Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 6 octubre 2023 - 10:46 pm
Categoría: General

DAVID BARBERO

-Esta tarde-noche, he acudido al Teatro Arriaga de Bilbao incluso con mas curiosidades de lo habitual. ¡Que ya es decir! He ido a ver ‘Festen’, su nueva producción y una sus principales apuestas de esta temporada.

-Vamos a situarnos. Hoy se ha estrenado la versión en euskera, que se mantendrá durante este fin de semana en cartel. Dentro de casi un mes se presentará la adaptación en castellano. A pesar de que mi capacidad de comprensión en euskera es muy escasa, y consciente de mis limitaciones, he acudido para tener una primera impresión del espectáculo. Puntualizo. Una segunda impresión, ya que hace unos días, en la presentación a la prensa, ya pude ver una parte.

-Mi propósito es completar el proceso, al menos en esta fase, con la visión en castellano a principios del mes de noviembre. Así que hoy me he dedicado principalmente a completar mis curiosidades, a abrir las preguntas iniciales y a recibir impresiones.

-No hace falta decir que ‘Festen’, la película de Thomas Vinterberg, fue, hace unas décadas, un acontecimiento que conmovió la cinematografía, y también incidió en el proceso cultural general. Incidió en los aspectos concretos de la narrativa audiovisual con los planteamientos del movimiento Dogma 95. También causó impacto y obtuvo premios por el conflictivo tema tratado y la manera de hacerlo, con esa denuncia de las agresiones sesxuales en el seno de la familia y la puesta en cuestión de esta institución.

-Una de mis preocupaciones era y es ver el siempre complejo paso desde una película, tan peculiar como esa, al escenario. Los distintos registros que hay que emplear en cada caso. Los ajustes, Las peculiaridades. En este punto de la adaptación, han intervenido dos profesionales con muy especiales capacidades y con experiencia selectiva, a pesar de su juventud. María Goiricelaya y Lucía Astigarraga.

-La primera, María Goiricelaya, ha asumido la principal responsabilidad de la dirección escénica. El paso desde el celuloide hasta el escenario. Los movimientos, la coreografía, el ritmo. La muy diferente manera de trasladar al espectador el problema, las emociones, los conflictos. Adelanto, que ya con estas dos primeras visiones, estoy impresionado por la puesta en escena múltiple, integral, continua, sin descanso, casi sin dejar respirar. Teniendo que atender a mil estímulos a la vez.

-Un punto concreto que me producido inquietud es la posible, o no, adecuación de todo eso para trasladar al espectador del modo más completo y exacto posible, la esencia de la comunicación, del problema, de las emociones, las contradicciones, las debilidades, la corrupción, la perversión, la hipocresía.

-Entre mis curiosidades, también ha destacado la concepción múltiple y móvil de la escenografía. El espacio siempre es importante. Se parte de las habitaciones lujosas pero cerradas de la película y aquella gran mesa que tanto pesaba, no solo en lo material. Se viene a una sala abierta con más movimiento, ágil, dinámica.  En la película, aquel espacio transmitía opresión, cierre. Aquí se da la vuelta. Ahí está José Luis Raymond.

-La atmósfera no sólo es creada por el ambiente físico. El sonido, la música, el movimiento son decisivos. Tiene también la misión de crear y separar momentos o fases. Ibon Belandia e Ibon Aguirre.  ¡Ah! La luz. La iluminación. En plural. Las iluminaciones. En ese campo, se mueve David Alcorta.

-Un aspecto a destacar, por la incidencia en el impacto sobre el espectador, es la presencia continua de una cámara sobre el escenario, siguiendo a diferentes interpretes por el escenario y proyectando su imagen ampliada en la pantalla de fondo. Interesante punto de reflexión este de la incorporación de las nuevas tecnologías en el desarrollo escénico. Guiando esa cámara está Rut Briones, del estudio audiovisual Gheada. El vestuario tiene una especial incidencia. Azegiñe Urigoitia lo ha trabajado.  Y el movimiento, la coreografía. Da la impresión de que Alberto Ferrero se lo ha trabajado con cuidado.

