Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 4 octubre 2022 - 11:09 pm
Categoría: General

David Barbero

-Acabo de salir del Teatro Arriaga de Bilbao donde he visto la obra ‘Sexpiertos’.  Mientras venía hacia casa, he tenido la tentadora idea de dedicar este comentario exclusivamente a Telmo Irureta, por sus singularidades físicas como persona, como hombre polifacético en el teatro y en otras manifestaciones culturales. Pero inmediatamente he pensado que no sería justo ni tampoco a él le gustaría.

-Antes de continuar, debo contar una novedad. He visto la representación sobre el escenario del teatro y, además, sentado en una silla de ruedas. Como gran parte del público asistente. Y desde luego, como ha actuado y como vive Telmo Irureta, dadas sus limitaciones físicas, a causa de haber sufrido una parálisis cerebral a los dos años.

-En el titulo de este comentario ya he calificado a ‘Sexpiertos’ como una reflexión jocosa. También podría ser un juego reflexivo. El tema de esa reflexión es el añadido de dificultad vital que llevamos con nosotros por muy diversas causas y muy diferentes motivos o circunstancias. No sólo las sobrevenidas por enfermedades como las parálisis físicas de distintos tipos.

-En este proyecto, Telmo, que es autor, además de interprete, tiene destacados compañeros: Kepa Errasti, le acompaña en la autoría. Mireia Gabilondo está en la dirección.  La polivalente actriz Aitziber Garmendia actúa también como interprete protagonista con él. El maestro Fernando Bernués crea el espacio escénico. Xabier Lozano cuida la iluminación. Ana Turrillas ha trabajado el vestuario. Y todos están amparados bajo el delicado paraguas de la compañía Tanttaka.

-Mi intención de referirme de modo especial a Telmo Irureta estaba motivada por la admiración a su trabajo, su decisión, su constancia para poner entre paréntesis sus singulares y condicionantes circunstancias, con el fin de desarrollar sus aspiraciones personales y profesionales.

-A pesar de sufrir todas esas dificultades profundas desde tan niño, no hay quien le pare. Ha desarrollado, desarrolla y desarrollará todo tipo de actividades. Ha culminado estudios universitarios. Se desenvuelve con soltura dentro de las artes escénicas en diversos oficios. Y resuelve, con decisión y perseverancia, todo lo que se le ha puesto y se le pone  por delante.

-Recuerdo haberlo visto, hace unos cinco años, en este mismo escenario del Arriaga en una de las piezas cortas de ‘Strip-tease’, con un planteamiento similar a este actual de ‘Sexpiertos-Sexberdiñak’. Y con un equipo casi idéntico.

-Además, hace unas semanas, la última película que ha protagonizado ‘La consagración de la primavera’ ha estado a punto de ganar la concha de oro en el festival de cine de Donostia.

-Vaya, por lo tanto, mi sincero reconocimiento a todos los participantes en esta aventura interactiva, reflexiva y reivindicativa de ‘Sexpiertos’. Y me quito el sombrero de admiración por Telmo Irureta.

 

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 3 octubre 2022 - 6:14 pm
Categoría: General

David Barbero

-Voy a precisar. La expresión que se utiliza en el teatro no alude a una conferencia. Cuando se quiere alabar a un autor, director o intérprete, por considerar que es capaz de hacer lo más difícil sobre un escenario, se dice: ‘Fulana/o es capaz de poner en pie hasta el listín de teléfonos’.

-Me he referido a una conferencia, porque de eso trata la obra que este fin de semana he ido, de nuevo, a ver en el Teatro Social de Basauri. El autor y director es el admirado Juan Mayorga. La intérprete, la también admirada Blanca Portillo.

-El título de la pieza es ‘Silencio’. A secas. Lo mismo que el discurso que utilizó Juan Mayorga para el ingreso en la Real Academia de la Lengua de España.

-Y eso es también el contenido del espectáculo teatral. El mismo discurso que Mayorga expuso a los compañeros académicos, ahora lo lanza Portillo a los espectadores como si fuéramos nosotros los destinatarios.

-Lo que ha despertado mi curiosidad tanto como para ir otra vez a verlo ha sido comprobar la dificultad del proyecto y el deseo aprender. Descubrir cómo de debe hacer el cambio, el salto desde un discurso a un espectáculo, desde una conferencia a un texto dramático. Qué aspectos hay que tocar, dónde hay que poner los énfasis, Qué cortes hay que hacer.

