David Barbero
-Esta tarde he acudido al Teatro Arriaga de Bilbao para ver la obra ‘Shock 2: La tormenta y la guerra’. De esta manera, he completado el panorama abierto ayer con ‘Shock 1: El cóndor y el puma’. No se puede decir que sea la segunda parte de una misma obra. Es una pieza autónoma. Pero complementaria.
-Esta segunda obra trata ya sobre el triunfo del neoliberalismo económico. Continua el análisis de la realidad política mundial en las últimas décadas del siglo pasado. Los periodos que se analizan con mas detención son los de Margaret Thatcher, en el reino Unido, y Ronand Reagan, en Estados Unidos. Se pone especial énfasis en la explicación de cómo el capitalismo, para su desarrollo completo, necesita de la guerra. Y se ejemplariza en el comienzo y desarrollo de la guerra de Irak.
-Esta circunstancia se aprovecha para traer a escena al presidente norteamericano George Bosh, al primer ministro británico Tony Blair y al presidente español José María Aznar, al que se critica especialmente
-Teatralmente, la obra se sigue planeando, como la primera, en un ejercicio de utilizar las herramientas escénicas con el fin de producir un impacto en el espectador que le conciencie y le haga reaccionar frente a la manipulación política existente en la sociedad en la que vivimos.
-El texto se sigue articulando sobre el encadenamiento de sucesivas escenas o esqueches. También existe continuidad en el esforzado y muy meritorio trabajo actoral para la interpretación de numerosos personajes con cambios muy rápidos de personalidad. El elenco quedó citado, y elogiado, en el comentario de ayer, salvo la actriz Alba Flores, que se ha incorporado en la sesión de hoy.
-Por lo comentarios recogidos al término de la representación, el público, no muy numeroso, sigue valorando positivamente el propósito de realizar un teatro de análisis de la sociedad que nos ha traído hasta el momento actual. Con el fin de despertar la conciencia del espectador. También se ha reproducido la polémica, desarrollada en las redes sociales, sobre la excesiva duración general y de algunas escenas, las irregularidades en el texto y el tono, a juicio de algunos, excesivamente narrativo y adoctrinante.
-La posibilidad de ver las dos piezas de modo sucesivo en el teatro Arriaga ha constituido una especial oportunidad. De esta manera, ha sido posible conocer este interesante y valiente experimento teatral con claras connotaciones sociales y políticas. Encaminado hacia una visión de las artes escénicas comprometidas con el análisis de la realidad social, económica y política de nuestro tiempo, como es la misión crítica de la cultura.
-A título personal, me ha quedado inquietud por el hecho de que las polémicas creadas se hayan centrado sólo en los aspectos formales de la obra. Cuando el propósito era provocar la denuncia, la protesta y hasta la polémica sobre la corrupción y la manipulación política existentes. Queda la sensación como si la sociedad se hubiera hecho ya insensible y/o como si el teatro no hubiera encontrado la forma de influir en la sociedad.
David Barbero
-Comienzo explicando el título de este comentario. Siempre he defendido que el teatro debe producir en el espectador un impacto, un golpe, un movimiento tanto emocional como intelectual. Lo he defendido muchas veces en este escaparate.
-Esta reafirmación es un reflejo del interés, la curiosidad, casi el ansia, con que he ido esta tarde al teatro Arriaga para presenciar la representación de ‘Shock 1: El cóndor y el puma’. Lleva esa intención. Golpear la conciencia del espectador, no permitir que se quede indiferente ante lo sociedad que le ha tocado vivir, en la que participa y de la que es responsable.
-Desde el principio de la representación hasta el final, durante las casi tres horas, he podido comprobar que ese impacto, ese ‘shock’ se produce en la denuncia de las corrupciones del poder. O mejor, en plural. De los poderes.
-Y hay otra constatación. Para realizar esa misión propia, el teatro tiene que emplearse a fondo en todas sus estructuras. Renovarse. Como si tuviera que realizar una revolución interna e integral.