-Y la interpretación. Personalicemos. Los interpretes. Ellas y ellos. Incluida la niña Aiala Mariño. Con personajes tan densos, con tantos matices. Con especial incidencia en la acción y en las emociones creadas. La obligación de ofrecer continuos y diferentes estímulos cada uno, pero sin llegar a obstaculizar la visión del conjunto.

-Citemos a los interpretes. Son los que dan la cara, el cuerpo y todo. Egoitz Sánchez, Aitor Borobia, Mikel Martínez, Alfonso Torregrosa. Lander Otaola, Ione Irazabal, Ane Pikaza, Sandra Ferrus, Nagore Gonzalez, Olatz Ganboa, Kepa Errasti, Loli Astoreka.

-Creo que, con la visión de hoy y con la presentación anterior, estoy preparado para para volver a acudir dentro unas semanas. Me han aumentado las curiosidades. Y también se me han creado dudas e inquietudes. Os seguiré contando.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 30 septiembre 2023 - 11:20 pm
Categoría: General

DAVID BARBERO

Debo explicar, desde el principio, que esta tarde he acudido al Teatro Barakaldo con unas ganas extraordinarias de ver, por fin, la obra ‘Eclipse total’ de la compañía Pont flotant . Pongo la expresión ‘por fin’ para indicar que ya había intentado verla y disfrutarla con anterioridad. Pero diversas circunstancias adversas me lo han impedido.

-Además, durante esa espera, tanto la obra como la compañía han ido aumentando el número de premios y reconocimientos recibidos. Han sido calificados como la mejor autoría teatral y el mejor espectáculo de teatro. Han recibidos premios del público, que valen más. También lo han calificado de la mejor contribución teatral, y han alabado hasta su trabajo de iluminación.

-Todos estos premios deben ser repartidos por todos los miembros de la compañía, dado su método integrador y colectivo de trabajar. La dramaturgia y la dirección la firman los cuatro: Alex Cantó, Jesús Muñoz, Joan Collado y Pau Pons. Dos dos primeros son los intérpretes en esta ocasión, y el tercero es también el responsable de la escenografía.

-Después de haber satisfecho esta tarde en el teatro Barakaldo este deseo de ver la obra y disfrutarla, lo que me parece más urgente deciros es que no caigáis en mi situación de prisas y retrasos. Si no habéis acudido hoy ni en las oportunidades que ha habido en las cercanías, aprovechad las que va a haber en fechas inmediatas.

-Como supongo que va a ser así, no debo deciros mucho más para influir en vuestra sorpresa.

-Bueno. Os puedo contar unas cuantas cosas para que vayáis pensando camino del teatro, para entrar en ambiente. Os adelantaré, por ejemplo, que es una pieza elaborada con cuidado, despacio, meticulosamente. Como son valencianos, es muy posible que sepan cómo se prepara una buena paella cuidando todos y cada uno de los elementos.

-Otra cosa. Habla, entre otras cosas, sobre la muerte. Lo hacen con profundidad, en serio, con emoción. Pero también con humor. Este aspecto lo envuelve todo. Son reflexiones y emociones profundas y sentidas. Trascendentes. Pero mezcladas con lo cotidiano. Con lo cercano.

-Me he referido a la muerte. Pero sobre todo, se refieren a la vida. El paso del tiempo es un asunto muy atendido. La identidad. Las raíces. El grupo. La familia. La sociedad. La grande y la cercana, la intima.

-El tono expositivo tiene también  esas características. Es coloquial. Ameno, gracioso. Sin pretensiones. Pero a la vez posee profundidad, grandeza, rigor. El diálogo y los silencios. Sobre todo, es muy original. Quizá esta cualidad de la originalidad sea lo que más destaca. Eso teniendo en cuenta que compañía nos tiene acostumbrados a esa cualidad en todas sus producciones.