-En la primera visión, percibí que la propuesta funcionaba, que despertaba el interés escénico, que adquiría una entidad diferente, un cuerpo distinto. Quizá también requería una actitud diferente por parte del espectador. Otra mirada.

-Esta vez, me he fijado con más precisión en esos aspectos. He prestado más atención a las técnicas empleadas para lograr el cambio. A los ‘trucos’. A los procesos de transformación. He visto la conveniencia de diferenciar entre autor y orador/a, para facilitar discrepancias. La necesidad de elementos en el atrezzo  que se puedan personalizar. Los recursos de escenificar escenas que en el discurso sólo de ‘dicen’. Hay que sacar punta a cada una de las palabras o expresiones.

-Pero la principal conclusión es que resulta absolutamente necesario contar con un texto brillante, potente, expresivo y bien construido. Asimismo, resulta imprescindible tener a un/a intérprete excepcional, con una capacidad expresiva muy grande, y muchísimos recursos para comunicarse con el público y tenerle hipnotizado.

-Además, me ha parecido muy evidente que la manera de hablar ante un atril y la de interpretar sobre un escenario son esencialmente diferentes. Por ejemplo en este caso, quizá no sea adecuado mantener la totalidad del texto, o escenificar todos los ejemplos de silencio que se exponen. El discurso académico seguramente tolera más reiteraciones que los parlamentos teatrales.

-De todos modos, este comentario debe incluir otra alabanza más sobre el texto de Juan Mayorga y hacia el virtuosismo interpretativo de Blanca Portillo.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 3 octubre 2022 - 5:37 pm
Categoría: General

David Barbero

-Comenzaré reconociendo mi ignorancia en muchas cosas. En lo referido a la música, ese desconocimiento llega a un nivel todavía mayor.

-Por ejemplo, no hace todavía un año desde que me enteré de la importancia de la guitarra ‘La leona’ y de sus características. Entonces, una conversación casual con un amigo guitarrista me descubrió lo mucho que significó la aparición de ese modelo – entonces novedoso y ahora muy imitado – de guitarra española y flamenca. Fue a mediados del siglo XIX, y el mérito hay que atribuírselo al luthier Antonio de Torres.

-Esta confesión viene a cuento de explicar el gran interés que he tenido, este pasado fin de semana, en acudir al Teatro Barakaldo para ver la pieza titulada ‘La leona’, protagonizada por la bailaora y coreógrafa Olga Pericet, dentro de su festival de flamenco.

-Esta muy destacada artista, que fue galardonada con el premio nacional de danza hace unos años, acaba de estrenar esta pieza en la Bienal de Sevilla.

-Me parece digno de destacar que ha contado con la colaboración, -no es la primera vez-, de la directora teatral  Carlota Ferrer en el diseño escénico del espectáculo.

-Desde el principio, queda claro que el nombre del animal destacado en el título es la síntesis y la idea motriz de la pieza. Sobre todo en su primera parte. Están muy presentes la bravura, la decisión, la lucha, el desafío de esa leona, encarnada por la bailaora frente  a la música y los instrumentos.

-Durante todo el espectáculo, se disfruta de la calidad técnica y el virtuosismo de Olga Pericet. Su dinamismo, exactitud, complicidad, expresividad y capacidad de comunicación. Bastantes de esas cualidades hay que atribuirlas también al muy selecto grupo de músicos de los que se rodea.

-Es preciso citar desde el principio a estos músicos. Los guitarristas José Manuel León, Alfredo Mesa; el bajo Juanfe Pérez; el percusionista Roberto Jaén, y el cantaor Matías López, ‘El Mati’. Tienen una importancia decisiva en el desarrollo de la pieza.

-He destacado más arriba los positivos efectos de contar con una dirección escénica en este espectáculo de danza. Sé que cada vez es más habitual. En este caso, la aportación de Carlota Ferrer se nota en el desarrollo estético, en la movilidad, agilidad, el juego de las escenas, la expresividad de todos elementos.

-En definitiva que esta ‘Leona’ ha aportado muchas cosas positivas al muy destacado festival de flamenco que presenta, los viernes, el teatro Barakaldo.

 

 

 

 

 

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 3 octubre 2022 - 5:35 pm
Categoría: General

David Barbero

-Las peleas ente hermanos tienen connotaciones muy especiales. Eso hace que haya sido un tema recurrente en la ficción desde hace mucho tiempo. Tanto como la lejana guerra fratricida entre Caín y Abel, de la mitología judeocristiana, que, con otros nombres, se ha repetido en otras mitologías, algunas especialmente lejanas.