-Esa revolución comienza con la preparación remota y próxima. La investigación profunda. El análisis histórico y de actualidad. Pero una investigación teatral. No se trata de una exposición de historia. Cuentan las emociones escénicas. Y después, escribir el texto, también teatral. En esa labor, han colaborado Albert Boronat, Juan Mayorga, Juan Cavestany y el propio director Luis Lima. Todos de reconocidísima trayectoria.
-La dirección escénica de Luis Lima también demuestra planteamientos difíciles e innovadores. Los textos utilizados no han sido los que se suele calificar de teatrales. Cómo reflejar tantos acontecimientos históricos sobre el escenario. Cómo personalizarlos. Durante tantas décadas. En tantos lugares y países diferentes. Cómo lograr que todo llegue hasta el espectador y le impacte, le conciencie, le conmueva. Es preciso utilizar con habilidad y sabiduría todos los recursos escénicos y añadir otros poco habituales en el teatro.
-Especialmente interesante resulta cómo se hace ver que esos acontecimientos históricos, que pasan por irreversibles, han sido ensayados, programados y realizados con una premeditación estudiada e interesada. Siguiendo ‘La doctrina del shock’ de Noami Klein. El neoliberalismo de Milton Friedman. Los experimentos psiquiátricos de Donald Hebb y Ewen Cameron.
-Para lograr esa comunicación, ha sido muy eficaz labor de todos los elementos expresivos y técnicos. El escenario. El vestuario. La iluminación. La caracterización. Las proyecciones…
-Consideración aparte y detallada requiere la interpretación. Una media docena de actrices y actores se hacen cargo de cuarenta personajes. ¡Y además qué personajes! Desde Pinochet hasta Kissinger, o Nixon o Videla. Y el mismo Salvador Allende. Políticos reconocidos, economistas, prohombres y mujeres ilustres o no tanto. Con cambios instantáneos, con urgencias para transformarse.
-Citemos sus nombres en reconocimiento. Antonio Durán, Natalia Hernández, Esteban Meloni, María Morales, Paco Ochoa, Guillermo Toledo y Juan Vinuesa.
-A mí juicio, este ‘Shock 1’ que se ha representado hoy en el teatro Arriaga constituye una manifestación de que lo que debe, y puede, ser el teatro en este momento. Imprescindible, también a mi juicio, para quien desee ser consciente de esa necesidad.
-Por completar mi sensación, debo añadir que, en esta primera visión, me ha quedado alguna duda secundaria y técnica. Por ejemplo, me preguntaría si algunas escenas deben ser tan largas. Si sobra alguna reiteración. Si eso provoca un ritmo lento. Si es bueno recurrir tanto a las narraciones y explicaciones de situación. Si no es mejor dejar que el público aplique su criterio en lugar de darle los juicios hechos. Pero todo esto, dentro de la valoración positiva expuesta con antelación.
-En estos días sucesivos, en el mismo teatro, estará no sólo el Shock 2: La tormenta y la guerra’ sino que se volverá a ofrecer este ‘Shock 1: el cóndor el puma’. Margaret Thatcher y Ronald Reagan sustituirán a Pinochet y Videla. Así que no habrá excusas.
David Barbero
-Vamos a partir de una hipótesis de trabajo. Como espectáculo infantil de masas, hubo, hace ya unas generaciones, una referencia: Los payasos de la tele. Inicialmente con Gabi, Fofó y Miliki. Después se añadieron las siguientes generaciones familiares con Fofito, Milikito y algunos menos conocidos.
-Creo que surgió en España. Pero pronto se extendió a Latinoamérica. Lo he definido como espectáculo infantil de masas, para agrupar todas sus manifestaciones: Circo, teatro, televisión, películas, discos, camisetas, merchandising…
-Todo ese conjunto hace que no se sepa en qué departamento deba ser colocado. Sin duda, tienen sus connotaciones culturales. También artísticos. De comunicación de masas. Tampoco se pueden minusvalorar sus intenciones y criterios comerciales. La economía suele condicionar todo lo que se le acerca.
