David Barbero
-Os cuento. He acudido esta tarde a la sala de teatro de Pabellón 6 de Bilbao con el fin de ser testigo del estreno de ‘La noche’ por parte de su compañía joven, bajo la dirección de Juana Lor y sobre un texto escrito por Emilio Encabo.
Desde allí he caminado hasta mi casa, una notable distancia. He venido pensando en cuál sería una definición o una descripción ajustada a lo que he visto. No me está resultando fácil, por los muchos elementos que componen esta pieza y las innovaciones introducidas en su puesta en escena. Lo digo en el mejor sentido y con la valoración más positiva posible.
En mi reflexión, he analizado que el texto de Encabo, como acostumbra, es ingenioso, chispeante, con giros y sorpresas directas muy ocurrentes y llamativas. Juana Lor demuestra que está alcanzando una evidente madurez al afrontar la dirección escénica con notable dominio. Se nota que el trabajo con los intérpretes es uno de sus fuertes. Afronta los proyectos no sólo para demostrar lo que ya sabe, sino como una oportunidad para buscar formas nuevas.
He ido recordando cómo he las intérpretes sorprender por dominio de la escena, a pesar de su juventud. Voy a citarlas porque son un elemento importante, y no sólo por la interpretación. Utilizo el femenino, porque son mayoría las actrices. Alazne Astorga, Sara Barroeta, Ioritz Benito, Leire Ormazabal, Sandra Ortueta, Sofia Zallio. También debo citar a los integrantes del ensamble de de Dantzerti.
Hay que añadir que tiene importancia en la estructura del espectáculo la labor de una cámara, que es manejada por Emilio Encabo, el autor del texto. Otro elemento a destacar son las coreografías, que han sido dirigidas por Aitzol Iraola. El vestuario ha sido diseñado por Betitxe Saitua. De la música y el espacio sonoro, se ha encargado Etxahun Arregi Pikabea. La iluminación ha sido diseñada por Fernando Alcauzar. La responsabilidad de laescenografía las han asumido Betitxe Saitua y Quique Gago.
He repasado la sinopsis que define la pieza una fiesta de fin del invierno de un disco bar llamado ‘La noche’, en la que participa un grupo de jóvenes. He puesto en énfasis en la palabra fiesta. Se da la pista de que no saldrán del mismo modo en el que entraron. Otra pista: en la reunión se pone en juego la amistad, los sueños, el deseo, la muerte, la dirección en la vida y la soledad. Una pista más. Se habla de una experiencia híbrida teatral y audiovisual. He añadido que el público asistente también participa. A los asistentes a la función se nos ha invitado a vestirnos de alguna manera especial. Yo he ido con una pajarita roja.
En todo esto, he venido pensando en el camino hacia casa. También sobre el tono de la obra, en el que se nota mucho más la comedia que la seriedad de los temas aludidos. Da la sensación de que hasta los intérpretes se lo pasan muy bien, a pesar de las cosas serías que están comunicando.
Está presente la sensación de que es una obra para dejarse llevar, para compartir con otros y darse permiso para escapar de los días cotidianos, de los horarios, las obligaciones y las responsabilidades.
También ha ocupado parte de mi reflexión posterior el cuidado uso de material audiovisual con escenas que se graban en directo y se coordinan de modo inmediato con lo que sucede sobre el escenario . Provoca la intencionada sensación de que hay un dentro y un afuera.
Ya he dicho que es una producción de la Gazte Konpainia de Pabellón 6 en colaboración con Dantzerti. Lo digo para bien. He notado la influencia de ese equipo joven entusiasta y comprometido que aporta, además de su talento, su visión innovadora y su curiosidad.
Todo esto es lo que me sigue dando vueltas en la cabeza desde que he salido de Pabellón 6 en Bilbao donde he asistido al estreno de ‘La noche’ por su compañía joven, dirigida por Juana Lor sobre un texto de Emilio Encabo. No os puedo decir cuál es mi conclusión, porque todavía no he llegado a ella. Pero creo que os he proporcionado datos para que podáis vivir esa experiencia.