-En muchas de estas ficciones, se aprovecha para caracterizar a estos hermanos enfrentados con rasgos muy potentes y simbólicos. Se les presenta como representantes de dos formas de entender la vida, como prototipos de enemigos irreconciliables por su oposición en todos los aspectos. También suele interpretarse como ejemplo de las contradicciones que cada una de las personas llevamos dentro.

-Esto es lo que muestra en la obra ‘True West’, que he visto este fin de semana en el teatro Barakaldo. Su autor es el escritor, guionista y actor Sam Shepard. Es un autor norteamericano, creo que, lamentablemente, poco conocido y estrenado por estos lares, a pesar del indudable interés y fuerza en sus planteamientos.

-El texto, en esta ocasión, llega con la adaptación de un novelista de extraordinaria calidad como es Eduardo Mendoza, lo que se nota en la fuerza y fluidez de los parlamentos. A esas sensaciones, contribuye notablemente la dirección de la joven y muy prometedora Montse Tixé.

-‘True West’ es fundamentalmente una comedia negra en la que sobresale la construcción de los dos protagonistas enfrentados. En consecuencia, también, propicia un duelo interpretativo entre dos muy destacados actores como son Tristán Ulloa y Pablo Derqui. Ambos realizan dos interpretaciones extraordinarias, potentes, matizadas, contundentes, variadas, cuidadas en su evolución y matices …

-Sería, sin embargo, una injusticia no prestar atención a otros dos magníficos intérpretes, que en esta ocasión encarnan sendos personajes que, aún no estando mucho tiempo en escena, marcan con gran gran precisión, el desarrollo de la obra. Son El gran José Luis Esteban y Jeannine Mestre.

-Todos ellos acercan a los espectadores un muy interesante texto que, quizá, precisara en el montaje de una mayor proximidad a los tiempos presentes.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 25 septiembre 2022 - 10:15 pm
Categoría: General

David Barbero

-En los días de este fin de semana, he acudido a dos espectáculos organizados por la sala La Fundición de Bilbao. Y podía haber ido a más. Su actividad es, a la vez, intensa e intensa. Interesante y sorprendente. Focalizada y abierta.

-He estado en la presentación y comienzo de Dantzaldia, el festival internacional de Danza contemporánea. Cumple ya su edición número 23. Este año, hasta diciembre, va a estar lleno de propuestas novedosas y algunas especialmente llamativas.

-En la sesión inaugural, se ha presentado la pieza ‘Cuerda floja’. El silencio, el baile, el cante y el encuentro han tenido su protagonismo. El baile, delicado y enigmático, de flamenco fusionado, lo ha puesto la coreógrafa y bailaora Ana Morales. El cante, con versos intensísimos de San Juan de la Cruz, los ha interpretado, y ha hecho vivir a los demás, Juan José Amador. También ha tenido especial incidencia la música de Pablo Martín Caminero. El espacio, el silencio y el encuentro han tenido su influencia en la creación de la atmosfera emocional.

-Ah! Ana Morales y Juan José Amador venían directamente desde París. Allí habían presentado esta pieza en el Teatro Chaillot.

-La Fundición también ha inaugurado este fin de semana su temporada otoñal. Con danza. Pero muy distinta. Desde Canarias, ha venido Daniel Morales, para presentar ‘El vuelo’, una pieza que es estreno aquí en Euskadi.

-Aunque sea un matiz sin importancia, hay que aclarar que la coincidencia del apellido Morales no indica ningún parentesco ni en lo personal ni en lo artístico.

-‘El vuelo’ procede de la danza urbana y tiene detrás una evolución personal larga y variada. Aunque en la danza contemporánea es complicado hablar de contenidos, el ejercicio parte de la necesidad de mirarse conflictivamente hacia dentro con el fin de reconocerse. Incluso reconciliarse, aceptarse en su desnudez. Aunque para ello, haya que descender hasta el infierno y, después, volar hasta encontrar los límites personales.

-De esa manera, he interpretado yo el título de la pieza. ‘El vuelo’.

-Así queda explicado lo indicado en el encabezamiento de este comentario: En la sala La Fundición se cultivan todas las danzas. Y te permiten participar en su cuidado.

-Esta es, desde hace ya treinta y seis temporadas, la grandeza de la Fundición. Es posible encontrar en ella lo más variado. Y nada te deja indiferente. Te puede gustar, impactar, o incluso irritar. Pero nunca sales como has entrado. Siempre enriquecido.

 

Esta página web utiliza cookies para mejorar tu visita adaptando la navegación a tus preferencias.
Para seguir navegando tienes que Aceptar las política de cookies. Más información