Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 25 mayo 2026 - 12:08 am
Categoría: General

David Barbero

-Esta tarde he decidido correr la aventura de una interesante pieza de teatro amateur de la que inicialmente tenía pocas referencias. Pero de la que he ido descubriendo datos y motivos de interés.  Los datos de los que disponía, al principio, eran los siguientes: Su título: ‘De mí cuando muera’. La compañía responsables lleva el nombre de ‘Ambostres teatro’.

Cuando me he ido enterando de que la representaban en la sala Kúpula del teatro Campos Elíseos de Bilbao, he hecho lo posible por no perdérmela, a pesar de saber que  duraba más de dos horas, lo que ya en principio parece demasiado.

A todo eso, fui añadiendo más datos como que el autor y productor es Juan Camacho, que el intérprete principal se llama José luis Urrutia, a quién conocía como autor de interesantes novelas históricas. Aquí también asume las labores de dirección de escena. En la interpretación asimismo interviene Ernesto F. Valerio, en otro papel protagonista. Idoia Mielgo Merino es responsable de la iluminación y el sonido, además de tomar parte en el desarrollo de la acción.

Os cuento más cosas. Juan Camacho, el autor y productor, procede de Valdepeñas, pero reside en Euskadi desde crío. Empezó además su andadura poética a mediados de los ochenta. Quienes le conocen aseguran que es un hombre seducido por la palabra y la escritura, siempre afanado con el ritmo y la rima de las estrofas, aspirando a compartir emociones y pensamientos.

La representación cuenta con dos actores en escenario prácticamente todo el tiempo. Las escenas son largas y están separadas por momentos musicales, con divisiones que podían entenderse como actos teatrales. La acción mantiene un ambiente íntimo  con fuerte carga emocional. Los diálogos tratan sobre temas transcendentales empleando un lenguaje cuidado, pero quizá no demasiado cotidiano o coloquial. 

El personaje protagonista, en parte identificado con el autor, es un docente jubilado que sigue siendo un autor de novelas. Sin embargo, como propósito final de su vida está empeñado, obsesionado, en escribir un poema insuperable que resuma su existencia y le permita alcanzar la posteridad. Cree que el poema es la síntesis, la palabra poderosa, la voz que puede emocionar más que el relato, porque es el culmen de la literatura. O al menos, eso puede deducirse del desarrollo  aparente de la acción.

Un antiguo alumno y amigo, le visita y no entiende ese empeño o delirio de su antiguo mentor. Esa disparidad plantea un enfrentamiento que provoca sentimientos como el pesimismo, el ocaso, la soledad, el sedentarismo, la vejez o la enfermedad del uno frente a la vitalidad del otro. Todo esto también dentro de ese desarrollo antes aludido, al que hay que otras connotaciones y elementos dramáticos que no conviene desvelar.

En la representación de esta tarde-noche, se ha dado además la circunstancia de que ha asistido el autor, Juan Camacho, recuperándose de un incidente sanitario, lo que ha proporcionado una situación emotiva todavía mayor.

He indicado antes que la pieza tiene una duración superior a las dos horas, que el texto puede ser quizá en algunos momentos calificado de poco espontáneo, y que la puesta en escena, quizá también, prima los detalles sobre la agilidad del desarrollo. Pero es preciso afirmar que la idea dramática tiene potencia, transmite emociones y hay momentos de fuerte impacto que llevan a destacar el interés del conjunto.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 23 mayo 2026 - 11:33 pm
Categoría: General

David Barbero

-Supongo que no os extrañará si os digo que esta tarde he acudido a la Sala La Fundición de Bilbao y allí he disfrutado de una experiencia escénica diferente, curiosa y original. Suele suceder en ese local.

-He ido a ver una obra de muy difícil catalogación, dadas sus especiales características. El título es ‘Alone together`. Su responsable integral, en todos los aspectos,  es Joana Brabo.

-Se trata de una pieza a la poética y sensorial. También es directa. Une la ansiedad y el propósito de dejar de fumar. Además de incluir otras historias y más personajes figurados o imaginados. Maneja la literatura en vivo a través de un dispositivo secreto, no visual, apoyándose en la imaginación de los espectadores  Ella misma lo explica diciendo que lo realiza ‘exponiendo, relatando, cascando, revelando,cantando, largando, confesando, articulando, rajando, contando  y activando sonidos desde una pequeña mesa de operaciones’. Hay que añadir que utiliza más recursos escénicos que las palabras.

-El propósito es transportar, simbólicamente,  a los espectadores y oyentes hacia un viaje por diferentes realidades; llevarlos a situaciones en donde la ansiedad, las relaciones abusivas y la pertenencia se convierten en hilo conductor de unas historias que se entrelazan en vertiginosa prosa poética.

Al comienzo de la reunión, se entrega un antifaz a los espectadores. Eso permitirá al público adentrarse en la historia más allá de la visión activando el sentido de la escucha. Y también otros sentidos o capacidades. Desde esa oscuridad y ese silencio interior, Joana Brabo realiza una lectura dramatizada acompañada de efectos sonoros, onomatopeyas, músicas y otros recursos.