-Es una obra, coherente, unida. Nada dispersa. Pero a la vez tiene dentro varias piezas con sentido y envergadura propia. Es, a la vez, rica, variada, generosa. Se narra la historia familiar de los interpretes. Hay tiempo para un resumen de toda la humanidad. La muerte, por supuesto, tiene su tratamiento propio. Al rededor de una mesa no precisamente redonda, hay una reunión familiar múltiple en participantes y mínima en encargados de representar a todos los presentes. Solo os añado que también hay una preocupación por el futuro de esos mismos personajes, pero representado a la humanidad.

-Y ya no digo más. ¡Vamos! Entrad ya al teatro. Sentaos. Colocaos bien. Cómodos pero atentos. Y … Esperad a que llegue el ‘Eclipse total’.

 

 

 

 

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 28 septiembre 2023 - 11:20 pm
Categoría: General

DAVID BARBERO

Vamos a puntualizar desde el principio. Otorgo una valoración muy positivo a las obras clásicas literarias, teatrales y artísticas. Tienen que tener un muy notable valor para haber llegado hasta nosotros. En cuanto a las versiones teatrales de estas obras, me guío por el criterio de que el punto de referencia debe ser el público al que va dirigido en la actualidad. Es decir, el del siglo XXI. El de hoy mismo.

-Un texto clásico, según ese criterio, merece la pena ser repuesto  y versionado si aporta algo al espectador que acude hoy a verlo. He utilizado la expresión ‘algo’ en su sentido amplio. Incluyo ideas, debates, propuestas, ejemplo, contraste, crítica. Hasta una sana y recomendable diversión puede aceptarse como motivo justificable.

-Esta tarde he acudido al teatro Arriaga de Bilbao a ver la versión que firma Eduardo Galán sobre ‘La Celestina’, también llamada ‘Tragicomedia de Calisto y Melibea’. Está dirigida por Antonio Castro Guijosa y protagonizada, entre otros intérpretes Por Anabel Alonso, José Saiz y Claudia Taboada. Está producida por Secuencia 3.

-He señalado el nombre de la productora con el fin de relacionar este montaje con otras anteriores adaptaciones llevados a cabo por este mismo grupo e idéntico adaptador sobre este mismo texto.

-Quizá la novedad más destacable que se ha podido observar hoy  sea la de presentar la acción como un flash back provocado por Pleberio, el padre de Melibea, que critica, e incluso culpa, al principio, a Celestina por lo sucedido a su hija y obliga a que sea ella la que dé su versión de los hechos como justificación.

-También se percibe un intento de realizar una cercanía de este texto clásico y hacerle más comprensible al espectador de hoy. En la dirección escénica, si insiste en el deseo de conseguir un ritmo más ágil uniendo las escenas con rapidez, e incluso simultaneando algunas de ellas.

-Se ha evidenciado también hoy en el Teatro Arriaga, que los textos clásicos siguen teniendo seguidores fieles tanto por el número de asistentes que han llenado la sala, como por los aplausos que han dado a los intérpretes al terminar el espectáculo.

 

 

 

 

 

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 24 septiembre 2023 - 11:12 pm
Categoría: General

DAVID BARBERO

-Comienzo exponiendo los motivos de la curiosidad que me ha llevado esta tarde  hasta la sala La Fundición de Bilbao con fin de ver esta obra con el título en inglés de ‘Nosotros no somos Penélope’ y el subtitulo que indica el tema: ‘Sobre la fidelidad’.

-El primero es la referencia a la mítica heroína griega. Para mí, los mitos y los héroes griegos tienen un atractivo irresistible.  Poseen una una extraordinaria fuerza dramática que no siempre se sabe desarrollar. Penélope no es el top del top. Pero se halla en cabeza.

