Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 29 agosto 2026 - 11:45 pm
Categoría: General

David Barbero

-Me ha parecido curioso que entre las comedias que se presentan en Bilbao durante esta mini temporada teatral que la Aste nagusia prolongada, varias de ellas tengan un argumento directamente gastronómico, aunque cada una de ellas lo enfoca de una manera diferente. Y en el caso presente, con una muy lograda metáfora.

-Voy a comenzar por el final de una forma algo enigmática, que iré intentado aclarar. El resultado final es una pieza teatral de indudable valor, muy hábilmente escrita, dirigida con meticulosidad e interpretada con entrega, talento y notable impacto.

-Esta tarde, he estado viendo en una de las salas teatrales del Euskalduna Bilbao viendo, con notable interés la obra que lleva el título de ‘Menú cerrado’. Tancat, en el original catalán. Aquí voy a personalizar las conclusiones expuestas en el párrafo anterior. El muy hábil texto ha sido escrito por Jordi Casanovas. La meticulosa dirección escénica es responsabilidad de Carlos Alarco. Está interpretado, -repito lo de la entregta, el talento y el impacto – por Carlos Santos, Raul Fernández y Nacho López.

-Me ha resultado un experimento teatral, en el mejor sentido, especialmente curioso en los diversos aspectos escénicos, y así os lo voy a presentar, aunque no debo desvelar la resolución, para  no desvirtuar la intriga.

-Es una comedia dramática, aunque, en principio, estos dos términos sean opuestos. También se suele utilizar el término  ‘dramedia’, por la contracción de drama y comedia, ya que une y suma los elementos de los dos géneros. Trata sobre la dualidad que suscita una ambivalencia emocional por el conflicto interno de los personajes, transitando por un paradigma social y de género que no acaban de integrarse del todo. Maneja el tono de humor. Pero constantemente toca lugares que no son tan cómicos. Sino que evidencian sentimientos y actitudes más profundas.

Utilizando palabras un poco técnicas, se puede decir que  introduce los conflictos de los personajes con un curioso autorreferencial engranaje metateatral. Como un striptease psicológico algo sadomasoquista por parte de los propios  personajes. Para introducir el elemento gastronómico, ha sido descrito como un experimento de cocina tecnoemocional por sus muchas connotaciones personales.

La risa y el humor son herramientas para captar al espectador y llevarlo con sutilezas e insinuaciones hacia las tragedias personales o las represiones íntimas. La utilización de los recursos cómicos se va graduando hasta alcanzar un equilibrio especial por el que se evidencian las otras situaciones más profundas. Estos giros exigen una sólida base interpretativa, antes aludida,  cuando la obra se vuelve intencionadamente más sombría y los personajes muestran sus entrañas descompuestas de unos hombres víctimas del lado oscuro de la masculinidad dominante.

De estos personajes, que se reúnen periódicamente a comer y charlar, se puede decir que el chef está metido en una crisis personal de identidad. Su amigo es un personaje que podría coincidir en el mismo diván del desconcierto de los hombres que se replantean su masculinidad. El tercer comensal mantiene todo él una fachada de poderío masculino, para establecer el contraste.

La historia: Un cocinero reconocido cierra su restaurante para cenar con estos dos dos amigos y les prepara un menú que les hará revivir momentos del pasado que preferirían no reconocer. En la cena de ese día, el cocinero les hace una pregunta, y una propuesta gastronómica que cambia los planteamientos habituales.

A través de un menú especial, cada plato les hace recordar momentos negativos de su comportamiento, actitudes en que no estuvieron a la altura, lo cual los obliga a aceptarse y enfrentarse con quién son en realidad. Bajo la apariencia de una reunión entre amigos, la obra despliega un retrato sobre la amistad, sobre las máscaras que utilizamos para relacionarnos y la dificultad de muchos hombres para mostrarse vulnerables.

Como conclusión me queda reiterar la buena opinión arriba expresada sobre las cualidades positivas de l texto, la dirección escénica y la interpretación, que, por la espontaneidad y fuerza de los aplausos finales, con el público puesto de pie, se puede asegurar que ha sido compartida por todos los asistentes.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 28 agosto 2026 - 10:50 pm
Categoría: General

David Barbero

-Algunos buenos aficionados al buen teatro, de cuyo criterio me fío, me habían recomendado que estuviera atento a la llegada de la comedia titulada ‘Locuras paralelas’, cuando estaba todavía en los primeros compases de su trayectoria.  

  Desde ese momento, ‘Locuras Paralelas’ ha ido aumentando su recorrido y ha habido más amigos que me han insistido en recomendarme mi atención hacia ella,  sobre todo sabiendo que estoy interesado en conocer piezas teatrales que buscan abrir nuevos caminos en alguna dirección. 