‘AloneTogether’ se presenta en crudo, con una escenografía extremadamente simple a modo de programa radiofónico. En escena estará siempre la actriz con su voz y su presencia.

Yo debo confesar que he transgredido varias veces las reglas durante el espectáculo. La curiosidad me ha vencido. En varios momentos, me he bajado el antifaz y he observado, con la vista liberada cómo actuaba Joana Brabo. Con esa doble perfección puedo dar fe de sus notables y variadas capacidades interpretativas, u habilidad en el uso de los recursos, físicos y emocionales, para comunicar o despertar emociones.

Otra confesión. Yo tengo el pre-juicio de en teatro la acción no debe narrarse, sino que tiene que suceder y evolucionar sobre el escenario. Pero también creo que, aunque faltado la intriga o el conflicto,  en esta ocasión, la autora, directora y actriz, es decir Joana Brabo, no se ha limitado a narrar.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 22 mayo 2026 - 11:21 pm
Categoría: General

David Barbero

-He tenido esta tarde la oportunidad de asistir a una muy meritoria presentación de la Compañía joven de Ballet dirigida por el veterano y reconocido coreógrafo Nacho Duato.

-Según propia confesión, esta compañía ha nacido con la noble misión de enriquecer la oferta de danza y ampliar las oportunidades laborales para los jóvenes bailarines. Otro de sus objetivos es la recuperación del repertorio del propio Nacho Duato. Aunque él no lo haya dicho, supongo que también influyó el deseo de prolongar el legado de su excelente propia carrera artística.

Para cumplir estos motivos e intenciones, en esta demostración en Bilbao, ha presentado un programa triple. La primera pieza  ha sido ‘Duende’. Duato, también de acuerdo con sus confesiones, se enamoró de la música de Debussy hace mucho tiempo, especialmente de la manera que tiene el compositor de convertir el sonido de la naturaleza en música. Con ella, visualiza formas, no personas, ni relaciones, ni acontecimientos. Por este motivo, entiende esta pieza como una muestra escultural: el cuerpo y el movimiento en armonía con la melodía.

Así juega con los distintos significados de la palabra que le da el título: tener duende podría tomarse por tener encanto personal, o magia en el arte flamenco. En otro sentido, los duendes, según se encontraran en cuentos o en la imaginación popular, tendrían carácter bien distinto.

La segunda coreografía de la velada se titula ‘L´Amoroso’, que se ha presentado casi como una novedad. Tiene menos bailarines. Pero su ritmo consigue mayor impacto.

El espectáculo ha terminado, sin duda en alto con ‘Cantus’, incorporando a la música la voz con gran fuerza y significado. Es una obra que habla de los horrores de los conflictos bélicos, de la violencia y de la destrucción que sigue afectando a esta sociedad. Está acompañada por la música de Karl Jenkins, que refuerza la profundidad de la narrativa y las emociones.

Formalmente, la suma de las tres piezas se ha convertido en un completo del repertorio ‘duatiano’ y un collage de los movimientos  y estilos utilizados en  sus propias piezas interpretaciones.

El aforo del teatro Arriaga ha estado completamente lleno. El público ha demostrado haber valorado muy positivamente el espectáculo ofrecido. No sólo los aplausos finales han sido entusiastas y prologados. También han tenido lugar en cada una de las partes.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 17 mayo 2026 - 10:54 pm
Categoría: General

David Barbero

-Lo adelanto desde el principio. Esta tarde he asistido en el teatro Arriaga al estreno de la obra ‘Fronteras’, que me ha interesado especialmente tanto en su estructura escénica, como en su planteamiento de dirección y la potencia interpretativa del actor y la actriz que han encarnado diversos roles.

-No es frecuente que las compañías teatrales de Madrid estrenen sus obras en Bilbao y elijan el teatro Arriaga para ofrecer en primicia sus producciones. Esta tarde ha sucedido con la obra ‘Fronteras’. Así hemos podido conocer de primera mano el ultimo texto de un autor inglés no muy conocido por aquí pero de gran interés como es Henry Naylor, dirigido por el reconocido Andrés Lima e interpretado por una actriz y una actor que se hallan de total actualidad, Carolina Yuste y Eneko Sagardoy.

-“Fronteras” es un análisis crítico, directo y satírico de la sociedad en que vivimos, de los medios informativos y de las muchas contradicciones sociales existentes. También en concreto alude tanto a la cultura de la celebridad y los famosos como a la  indiferencia de Occidente frente a cualquier crisis humanitaria que suceda en cualquier otra parte del mundo y de las que somos testigos diariamente.

-Está narrada a través de vidas cruzadas, de problemas sociales enfrentados y tragedias personales muy graves. Entre otras muchas referencias, cuenta la historia de un joven reportero y fotógrafo de noticias que, tras capturar la primera y excepcional imagen de Bin Laden, es catapultado a la fama y al estrellato periodístico, traicionando sus ilusiones iniciales.