-Otro motivo es el posible tratamiento de la fidelidad frente a la libertad de elección. Tengo sospecha de que la primera no es un valor en auge. Quizá tenga más pasado que futuro. Los tiempos caminan en otra dirección. Interesante asunto de actualidad.

-La internacionalidad del grupo que ha presentado la obra también ha despertado mi interés. No sé si se han constituido en compañía. Son tres. Joele Anastasi, Nuno Nolasaco y Antonio L. Pedraza. Proceden de tres nacionalidades diferentes: Portugal, España e Italia. Además, el punto de confluencia es Andalucía, para mayor variedad.

-La referencia teatral para la unión de estos tres artistas es su vinculación con la teatrera total Angélica Liddell. Confieso que no soy un liddelliano incondicional. No sé si he terminado de entrar en ella. Por eso, me produce curiosidad.

-Esos eran los motivos previos, mientras caminaba hacia la Fundición a la orilla de la ría. Ahora estoy haciendo el recorrido al revés, camino de casa, reflexionando .

-Ya adelantan en el título que ‘No son Penélópe’. Tampoco es obligatorio serlo. La heroína griega, al menos a mi juicio, queda un poco lejos, aunque utilizan textos clásicos sobre ella. Esa distancia es una manifestación de que se trata de una versión, a quizá una adaptación libre, o simplemente una mera excusa para tratar la preocupación actual sobre la cuestión del género y las nuevas formas de relacionarse, con unas coordinadas muy distintas a las del pasado.

-La mezcla de orígenes, la multinacionalidad y los idiomas cruzados funcionan. También en el teatro. Las fronteras tienen cada vez menos consistencia.  Los tres parten de conceptos artísticos y culturales sin etiquetas patrióticas.

-El esquema escénico de esta pieza camina por los cauces de la performance, sin argumento ortodoxo, con elementos por libre, con mucha música intencionada y acciones de provocación. Son formas consideradas más actuales.

-Por todas esas razones, es de valorar que piezas y propuestas como la presentada esta tarde en la sala la Fundición reflejen que en el teatro hay interés por tratar lo que sucede hoy en la sociedad o puede ocurrir mañana mismo. Sin olvidarse de mirarse en el pasado. Son tres tiempos que suelen estar conectados.

 

 

 

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 24 septiembre 2023 - 12:24 am
Categoría: General

DAVID BARBERO

-Acabo de salir del Teatro Barakaldo, donde he visto la representación de la obra ‘María Luisa’ del muy reconocido y contrastado autor y director Juan Mayorga.

-Me voy a aventurar a hacer un pronóstico, aunque no tengo ningún fundamento para ello. No pasará mucho tiempo sin que este autor escriba otra obra sobre este mismo asunto de los personajes imaginarios y sobre las cortas distancias entre la realidad y la imaginación.

-Asumido ese riesgo, situémonos. El recientemente rejuvenecido filósofo José Ortega y Gasset insistía en que ‘yo soy yo y mis circunstancias’. Ese axioma debe aplicarse, creo, no sólo a las personas sino también a las obras de teatro.

-Lo aplico en esta ocasión. No es lo mismo haber visto la obra teatral ‘María Luisa’, de Juan Mayorga, el día del estreno absoluto en el Teatro de la Abadía de Madrid que verla hoy, en el Teatro Barakaldo, ya en el comienzo de la gira, después de todas las reacciones, comentarios y valoraciones que desde entonces ha habido sobre ella.

-El estreno de ‘María Luisa’ provocó una notable expectación, como ocurre con las obras del que, en estos momentos, es el más destacado representante de la autoría teatral en castellano. Incluso se añadía la circunstancia de que entonces acababa de ser nombrado director del teatro en el que tenía lugar el estreno. Y que la representación de hoy era la primera de la gira.

-Los comentarios críticos de la capital fueron, como sucede siempre, variados. Pero hasta los partidarios más entusiastas de Mayorga debemos reconocer que una buena parte de los opinadores aludían, en sus juicios subjetivos, a un desequilibrio en el desarrollo. Desde un arranque muy bueno, pasando por firmes expectativas, a caer en un periodo de flojedad y llegar a un final ambiguo.