Así que he acudido esta tarde con gran curiosidad,al teatro Campos Elíseos de Bilbao para verla dentro de su programación festiva en la Aste nagusia. Allí me he encontrado directamente con una original historia que  parte de dos parejas, cuatro vidas y la existencia de un universo paralelo donde las reglas tienen otras coordenadas.

Un día dos de ellos, tras un problema en la red eléctrica, despiertan o aparecen en un piso que no parece ser el de ninguno de los dos. Y a partir de ahí se inicia una serie de encuentros tan absurdos como inevitables, donde lo irracional se convierte en la nueva normalidad y cada conversación es un desafío al sentido común y se van descubriendo las posibilidades increíbles de los mundos paralelos

En este ambiente tan surrealista, los personajes de esta historia, desconcertados al principio,  intentan superar esta situación, pero acaban descubriéndose a sí mismos y a los atractivos  mutuos, en un juego poco desarrollado hasta ahora en las tablas. Y todo ello en un desarrollo cómico lleno de malentendidos y situaciones de humor, más abundantes y mejor desarrolladas a partir de la segunda parte.

  La obra está escrita por Gabriela García. Ganó un destacado premio con esta pieza. Es argentina y presidenta de una curiosa asociación  civil de teatro de herejes. Está dirigida por Paco Mir, reconocido creador escénico, y  miembro fundador de la compañía Tricicle y con una trayectoria destacada dentro de la dirección escénica de comedias.

           La pieza está interpretada por los cuatro actores siguientes: Dafne Fernández, Sergio Mur interpretan a una parte de esas parejas, mientras que el otro dúo, paralelo o quizá no lo encarnan Fernando Andina y Diana Palazón. O quizá sea más exacto decir que los miembros de cada pareja son exactamente al revés. Por eso de los mundos paralelos.

En esta comedia inteligente, con un  enredo bien controlado, todo parece que va a tener un final feliz o quizá no, pero resulta que el final resulta algo inesperado. Puede ser que triunfe el amor o lo que nadie se esperaba. Pero lo más novedoso es el tratamiento de los mundos paralelos, poco desarrollado sobre el escenario.

En conclusión, “Locuras paralelas” es una comedia psicológica inteligente, provocadora y sorprendente. La obra despliega sobre el escenario una historia tan irreal como cercana, en la que el azar, las decisiones y los universos alternativos se entrelazan con la realidad cotidiana dando lugar a encuentros desconcertantes que van ganando en comicidad y juego escénico, aunque se eche en falta quizá algo de complejidad argumental.

En ese juego entre lo absurdo y lo inevitable, los personajes no solo intentan entender qué está ocurriendo, sino que comienzan a cuestionarse sus propias vidas, sus elecciones y aquello que podría haber sido diferente.

A nivel técnico, la propuesta escénica se completa con el trabajo de Juan Sanz en escenografía y vestuario, la iluminación diseñada por Raúl Baena y Eduardo Vizuete, y el espacio sonoro creado por Juanfran Padilla, elementos que tienen una incidencia decisiva en el resultado final.

  Os he comentado al principio que ha habido amigos que me han indicado que estuviera atento a esta representación donde he encontrado aspectos novedosos en el tratamiento escénico. Como agradecimiento, no puedo hacer menos que seguir su ejemplo. Creo recordar que ellos no me dijeron previamente que las palabras claves eran: comedia psicológica inteligente y mundos paralelos. Yo he intentado dejároslo más claro.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 27 agosto 2026 - 11:37 pm
Categoría: General

David Barbero

-Se podría pensar que Pabellón 6 de Bilbao se ha incorporado esta tarde, con un poco de retraso, a la programación festiva de la Aste Nagusia bilbaína. Pero es más exacto afirmar que han adelantado su temporada normalizada, ya la número 16, con el estreno de su primera obra, durante los últimos días de la Semana grande.  

-Así que he tenido especial interés en acudir esta tarde al estreno de ‘¡Pelotazo!’, una obra teatral con características peculiares y que ofrece elementos a destacar con la que ha comenzado esta temporada, que, sin duda, va a ser emblemática, por la inauguración de la nueva sede y por los muchos planes que ya se tienen para ella.

-Ya me he referido a las características especiales que tiene esta pieza inaugural- Uno de esos elementos destacables es que trata sobre un problema social que afecta agudamente a la población en general en este mismo momento. Se suele decir que una misión del teatro es servir de espejo de la sociedad de su tiempo y reflejar las inquietudes de sus contemporáneos. Para no entrar en detalles, quizá polémicos, dejémoslo en que es algo que no siempre se cumple.

