Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 31 octubre 2026 - 12:40 am
Categoría: General

David Barbero

-Soy consciente de que no he dicho nada original en el título de este comentario. De todos es conocido que la obra ‘Panorama desde el puente’ fue escrita y estrenada por el reconocido autor norteamericano Arthur Miller a mediados del siglo pasado.

-Sin embargo, lo he puesto porque es lo que pensaba al acudir al teatro Arriaga de Bilbao esta tarde para ver esta representación. Me iba preguntando con curiosidad por qué motivo se había hecho esta versión y los criterios para elegirla entre otras muchas obras conocidas o desechando otras piezas de actualidad.

-Antes de entrar en el teatro, me he creado la esperanza subjetiva de que era posible que hubieran realizado algún tipo de adaptación que acercara el texto a los tiempos presentes. Esa misma esperanza se me ha fortalecido, al comprobar que el aforo del teatro estaba completamente lleno como en los destacados acontecimientos escénicos.

La acción se sitúa en Brooklyn, el barrio de Nueva York, que da nombre al famoso puente al que alude el título. Tiene lugar también durante los años 50 del siglo pasado. Presenta a un trío de personajes protagonistas en torno al cual se desata el drama. Se trata de un estibador del puerto, oscuro, y algo bruto, que vive con su esposa y su sobrina. Su vida ordenada se ve alterada con la llegada a la casa de dos inmigrantes ilegales, también italianos, parientes lejanos. Su llegada desata tensiones crecientes sobre todo por el romance con la sobrina de uno de los recién llegados. La denuncia que formula el tío para vengarse, por celos, de quién le ha arrebatarle el corazón de su sobrina, desata la tragedia sentimental, con el conflicto añadido de la situación irregular de los recién llegados sin la documentación exigida.

Expongo así el conocido argumento para señalar que no ha existido ningún de acercar la pieza a los momentos actuales, sino presentarla en su estado original. Eduardo Galán firma esta versión que respeta el original, en su totalidad e intención. Javier Molina, estadounidense nacido en Puerto Rico, y codirector artístico del ‘Actors Studio’, dirige la obra con esa misma orientación, aunque introduce algunas proyecciones, en directo, además de romper la ‘cuarta pared’ en algunas ocasiones. Elisa Sanz diseña una escenografía con distintas alturas que muestra los diversos espacios. También hay que señalar la adecuada aportación de Nicolás Fischtel en iluminación y de Emilio Sosa en vestuario.

Entre las interpretaciones destaca la sobriedad de María Adánez al recrear a la esposa y la entrega de José Luis García-Pérez al mostrar el conflicto interior que vive su personaje. Ana Garcés aporta frescura a su rol como la sobrina.

Por los sinceros, unánimes y sonoros aplausos del numeroso público, es preciso deducir que su objetivo y su preferencia no era ese acercamiento a los tiempos actuales expuesto por mi, sino participar de la perfecta estructura dramática creada por Arthur Miller y la trabajada interpretación desarrollada por el numeroso elenco.

(Añado, entre paréntesis, una referencia colateral referida al sonido. En la actualidad, en casi todas las representaciones teatrales, los intérpretes van ‘microfonados’, con el fin de que su voz llegue a todos los espectadores. Para que ese objetivo se logre y, además, para que no se deformen los diferentes tonos dramáticos, es necesario realizarlo con gran cuidado técnico, lo que no siempre sucede.)

Esta entrada se escribio el sábado, 31 octubre 31 2026 a las 0:40 am. en la categoría: General. Puedes seguir los comentarios de esta entrada usando RSS 2.0 feed. Puedes dejar una respuesta, o trackback desde tu pagina web.

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