-Paralelamente, cuenta también la historia de una anónima y adolescente grafitera siria que se ve obligada a huir de su país después de luchar hasta las últimas consecuencias y con una enorme integridad por un cambio de régimen y un futuro mejor para su país.

-Contada a través de vertiginosos monólogos de ambos personajes que se entrelazan una y otra vez hasta que se encuentran en un clímax desgarrador, ‘Fronteras’ aborda el idealismo, la ética personal y profesional, la interacción entre Occidente y Oriente, el conflicto en Siria y la crisis migratoria con una excepcional combinación de realismo, audacia, poesía, humor y sentido del espectáculo. Es una obra con una estructura teatral avanzada e innovadora rápida, directa, con sólo dos intérpretes polivalentes, encarnando a un ritmo rapidísimo diversos personajes, que obliga al espectador a estar muy atento manteniendo el corazón atravesado.

‘Fronteras’ nos pone ante un espejo, perfilado hábilmente por el autor,  muy bien trazado escénicamente por Andrés Lima como director de escena, e interpretado con decisión, esfuerzo y agilidad por Eneko Sagardoy y Carolina Yuste, frente a este drama que vemos ahora habitualmente en imágenes reales en los medios de comunicación.

Así que repito mi impresión expuesta al principio de este comentario. Sigo meditando tanto en la estructura expositivo como en el planteamiento escénico. Además, claro, de reconocer la valentía en la denuncia de los problemas  graves que esta sociedad tiene.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 17 mayo 2026 - 12:00 am
Categoría: General

David Barbero

-He acudido esta tarde al Teatro Social de Basauri con especial curiosidad para ver la representación de mi admirado don Ramón María del Valle Inclán, ‘Los cuernos de don Friolera’. El punto concreto de mi curiosidad estaba comprobar la vigencia de una obra, que siempre he admirado en este momento y en la sociedad actual. El motivo de mi interés está en que en estos días se cumple un siglo, insisto cien años, de que se escribiera esta obra. Y dicen algunos que la sociedad ha cambiado tanto como para que hubiera perdido interés.

Ainhoa Amestoy firma esta adaptación y dirección escénica, en las que ha puesto, además de trabajo y meticulosidad, una concepción muy personal del texto y del género esperpéntico que inventó el autor. Está cargada de momentos  muy enfatizados, en los que destaca la crítica a la situación de hace un siglo, que ya estaba tan llena de bulos y de violencia machista. El expresionismo y el tono grotesco propios de Valle-Inclán están no solo muy presentes en esta adaptación sino especialmente representados. Es un montaje potente, donde el texto de Valle Inclán resuena con fuerza, en el que se incluyen hasta sus muy literarios acotaciones.

El montaje demuestra no sólo ser un gran conocimiento del autor y su especial estilo  sino también poseer una exquisita sensibilidad para conectar nuestro  tiempo con el de principios del siglo pasado.

La sociedad patriarcal, el concepto de honor en su sentido más arcaico y el estamento militar como garante inflexible de tradiciones anquilosadas son los temas que se exponen  con ingenio, ironía y ¡, en muchos momentos con humor.

La función presenta una estructura original, ya que la misma historia se cuenta de tres formas diferentes: en el primer acto, la representa una compañía de títeres; en el segundo, que es el grueso de la obra, se escenifica como tal; y, en el tercero, se vuelve a exponer en un romance de ciego.

Un texto de esta complejidad y un tratamiento escénico tan original requiere un gran trabajo interpretativo de  actores y actrices. Todos realizar un muy meritorio nivel y esfuerzo. Miguel Hermoso  que supera el reto dando vida a Don Friolera, el  protagonista, y a Don Estrafalario. Los actores interpretan a varios personajes. Armando del Río  se mueve con solturaa dando vida a Don Manolito y Pachequín. Todos interpretan con agilidad y dominio varios papeles,

Lidia Otón, por su parte, destaca interpretando a Doña Loreta, la mujer del teniente. Sus gestos, cargados de  significado y de matices. Ester Bellver se mete en la piel de doña Tadea, una cotilla que malmete al teniente instigándole para que busque reparar su honor mancillado. Pablo Rivero Madriñán y José Bustos están soberbios en la escena de los militares de salón, discutiendo sobre las últimas colonias perdidas o sobre el código de honor castrense que rige sus comportamientos. Iballa Rodríguez, en el papel de hija, está prácticamente presente en todas las escenas. 

El remate final lo firma magistralmente Miguel Cubero y su romance de ciego para cerrar la obra a capella, por lo que se ha ganado sus merecidos aplausos.

Ainhoa Amestoy demuestra su madurez en la adaptación y en la dirección de escena. El montaje  no decae, a pesar de la duración y del a veces muy peculiar lenguaje de Valle Inclán. Un montaje que puede hacer reflexionar sobre la presión social y las habladurías, muy presente con las redes sociales en la actualidad, con lo que los motivos de mi interés y curiosidad  han quedado sobradamente contestados.

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