensamiento y la consiguiente diversión estúpida solo la pueden tener personas sin ninguna calidad humana y carentes de valores, individuos que la sociedad debería apartar y rechazar .

-Por todas esas razones, ver ‘La cena de los idiotas’ puede ser una sana terapia ya que te permitirá reírte y además reflexionar sobre algunas estupideces humanas y otras maldades de los hombres. Se trata de una inteligente crítica a una sociedad en la que no es fácil saber quién es realmente el idiota.

En el argumento concreto de esta historia, Carlos se reúne a cenar todos los martes con sus amigos, otros hombres de negocios. Siempre invitan a un supuesto “idiota” con la única pretensión de reírse de él. Normalmente es una persona desfavorecida injustamente por la sociedad. Pero en la velada de esa noche, elegida para invitar a Francisco Piñón, todo saldrá al revés de lo previsto por los organizadores del agravio.

En el desarrollo de la reunión, se produce un giro inesperado y una serie de malentendidos intencionados. Lo que comienza como una cruel broma se transforma en una serie de desventuras para el organizador, mientras que el invitado, con su bondad y torpeza natural, desmantela la arrogancia de su anfitrión. La obra se convierte así en una sátira mordaz sobre la prepotencia y la verdadera naturaleza de la idiotez. Todo ello con momentos muy cómicos que encadenan carcajadas sin parar.

En esta ocasión, la actual versión teatral de este ya clásico moderno del francés  Francis , está  protagonizada por Félix Álvarez, Javier Losán, Santiago Urrialde, Manu Badenes, Anna Hastings y Cristina Acosta, bajo la dirección escénica de Josema Yuste.

           Lo característico de este montaje es el tono exageradamente cómico de todo el elenco y la complicidad que tienen entre ellos en una manera de usar el humor que no brilla por el cuidado y la sutileza.  Se nota la particular conexión que tienen entre ellos, su manera de entender la comicidad llega directamente hasta el patio de butacas.

  En ese ambiente, la improvisación, a veces calculada, es una parte añadida que no siempre está a la altura y la intención del texto. Con todo, la obra no solo ofrece esos momentos de ese humor exagerado, sino que también plantea la aludida crítica a la sociedad, reflexionando sobre la superficialidad y el desprecio de algunas personas hacia sus semejantes.

En la representación de esta tarde en el teatro Campos Elíseos, el numeroso público ha llenado todo el aforo. Ha seguido la obra con gran interés y ha respondido generosamente tanto a los efectos cómicos como a las reflexiones que se le han ofrecido. Una muestra de ello es que actuación más aplaudida ha sido la del actor Javier Losán, que interpreta el personaje del teóricamente ‘idiota’.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 21 agosto 2026 - 11:34 pm
Categoría: General

David Barbero

-Como, en el título de este comentario, he hecho una alusión a eso tan subjetivo como es la comedia y su arte, me veo obligado a explicar lo que entiendo en este momento por tal cosa. Pienso que es el positivo encuentro entre unas personas que acuden con el sano objetivo de divertirse, pasar bien el rato y reírse con un espectáculo que han escrito e ideado otras personas y que es interpretado públicamente con esa misma intención.

-También he utilizado de adjetivo ‘secreto’ con el fin de expresar lo difícil que resulta señalar lo que convierte a comedia o humor a la simbiosis de elementos diferentes como las palabras, los gestos o las entonaciones. Y también para aludir al misterio de por qué unas cosas concretas a alguien le producen una gracia incontenible mientas a otro le dejan indiferente.

-Sin necesidad de hacer más precisiones a esta peregrina reflexión, diré que ese positivo encuentro ha tenido lugar, a mi juicio, esta tarde en una de las salas del Palacio Euskalduna de Biblao, donde se está representando la obra ‘Operación Maletero’ dentro de la programación teatral festiva correspondiente a la Aste Nagusia bilbaína.

-Comenzando por la parte contratante, es decir el público asistente, hay que decir que se notaba que, en su mayoría, había realizado la elección con conocimiento de causa, sabiendo lo que deseaba ver y sobre todo a quienes quería ver y escuchar, contando ya con el conocimiento de otras ocasiones. Se podría introducir una precisión mayor. Habría que hablar en femenino en las dos direcciones. En el publico, porque la mayoría eran espectadoras. Y también entre las profesionales, ya que se trata de actrices locales conocidas y reconocidas.

-Del autor, Ozkar Galán, con z, tengo conocimiento de su cuidado y experiencia en ese meticuloso y exigente trabajo con las palabras, los giros y los desplantes en la búsqueda y la consecución del humor escénico, lo que ha demostrado ya en sus frecuentes manifestaciones escénicas.

-De la directora, Gurutze Beitia, también actriz, me voy a fijar aquí, en un sólo aspecto, entre los muchos que se podrían destacar. Es su experiencia, su conocimiento, no abstracto sino muy concreto, de este género cómico, de este lugar y de este ‘su’ público. Su saber sobre cómo, dónde, cuándo, de qué manera y con qué ritmo hay que enfatizar una palabra, hacer una mueca o ampliar un gesto. También lo viene evidenciando desde hace tiempo.

-Pero en sobre el escenario donde todo se cuece y se comunica. Ahí, en la interpretación, junto a Gurutze Beitia, están las también conocidas y reconocidas Maribel Salas e Ylenia Baglietto. Dominan el oficio de actriz en muy diversas formas, maneras, géneros y papeles. Son practicantes esforzadas en trabajarse la conexión con el público, su identificación con los personajes y con la acción así como ganarse sus risas, sonrisas y también  las emociones dramáticas.

-Este último apunte, es también digno de subrayar, porque en un encuentro cómico, no pueden faltar momentos tiernos y otros quizá más angustiosos para completar la gama emocional. Incluso también ayudan las referencias, aunque sean indirectas, a algún acontecimiento polémico, social o político, que haya tenido repercusión popular. 

-De esta manera, he intentado explicar esa alusión al secreto arte de la comedia puesta en el comentario sobre la pieza ‘Operación maletero’ que he visto esta tarde en una de las salas del palacio Euskalduna de Bilbao.

-Creo que sería perjudicial para quienes vayan a dar gusto a su curiosidad de ver la obra, que yo exponga una sinopsis de lo que allí van a ver.  Sólo indicaré unos detalles. Por supuesto, tiene mucho que ver con Bilbao. También con los años ochenta del siglo pasado.  Hagan memoria momentánea sobre algo que parece que sucedió un 23 f. ¡Ah! Y al salir, piensen a ver si hay motivo  para hablar de un género escénico llamado  kastañuela western.

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