-Damos ahora un salto en el tiempo. Hoy he acudido con mi nieta al palacio Euskalduna de Bilbao para ver ‘Cantajuego: Yo te extiendo mi mano’. Yo lo definiría también como espectáculo infantil de masas de este momento.
-Tienen también una polivalencia de soportes. Empezó hace unas décadas con DVD y CD. Sigue en otros soportes digitales. En televisión, radio, espectáculos en vivo. Hay un grupo músico-teatral. Esta vez son más jóvenes.
-Por supuesto, se potencia todavía más el merchandising en todo tipo de manifestaciones vendibles. Tienen como un uniforme, que también venden, con un peto vaquero y una camiseta roja. También hay un grupo familiar, esta vez creo que argentino con incorporaciones varias, por detrás.
-Esta vez ponen mucho énfasis, al menos en la propaganda, en las referencias pedagógicas. Incluso lo definen como un `proyecto pedagógico-musical. Hablan de la estimulación psicomotriz, en el desarrollo del mundo afectivo y el estímulo de las relaciones sociales.
-El planteamiento económico de ventas también se ha desarrollado durante estas décadas.
-A parte de todas esas consideraciones, que alguien me ha calificado de ‘viejunas’, debo decir que hoy, en el Palacio Euskalduna, mi nieta se lo ha pasado bomba. Ha cantado, jugado, bailado. Y ha salido contentísima. Así que yo también lo estoy.
David Barbero
-Hoy he asistido a la clausura del Festival internacional de danza de Bilbao, Dantzaldia. Ha tenido lugar en la sala La Fundición. Los responsables de este local de exhibición escénica son los organizadores del festival, que se celebra en varios escenarios bilbaínos. Este año ha sido especialmente variado, con piezas de muy diferente carácter, estilo, género y planteamiento.
-La última pieza, la de hoy, lleva el título de ‘Dança sem vergonha’. En portugués. La traducción evidente es ‘Danza sin vergüenza’. El intérprete y coreógrafo es David Marques. Hay una impresión unánime sobre que es el espectáculo más especial, diferente e insólito que se ha presentado en esta edición del festival.
-Se ha asegurado que lo ofrecido no es propiamente danza. Se ha definido como ‘un show transitable con DJ’. Esa definición describe lo visto y ayuda a entender su naturaleza. Lo de ‘show’ es un término tan abstracto que se puede aplicar a cualquier tipo de espectáculo. Lo de ‘transitable’ podría sustituirse por peripatético o caminante. El público no hemos estado sentados. Hemos tenido que caminar. Seguir al bailarín por los distintos espacios del local. Como si fueran las habitaciones de su casa. Su dormitorio, O su estudio. O su lugar de ensayos. Lo de Dj ha tenido una materialización en Joe Delón. El ha sido el encargado de introducir y reproducir las distintas músicas interpretadas o utilizadas.
Había otras definiciones alternativas. Podía ser una performance. O también una instalación. Quizá con la suma de estos conceptos, uno se puede hacer una idea aproximada. Así esta ‘Danza sin vergüenza’ es la que se hace en la intimidad, dentro de casa, sin los protocolos o las parafernalias públicas y regadas del escenario.
David Marques tiene una indisimulada intención de ir rompiendo moldes. En su pieza anterior ‘Misterio da cultura’, pretendía desinstitucionalizar la danza. Eliminar reglas impuestas. Separarla del poder. Quitar la especularidad. Separar al espectador del carácter de consumidor.
-En la pieza de hoy, en la ‘Danza sin vergüenza’, da un paso más en ese camino de desinstitucionalizar. Y en ese camino le hemos seguido. Participando en esa aventura, en ese nuevo camino. Los programadores de esta Fundición bilbaína están, desde hace ya treinta cinco años, llevándonos por estos caminos artísticos de danza y de teatro innovadores y sorprendentes. Pero creo que las ‘instituciones’ se resisten, con fuerza, a desaparecer.