En esta ocasión sí que se aborda una realidad cada vez más preocupante y dramática, el de la vivienda, con la negación del básico derecho a techo. Se realiza una mirada atenta y crítica que busca la reflexión sobre este , a la vez que mantiene, y muy en alto,  las exigencias del tratamiento teatral y escénico.

Resulta significativo el heterodoxo arranque de la obra con una curiosa partida de Monopoli, fuera de la sala en la que participan todos los espectadores. Después, ya sobre el escenario, su muestra una ciudad virtual y unos vecinos teatrales que ‘viven’ la situación dentro de simbólicos cartones.  También aparecen caseros que tienen otros intereses y puntos de vista. Se presentan casos concretos con los que cualquier espectador se puede identificar. No faltan tampoco los efectos colaterales de este problema de la vivienda, entre los que puede destacar la situaciones de personas afectadas por desahucios, a veces, con consecuencias dramáticas.

Ya he aludido a que el tratamiento que se da a esta denuncia de una situación social es estrictamente teatral y tiene características destacables. ‘El pelotazo’ se compone de seis historias en castellano y dos en euskara, que desarrollan diversos planteamientos y visiones de la crisis de la vivienda y sus consecuencias. Cada una de ellas ofrece su punto de vista, su relato y su estilo específico. Juntos, los ocho relatos componen un mural escénico plural,  diverso, polifacético y, a la vez, complementario y homogéneo.

Se trata de una propuesta, también festiva en el sentido de que no faltan ni el humor ni la música. Sino todo lo contrario.  Aborda una realidad cada vez más preocupante y dramática. Pero con una mirada irónica y analítica, buscando la reflexión, y sin olvidar  también la risa y el humor constante.

La propuesta, ha sido ideada y coordinada por Patxo Telleria. Sobre el escenario, ha sido coordinada y dirigida por, por las también actrices, Getari Etxegarai y Olatz Ganboa, con un trabajo muy meritorio tanto en el tratamiento de cada historia como en las conexiones entre ellas.

La interpretación ha corrido a cargo de dos actores y dos actrices. Los  cuatro han tenido que multiplicarse para encarnar personajes de todas las historias. El cuarteto interpretativo esta formado por Alfonso Diez, Aitor Fernandino, Leire Orbe y María Urcelay. Merecen todo el reconocimiento por el trabajo realizado y la muy eficaz manera de resolverlo. 

Completan el equipo Betitxe Saitua, responsable del vestuario; Iñigo Cobo con las proyecciones, Fernando Alcáuzar y Quique Gago en el diseño de iluminación, y la música original de Adrián Garcia de los Ojos.

Nos queda la labor de citar los nombres de los autores de la diferentes piezas. Ellas y ellos son Lucía Astigarraga, Ramón Barea, Iñigo Cobo, Graciela Izar Doniz, Nuria Hernando, Galder Irusta, Felipe Loza y Jokin Oregi.

Confieso, para terminar, que he participado, con mucho gusto, en el ya tradicional rito de  inauguración de temporada, saboreando la tarta, que cada año está más sabrosa y es más colorista.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 26 agosto 2026 - 11:36 pm
Categoría: General

David Barbero

-La verdad es que, personalmente, considero un acontecimiento que la sala La Fundición de Bilbao comience a participar en la programación teatral de la Aste Nagusia bilbaína, después de tantas décadas de actividad. Y además que lo haya manteniendo su forma de entender y desarrollar el teatro, en lugar de intentar adaptarse a lo que ya hacen otros durante esta mini temporada de teatro festivo.

-Así que esta tarde no me he querido perder el momento en que, tras cuarenta años de trayectoria, La Fundición ha abierto sus puertas a la Semana grande bilbaína con la comedia ‘HERZ. Desde lo más profundo de la patata’. Ya he indicado, en el título del comentario, que ‘Herz’ en alemán significa corazón, lo que puede conectar con esta bienvenida emocional.

-Para la ocasión, los actuales responsables han seleccionado esta obra de la compañía vasca Madame Señorita, con sede en Euskadi y en Londres, y también con esa procedencia ambivalente de su creadora y protagonista, Paula Valluerca.

‘Herz’ es una pieza que, en su contenido, alterna y suma el humor con reflexiones sobre el autoanálisis mental, la necesidad de pertenencia, la vanidad o la presión por cumplir expectativas establecidas, las ilusiones y la realidad.

La obra narra la historia de una, aparentemente famosa, actriz que regresa a su ciudad natal para lo que debería ser una corta visita. No debo contaros el desarrollo posterior. Pero puedo adelantar que hay varios giros de guión por medio. Este personaje, con elementos autobiográficos, se enfrentará a sus propios sueños, al concepto del éxito y a los retos ante la sociedad. Está interpretado, a modo de monólogo, por la fundadora de la compañía, Paula Valluerca.

