Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 25 octubre 2019 - 11:18 am
Categoría: General

David Barbero
-Voy a hacer un intento premeditado para convenceros de que vayáis a ver el espectáculo de circo que se está representando en el Teatro Campos Elíseos de Bilbao con el nombre de Circlassica.
-Soy consciente de que muchos podéis pensar que no son tiempos para más ‘circos’. Que hay cosas más importantes. Que los problemas van por otro lado. Y que hay muchos.
-Este espectáculo es un homenaje a esa fábrica de sueños y sonrisas que se puso en marcha hace ahora 250 años. Entonces comenzó lo que se considera el circo moderno. Te mete tanto en ese ambiente mágico y encantador que llegas a la conclusión de que, si no se hubiera inventado entonces, habría que hacerlo con urgencia.
-Es una demostración de que merece la pena abstraerse por un par de horas de la cotidianidad oscura y dejarse llevar por la luz, la música, la risa, la ilusión, la magia, la sorpresa, los sueños. Dejarse contagiar por esas ilusiones sin ningún otro interés, ni competencia, ni enfrentamiento, ni miseria ni afán de utilización o explotación.
-Se entrenó ayer en Bilbao y permanecerá más días. El teatro no sólo estaba lleno. Existía un ambiente de expectación, ruidoso y alegre. Había niños y mayores. Gente de media edad y de edad entera. Había familias amplias, personas solas, otras acompañadas. Todas participaban del mismo espíritu.
-‘Circlasica’ incluye todos los géneros circenses. Acróbatas, saltimbanquis, domadores, malabaristas, payasos, músicos, bailarines. Están a un gran nivel. Todo rodeado de humor limpio y directo. Sin insultos, ni críticas, ni agresiones. Buscando la imaginación, la complicidad, la sorpresa, la filosofía del esfuerzo para conseguir lo que se desea. La ilusión.
-Hasta hay una historia de amor. Y ha sido real. La protagonizan los bisabuelos de otro payaso de la eterna familia de los Aragón. Él ha creado esta pieza en su recuerdo. Es una historia contada con delicadeza, humor, emoción, fantasía.
-Fue curioso volver a comprobar ayer cómo se puede lograr la identificación del espectador con lo que sucede encima del escenario. Por supuesto, la clave es la autenticidad de los sentimientos. Pero se equivoca quien no sepa ver el dominio de las técnicas teatrales antiguas y modernas.
-No sé si he conseguido el propósito enunciado al principio de animaros a correr esta aventura. Si no lo he conseguido, ha sido por mi culpa. La verdad es que merece la pena disfrutar y dejarse llevar por los sueños, la magia, las sorpresas, el esfuerzo, la belleza, la ingenuidad, la alegría…

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 21 octubre 2019 - 10:15 am
Categoría: General

David Barbero
-Voy a lanzar una afirmación aventurada. ‘Para juzgar la calidad media de una ciudad en la cultura y en el arte, hay que fijarse, más que en las exposiciones de obras maestras, en los trabajos de investigación experimental’.
-En Bilbao, se puede presumir de que anualmente se celebra un festival internacional de teatro y danza contemporánea. Se llama BAD. Es considerado por muchos como una ventana abierta por la que puede entrar el aire fresco de la innovación.
-Siento contradecirte. Tu actitud me parece muy optimista. Esto debe ser una pregunta más que una afirmación.
-Una afirmación. Está sucediendo precisamente en estos momentos. Desde el pasado fin de semana hasta el próximo.
-Ya ha habido espectáculos dignos de atención. Por no citar todos, señalaré algunos: ‘¿Hay alguien ahí?’ de Legaleón y Kolectibo monstreko en la Fundición. Txubio Fez de Jauregui Y Espe López dan sendas lecciones. En Pabellón 6, entre otros, han estado Germán Jauregi y Antía Díaz con otro destacado estreno ‘Rassemblement’. Hoy se recuerda a una de las grandes, Angélica Liddell, en Bilboarte. Una pieza que dicen que no hay que perderse es ‘Rebota, rebota y en tu cara explota’. De Agnes Mateus y Quim Tarrida.
-Estos espectáculos incluidos en el Bad se representan, principalmente, en tres locales. Los cito por orden alfabético: La Fundición, Pabellón 6 y Sala Cúpula.
-Los aficionados reconocerán que son precisamente tres sedes donde, de modo habitual, se ofrecen propuestas de carácter innovador. Habrá que concluir que a ellos se debe, en gran parte, la buena calidad teatral de la villa.
-Te interrumpo de nuevo y planteo otra pregunta: ¿De verdad debemos estar orgullosos de la experimentación escénica que se realiza aquí?

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 19 octubre 2019 - 10:17 am
Categoría: General