-Debo añadir un detalle. Hoy he acudido a este ‘espectáculo’ con mi nieta de cinco años. Ella ha recorrido este innovador camino con entusiasmo e interés. Y ha participado activamente. Quizá haya que interpretarlo como una comprobación de que estas nuevas propuestas artísticas traen criterios y sensibilidades procedentes del futuro.
David Barbero
-Las circunstancias horarias, y algún compromiso personal, me obligan hoy a realizar el comentario de la obra teatral que estoy a punto de ver, de forma previa.
-Estoy ya preparado para acudir al Teatro Arriaga de Bilbao para ver una de las propuestas mas destacadas de su programación. Se trata de la adaptación de la novela de Emilia Pardo Bazán, ‘Los pazos de Ulloa’. La adaptación ha sido hecha por Eduardo Galán. La dirección escénica corre a cargo de Helena Pimenta. Los principales personajes son encarnados por Pere Ponce, Marcial Álvarez, Diana Palazón y Esther Isla.
-Se trata de una producción cuidada, con muchos medios. La intención es conmemorar el centenario de la muerte de la gran escritora, y mejor persona, Emilia Pardo Bazán. Coincide con los 170 años de su nacimiento.
– ‘Los pazos de Ulloa’ es una obra destacable en muchos aspectos. En los literarios, constituye la culminación de la novela naturalista. Es un reflejo de la sociedad de su momento. Es también aplicable a muchos matices de ahora. Refleja la decadencia de varias clases sociales. Desde luego la aristocracia degradada, hedonista y perezosa. También las lacras de la clase política, el caciquismo. Con aplicaciones a lo que pasa ahora, aunque parezcan otros tiempos.
-El retrato de los personajes tiene un valor extraordinario. Quizá, entre ellos, haya que prestar atención a las dos protagonistas femeninas. Aunque los hombres parezcan tener más fuerza. Sabela y Nucha, de dos clases sociales diferentes. Dos personalidades muy bien definidas. Traspasan el tiempo. Pueden ser vistas con ojos de hoy.
-Tengo referencias de algunas personas que ya han visto esta representación durante su presencia en Madrid. Me fio de su criterio incluso más que del mío. Me han transmitido alabanzas sobre la adaptación, la puesta en escena y la interpretación. No es de extrañar, conocida su profesionalidad.
-Pero incluso por encima de todos estos méritos, pongo la gran oportunidad de haber traído a la actualidad y haber llamado la atención sobre la obra y, sobre todo, la ejemplar figura de Emilia Pardo Bazán. A mi juicio, una mujer excepcional, adelantada a su tiempo, valiente, comprometida, libre, inteligente, aguerrida en propósitos muy positivos. Desde luego, digna de ser tomada como ejemplo en muchos aspectos profesionales, intelectuales y personales.
-He destacado que fue una adelantada. Fue la primera catedrática. Innovadora literaria. La primera socia del Ateneo, Condesa, católica, conservadora, pero, a la vez. revolucionaria. Feminista. Rebelde. Libre en su vida personal. En sus amores. En sus posicionamientos. Criticada por los poderes establecidos, presididos por hombres.
-Batalladora por los derechos de las mujeres. Luchadora contra la violencia machista. ¡Entonces! Se consideraba feminista radical en aquellos tiempos. Peleó por la presencia de las mujeres en las instituciones. Propuso a otras mujeres escritoras para entrar en la academia de la lengua. No lo logró. Ella también se propuso. Los carcas la rechazaron hasta tres veces, a pesar de ser mucho mejor escritora que todos juntos
-En definitiva, lo que he dicho en el título de este comentario ‘Viva La Pardo Bazán’. Y me voy ya al teatro Arriaga a ver su obra ‘Los pazos de Ulloa’. Sobre todo, a ella. No quiero llegar tarde.