-Así que había muchos intereses para la presentación de hoy en el Teatro Barakaldo. Con curiosidades repartidas y atenciones hacia diversos lados. Siempre, por supuesto, subjetivas y discutibles. Insisto con esa circunstancia importante, de que se ha tratado de la primera representación tras las representaciones de Madrid.

-Después de presenciarla con todas estas atenciones y curiosidades, he tenido la impresión de estar ante una obra ambiciosa, en el noble sentido de la palabra. Quizá una de las sinceramente más ambiciosas entre las suyas. Además con la circunstancia de plantearla, de modo intencionado, en el complicado terreno de la comedia.

-Creo que el verdadero tema no es la vejez, aunque también se trate. El foco está dirigido netamente a los difusos límites entre la realidad y la imaginación. Tomar como protagonista a una señora mayor es añadir un nuevo reto. Pero no lo fundamental.

-Vamos por partes. El salto inicial de la realidad a la imaginación, la mezcla, la fusión, la complicidad, a mí, me ha parecido ágil, ingeniosa, eficaz, atractiva, cómplice con el espectador, original, llena de sorpresas. Por eso, la primera parte funciona tan bien, incluso en esta ocasión,.

-Los que tienen experiencia en escribir teatro creo que saben, por experiencia, que las dificultades aparecen en lo que antes se llamaba segundo acto. Cuando hay que ir dando respuestas, acercar soluciones, recoger velas, encauzar el desenlace. Y el remate final requiere poseer un arte y una habilidad, de las que ha demostrado poseer en numerosas ocasiones Juan Mayorga.

-Un aspecto que, subjetivamente, ha llamado mi atención durante toda la pieza ha sido la construcción de los personajes. No sólo el de la señora María Luisa, que también. De todos. De los teóricamente reales y de los imaginarios. En unos tiempos como los actuales en los que se tiende a que los personajes sean devorados por la acción.

-Aprovechando este última expresión, me aventuraré a decir que quizá aquí ha sucedido lo contrario. Como si esos personajes imaginarios tuvieran una personalidad tan potente que hubieran desequilibrado las sutiles lineas que debían sustentar la acción global. Como si hubieran impedido que se viera con claridad el desarrollo del conjunto.

-En esta obra, Mayorga, además de ser el autor, asume la responsabilidad de la dirección escénica. Quiero suponer que ha sido un deseo de llevar a cabo con precisión el difícil proceso deseado, perfilando con exactitud esa línea invisible que, a la vez, separa y une la realidad y la imaginación. O al revés.

-Otra cualidad que se ha quedado marcada en mi impresión subjetiva es la interpretación. No se ha ido por un camino de sorprender, de lograr excelencias o dar clases magistrales. Se ha buscado la encarnación eficaz y completa de los personajes tan claramente diseñados.  Voy a citar los nombres de todos los interpretes. Lola Casamayor es es María Luisa. Juan Codina, Juan Paños y Juan Vinuesa interpretan a los personajes imaginarios. Marisol Ronaldi y Paco Ochoa a los supuestamente reales.

-Creo que ese propósito, esa investigación, esa lucha por el adecuado tratamiento del muy interesante y profundo intento de plasmar las invisibles líneas entre la realidad y la imaginación hay que atribuirlo también a Juan Mayorga en su calidad de director.  Quizá con la sensación de no haber llegado a la consecución definitiva.

-Por esa razón es por la que he tenido la osadía de decir al comienzo que creo que no pasará mucho tiempo antes de que haya otro intento. Pero la línea entre lo que llamamos realidad y lo que calificamos de imaginación es muy sutil.

Esta página web utiliza cookies para mejorar tu visita adaptando la navegación a tus preferencias.
Para seguir navegando tienes que Aceptar las política de cookies. Más información