David Barbero
-Este fin de semana, están actuando, en el coqueto Teatro Campos Elíseos de Bilbao, los cómicos Faemino y Cansado con su espectáculo ‘El que tuvo, retuvo’. Ya con antelación, han vendido todas las localidades de todas las funciones.
-Los administradores de este teatro tienen amplia constancia de esta preferencia del público hacia los espectáculos cómicos. Sean unipersonales o en dúo como es esta vez.
-Mientras tanto, continúa habiendo puristas de las artes escénicas que siguen polemizando con su aseveración de que estos espectáculos no son propiamente teatro. Tratan de argumentarlo, afirmando que el teatro debe contener la representación de un argumento sobre el escenario. E incluso llegan a utilizar el término despectivo de cuentachistes.
-Ni siquiera los más radicales entre estos puristas podrán negar el hecho evidente de la preferencia de los espectadores mayoritarios. También tendrán que reconocer que logran una mayor comunicación con el público y un contagio de emociones mucho más contundentes.
-En el caso concreto de Faemino y Cansado, ayer en el Teatro Campos fueron recibidos con grandes aplausos antes de comenzar a actuar. El patio de butacas ya estaba absolutamente lleno, bullicioso, expectante, contento. Durante la función, rieron y aplaudieron hasta a las alusiones cómicas más insignificantes. Se notaba una comunión absoluta entre el público y los intérpretes. Al terminar, los aplausos y las expresiones de agrado subieron todavía de tono.
-Era una demostración de la poca importancia que tienen esa discusión teórica de puristas.
-Es de suponer que hasta esos mismos aficionados puntillosos desearían ese entusiasmo, esa pasión, esa entrega, esa comunión de intereses, esa aceptación caliente y positiva para lo que consideran teatro auténtico.
-A mí, en concreto, me encantaría el regreso de la pasión.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 18 octubre 2019 - 11:16 am
Categoría: General

David Barbero
-Ayer se estrenó en el Teatro Arriaga de Bilbao la obra titulada ‘Jauría’. Trata sobre la violación de una joven por los integrantes de la manada, hace unos años, en Pamplona.
-Por la relevancia informativa que rodeó a ese repugnante hecho y por la expectación sobre su tratamiento teatral, esta pieza era una de las más esperadas de la temporada. Sorprendió, por esa razón, la escasa presencia de público en su estreno.
-Una de las funciones sociales del teatro es convertirse en espejo de la sociedad. Ser un foro de la actualidad. Un debate de los asuntos y acontecimientos que preocupan a la gente. En ese sentido, bienvenido este proyecto. Cumple con esa misión y se separa de la inclinación de convertir al teatro en un museo de representaciones antiguas o abstractas.
-Los promotores de esta pieza la definen como teatro documento. Añaden, para concretar, que la dramaturgia ha sido realizada a partir de las transcripciones del juicio y que se han respetado las declaraciones de la víctima, agresores, abogados, fiscales y juez.
-Esta manera de entender el teatro documento tiene sus peligros. Los parlamentos de estas declaraciones tienen valor y eficacia judicial. Sin embargo, en el teatro, pueden no tener verosimilitud, ni naturalidad ni fuerza ni ritmo ni transmitir emociones. La comunicación se desarrolla de distinta manera en un juicio que en una representación escénica.
-En esta reconstrucción testimonial, se presentan primero los detalles de la agresión. Se vuelve a insistir en esos detalles en los interrogatorios policiales. Se tratan otra vez en las conversaciones entre los acusados. Se retoma ese tema en las declaraciones ante el juez. Insiste en ellos la fiscal. Y se vuelven a reconsiderar en las conclusiones finales. Esa reiteración puede ser adecuada en el proceso judicial. Pero quizá no sea la mejor manera de desarrollar la dinámica teatral.
-En la declaración de objetivos, los creadores establecen ‘viajar dentro de la mente de víctima y victimarios’. Sin duda, un laudable propósito orientado a cumplir la misión social del teatro. Pero quizá esa ‘judicialización’ del proceso teatral pueda colocar obstáculos para lograr ese buen deseo.
-Lo más destacado, de todos modos, es acercar el teatro al tratamiento de las cuestiones de actualidad y a las preocupaciones de la sociedad en que vivimos.
-A mi juicio, claro.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 17 octubre 2019 - 10:39 am
Categoría: General

David Barbero
-Ha habido un tiempo, no muy lejano, en el que las mujeres se venían obligadas a protestar, con razón, por su presencia subordinada en las artes escénicas.
-Da la sensación de que ese tiempo está cambiando aceleradamente.
-Desde luego, el patio de butacas sigue estando ocupado mayoritariamente por mujeres. Una muestra de su papel más activo y su mayor curiosidad cutral.
-También, las mujeres han conseguido, con su trabajo y dedicación, ocupar los puestos más destacados en la autoría, interpretación, dirección, producción y hasta en los oficios ms técnicos.
-Otro aspecto a destacar es que el tema, el contendido y los debates que se plantean en las obras teatrales también versa sobre las mujeres, su situación y sus problemas.
-Un ejemplo claro de esto se puede ver en la obra ‘Deje su mensaje después de oír la señal’, que estos días se ha representado en el Teatro Arriaga de Bilbao. La autora es una mujer. Las cuatro intérpretes también. Si miran la ficha artística del programa de mano, verán que los nombres femeninos ganan por goleada.
-Y el tema tratado versa también sobre las vidas de las cuatro protagonistas con sus momentos positivos y negativos, con sus desventajas, sus luchas, sus victorias y sus derrotas.
-‘Deje su mensaje…’ es una obra con un planeamiento de riesgo. Elimina los diálogos entre los personajes y obliga a las actrices a dirigirse constantemente al público con breves y sucesivos parlamentos.
-Eso obliga a introducir constantes movimientos o cambios de luces y vestuario para superar el riesgo de monotonía, el peligro de reiteración o la sensación de excesiva duración.
-Esos riesgos han conducido el desarrollo a fortalecer la interpretación en cada uno de sus matices y expresiones. Es obligatorio citar los cuatro nombres de las intérpretes. Miren Arrieta, Mireia Gabilondo, Oihana Maritorena y Leire Ruiz. Todas están a gran altura. Quizá Mireia refleje con más evidencia la madurez artística que ha alcanzado.
-En consecuencia, bienvenida esta llegada femenina a los puestos más decisivos en las artes escénicas. Sin duda, es para bien.

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