Teatralmente se caracteriza por un lenguaje escénico físico y gestual, en el que las técnicas del clown contemporáneo conviven con recursos de otras disciplinas. Sobre todo está presente un estilo de el humor disparatado la comunicación directa con el público.

Paula Valluerca es la autora y la intérprete. Junto a ella, otras dos mujeres han participado en la elaboración del montaje: la directora londinense Roisin O’Mahony, especializada en teatro físico y comedia, y la reconocida diseñadora vizcaína Betitxe Saitua, responsable del especial vestuario diseñado para esta presentación.

Este espectáculo no es la primera vez que se presenta sobre un escenario, ya que tiene ya una dilatada vida, incluso internacional. El desarrollo de este montaje arrancó hace ya un par de años con su estreno en el Soho Theatre de Londres, tras ser seleccionado por el London Clown Festival, uno de los principales escaparates europeos del género. Desde entonces, ha girado por salas independientes y festivales de Reino Unido, Alemania o República Checa. También ha conseguido reconocimientos destacados. Ha ganado el premio al Mejor Solo Femenino en el London Solo Festival 2024 y el Premio del Público en el ciclo Mejor Reír 2025. Incluso cabe recordar que también pudo verse en la misma sala de la Fundición de Bilbao hace un año.

Aún a riesgo de ser acusado de reiteración, deseo terminar  felicitando a la sala La Fundición, de nuevo, por su entrada en temporada teatral de la Aste Nagusia, y la anunciada promesa de intentar hacer compatible el tiempo festivo y una manera propia de entender el teatro.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 25 agosto 2026 - 11:53 pm
Categoría: General

David Barbero

        -Me permito exponer distintas alternativas desde el principio, porque la obra de teatro que he visto esta tarde, se plantea como una reflexión o un debate  nada cerrado sobre el sentimiento amoroso, en la que no sólo se aceptan visiones u opiniones discrepantes, sino que hasta se provocan durante la representación.

-Acabo de llegar a casa después de asistir a la representación teatral de la obra titulada ‘El amor no se reproduce en cautividad’, que se ofrece dentro de la programación festiva de el Palacio Euskalduna durante la Aste nagusia de este año.

-La obra no tiene el esquema expositivo habitual de los espectáculos teatrales, ni la tensión dramática con la que suelen desarrollarse los enfrentamientos y las tensiones entre los personajes en su lucha por conseguir sus objetivos o en la pelea por impedir que los alcancen.

-Se trata de una exposición, casi teórica con algunos ejemplos prácticos, sobre la manera, -quizá haya que hablar en plural- con las que las personas suelen afrontar las  relaciones amorosas, y las distintas fases por las que pasan, para terminar cayendo de nuevo en los mismos errores.

-Como en esta exposición se utiliza un tono general humorístico, se podría hablar de una  comedia ácida y multiforme que lleva al espectador por los momentos y formas donde las relaciones  personales son analizadas en una especie de examen emocional. O también podría ser un laboratorio para diseccionar los sentimientos y su evolución en un camino inexorable hacia el fracaso.

-Entre diálogos afilados y situaciones, tan absurdas como reconocibles, la obra pone sobre la mesa lo que pasa cuando llega la rutina, cuando las expectativas decaen o cuando las excusas —reales o imaginarias— ya no dejan espacio para su desarrollo positivo.

-Es de justicia reconocer que esta valoración subjetiva, expuesta en los párrafos anteriores, no responda a la realidad, ya que durante toda la representación, una buena parte del público asistente ha demostrado, quizá con más conocimiento, su satisfacción y se ha expresado con muestras de aceptación positivas, risas y asentimientos.

El texto y la dirección escénica son responsabilidad de Patxo Tellería, autor, director y también actor de reconocido y acreditado prestigio, como también se manifiesta en esta obra, por sus diálogos punzantes y afilados así como las  situaciones en las que coloca a los personajes, que resultan a la vez surrealistas y cotidianas, irónicas y reconocibles, y por el ritmo ágil que da a todo el espectáculo.

La interpretación corre a cargo de Gorka Mínguez y Gemma Martínez, que están todo el tiempo en acción sobre el escenario. Ponen en evidencia su versatilidad y sus amplios recursos, al encarnar dos personajes que presentan muchas dificultades interpretativas con constantes cambios de tono, situación de actitud.

 Sin duda, es posible una lectura de la obra en clave de comedia, con un humor especial e irónico. Pero también provoca una muy útil reflexión y hasta una identificación o un análisis de las experiencias propias en algo tan destacado como son las relaciones personales y el amor..

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