David Barbero
-He asistido esta tarde en la librería Cámara de Bilbao a un acontecimiento escénico, narrativo y cultural de especial interés y características polifacéticas dignas de atención. No ha constituido un estreno escénico pero ha reunido numerosas connotaciones similares. También la parte emotiva que se ha desarrollado.
-Se ha tratado de un acto protagonizado por el muy destacado actor, autor, director, novelista, poeta, además de otras varias actividades destacadas, José Luis Esteban, persona especialmente culta y cultivadora de cualidades diversas..
-Ha presentado su último libro, titulado ‘Malaria’. Es una novela. La primera que publica. No la primera que escribe, según propia confesión. En ella, se evidencian bastantes de las muchas y muy intensas cualidades que José Luis demuestra en las diversas actividades que realiza.
En la presentación de este nuevo libro suyo ha estado acompañado de la escritora María Eugenia Salaverri y la actriz Irene Bau. Las dos han tenido unas intervenciones especialmente destacadas. La primera ha realizado un análisis de la novela como sólo una escritora inteligente y conocedora del oficio en profundidad puede hacer. Además, llena de humor y sensibilidad. Irene tenía que ‘leer’ uno de los capítulos. Pero lo ha interpretado, vivido, y nos lo ha hecho vivir, con impecable sensibilidad a todos los presentes.
–El acto ha tenido una puesta en escena sencilla, pero eficaz, coloquial, agradable y llena de buenas vibraciones para reunir a unos cuantos curiosos, además de admiradores y amigos de José Luis. Sobre todo, ha estado encaminada a reflejar las características, cualidades, contenido y formas del libro. Lo que ha despertado, aún más, el interés y la curiosidad de las y los asistentes por leer y disfrutar de sus páginas.
-Sin caer en ningún spoiler irresponsable, puedo adelantar que el título se justifica porque el protagonista de la acción lleva, por decisión propia, el nombre de Santi Malaria,; que es un perdedor, por lo tanto más interesante que los triunfadores vanidosos, Se trata de un cantante fracasado y profesional del desastre. Debe dinero a la gente equivocada. Mucho dinero. Pero en un momento de la trama, durante uno de sus shows en un chiringuito, sucede algo que… ¡Bueno! Algo que no es conveniente descubrir para no estropear la lectura interesada de cualquier lector.
Dentro de la novela, hay cosas que suceden en una fecha tan señalada como Nochevieja. Uno de las escenarios es un chalé vacío. Aparecen dos ladrones. Son torpes, en determinadas habilidades. También hay un perro diminuto. Un incendio tiene la culpa, entre otros acontecimientos, de que la vida de Santi Malaria dé numerosas vueltas sobre sí mismas. Todo ellos hace que que seguirle la pista literaria y humana proporciona al lector muchas satisfacciones y deleites. Hasta ahí, puedo adelantar.
Os asegurar que ya estoy todavía disfrutando de esta primera novela de José Luis Esteban. Pero ya he descubierto que en ella hay una historia afilada, irónica e implacable. He encontrado mucho humor, en lo que autor es un maestro, como también lo es en mezclar con la violencia con la ternura. Y no lo digo sólo por dar envidia. Que también.
Añadiré que, en mi lectura, continúo también, y además, la búsqueda iniciada hace ya unos cuantos años, cuando conocí a José Luis, para intentar descubrir cuál es el secreto o el imán profundo o la síntesis o la criptonita que une todas las actividades, oficios, cualidades, dones, habilidades que tiene, que desarrolla y que irradia.