-
Buscar en el Blog
-
Navegación
-
Categorías
Enlaces
-
Libros de David Barbero en venta
-
Enlaces patrocinados
-
Archivos
- febrero 2026
- enero 2026
- diciembre 2025
- noviembre 2025
- octubre 2025
- septiembre 2025
- agosto 2025
- mayo 2025
- abril 2025
- marzo 2025
- febrero 2025
- enero 2025
- diciembre 2024
- noviembre 2024
- octubre 2024
- septiembre 2024
- agosto 2024
- junio 2024
- mayo 2024
- abril 2024
- marzo 2024
- febrero 2024
- enero 2024
- diciembre 2023
- noviembre 2023
- octubre 2023
- septiembre 2023
- agosto 2023
- junio 2023
- mayo 2023
- abril 2023
- marzo 2023
- febrero 2023
- enero 2023
- diciembre 2022
- noviembre 2022
- octubre 2022
- septiembre 2022
- agosto 2022
- junio 2022
- mayo 2022
- abril 2022
- marzo 2022
- febrero 2022
- enero 2022
- diciembre 2021
- noviembre 2021
- octubre 2021
- septiembre 2021
- agosto 2021
- julio 2021
- junio 2021
- mayo 2021
- abril 2021
- marzo 2021
- febrero 2021
- enero 2021
- diciembre 2020
- noviembre 2020
- octubre 2020
- septiembre 2020
- agosto 2020
- julio 2020
- junio 2020
- marzo 2020
- febrero 2020
- enero 2020
- diciembre 2019
- noviembre 2019
- octubre 2019
- septiembre 2019
- agosto 2019
- junio 2019
- mayo 2019
- abril 2019
- marzo 2019
- febrero 2019
- enero 2019
- diciembre 2018
- noviembre 2018
- octubre 2018
- septiembre 2018
- agosto 2018
- junio 2018
- mayo 2018
- abril 2018
- marzo 2018
- febrero 2018
- enero 2018
- diciembre 2017
- noviembre 2017
- octubre 2017
- septiembre 2017
- agosto 2017
- junio 2017
- mayo 2017
- abril 2017
- marzo 2017
- febrero 2017
- enero 2017
- diciembre 2016
- noviembre 2016
- octubre 2016
- septiembre 2016
- agosto 2016
- mayo 2016
- abril 2016
- febrero 2016
- enero 2016
- diciembre 2015
- noviembre 2015
- octubre 2015
- septiembre 2015
- agosto 2015
- mayo 2015
- abril 2015
- marzo 2015
- febrero 2015
- enero 2015
- diciembre 2014
- noviembre 2014
- octubre 2014
- septiembre 2014
- agosto 2014
- mayo 2014
- abril 2014
- marzo 2014
- febrero 2014
- enero 2014
- diciembre 2013
- noviembre 2013
- octubre 2013
- septiembre 2013
- agosto 2013
- mayo 2013
- abril 2013
- marzo 2013
- febrero 2013
- enero 2013
- diciembre 2012
- noviembre 2012
- octubre 2012
- septiembre 2012
- agosto 2012
- mayo 2012
- abril 2012
- marzo 2012
- febrero 2012
- enero 2012
- diciembre 2011
- octubre 2011
- septiembre 2011
- agosto 2011
- junio 2011
- mayo 2011
- abril 2011
- marzo 2011
- febrero 2011
- enero 2011
- diciembre 2010
- noviembre 2010
- octubre 2010
- septiembre 2010
- agosto 2010
- junio 2010
- mayo 2010
- abril 2010
- marzo 2010
- febrero 2010
- enero 2010
- diciembre 2009
- noviembre 2009
- octubre 2009
- septiembre 2009
- agosto 2009
- junio 2009
- mayo 2009
- abril 2009
- marzo 2009
- febrero 2009
- enero 2009
- diciembre 2008
- noviembre 2008
- octubre 2008
- septiembre 2008
- agosto 2008
- junio 2008