Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 3 marzo 2022 - 11:52 pm
Categoría: General

David Barbero
-Comenzaré por el final. Esta tarde, el público ha llenado absolutamente todo el teatro Arriaga para ver a Blanca Portillo interpretando ‘Silencio’ de Juan Mayorga. Y no ha hecho caso al título de obra a la hora de los aplausos finales. Han sido sonoros, apasionados y largos. Además, se ha puesto de pie para rendir un homenaje mayor.
-Una anécdota intermedia. En uno de los momentos más expresivos, emocionantes y comunicativos, – recuerdo que la obra se llama ‘silencio’ -, ha sonado un móvil y la actriz ha tenido que interrumpirse.
-Ahora, vamos al principio. No abundan los autores de teatro que son elegidos miembros de la Real Academia Española, más conocida como RAE. Se puede discrepar sobre la justicia de ese escaso número. Pero es la realidad. El autor Juan Mayorga es la excepción. Y sus muy destacados méritos le abalan en esa elección.
-Cuando tuvo que elegir el tema de su discurso de ingreso, se detuvo en la importancia que tienen los silencios en los parlamentos teatrales. Para ello, se fijó en sus propias obras y también en trabajos realizados por otros autores. Incluso, habló con directores y actores, que también coincidían en esa importancia.
-He leído declaraciones del propio Mayorga asegurando que, en el momento de escribir el texto de ese discurso, y sobre cuando lo leyó ante los otros académicos, adoptó una actitud de actor. De intérprete. Eso sucedió exactamente el día 19 de mayo del 2019.
-Con ese mismo espíritu y actitud, Mayorga contactó con su amiga, e intérprete de varias de sus obras, Blanca Portillo. La intención mutua era convertir ese discurso en un hecho teatral con todas las consecuencias. Y el autor participaría, también, como director; labor que últimamente frecuenta con asiduidad.
-Así que esta tarde, me he sentado en el patio de butacas del teatro Arriaga, por lo menos, con dos curiosidades. Por un lado, deseaba reafirmar mi convencimiento de que los silencios son tan importantes como las palabras. Además, deseaba ver cómo puede funcionar un discurso como base de un espectáculo teatral.
-Comienzo por lo segundo. Como profesor, he explicado y defendido el esquema tripartito de planteamiento, nudo y desenlace. Y lo sigo haciendo. Pero ese triple salto se puede utilizar de muchas maneras, siempre que haya inteligencia. Además, si no se deja ver, suele ser más eficaz. Así que primera curiosidad satisfecha positivamente. Incluso diría que ha quedado demostrado que un buen discurso puede ser mejorado dramáticamente.
-Sobre la importancia de los silencios, me ha interesado más la práctica que la teoría. No seré yo quien desprecie las explicaciones, aunque sólo sea porque, en parte, me dedico a eso. Pero los ejemplos de los silencios de personajes como Antígona o Bernarda Alba o Segismundo han sido muy ilustrativos. También ha resultado educativo comprobar dónde colocaban los silencios en sus obras Calderón, Dostoievski, Chejov o el mismo Samuel Becket.
-Como he dejado reflejado al comienzo, la gran triunfadora de la noche ha sido la actriz Blanca Portillo. Ha realizado una demostración de su virtuosismo interpretativo, sus matices, sus gestos, cambios de tono, registros, espontaneidad, dominio de los tiempos, habilidad para sacar comicidad donde no la hay, provocar emociones, dar agilidad incluso al texto de un discurso.
-Otra anécdota. A mi lado, estaba estado el maestro iluminador Iñaki García. Ha calificado de perfecta la labor de su colega Pedro Yagüe. Y también ha opinado que la conjunción de los elementos técnicos y artísticos ha funcionado con exactitud de relojería. Habría que añadir en el elogio a Mariano García, responsable de espacio sonoro, y a Elisa Sanz por la escenografía y el vestuario.
-Los méritos de Juan Mayorga, por la autoría y la dirección, a pesar de ser habituales, deben ser reconocidos expresamente. Ha quedado claro porqué está donde está.
-Así que, siguiendo sus consejos, a través de Blanca Portillo, pongamos aquí un silencio dramático.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 24 febrero 2022 - 11:39 pm
Categoría: General

David Barbero
-Os aseguro que me he preparado como correspondía para acudir esta tarde al Auditórium del Azkuna Zentroa de Bilbao con el fin de asistir a la representación de ‘Swimming Pools’.
-Se trata de la nueva producción de la compañía, con fama de ser muy experimental, hispano – británica Sleepwalk Collective. Ellos mismos definen la pieza como psicodélica, que combina numerosos lenguajes artísticos. Con ella, los principales creadores, Lara Solano y Sammy Metcalfe, inician un ciclo nuevo de experimentación, con prácticas y estructuras más amplias, más expansivas y ambiciosas.
-Voy a intentar describiros lo que he visto, sentido y oído con la mayor objetividad posible.
-Desde el comienzo, debes aceptar que te hallas, mentalmente, dentro de unas piscinas, como dice el título. Como si fuera una inmersión simbólica en otro mundo. Seguramente es más apropiado decirlo en femenino, porque la mayoría de las indicaciones iban en ese género.
-Una vez allí, te aconsejan participar en un videojuego. En todo momento, vas acompañada/o por las voces de cuatro narradoras – actrices – jugadoras. También eres guiada/o por una música impactante. Asimismo, recibes estímulos por luces de colores.
-Estos estímulos e insinuaciones van captando, o intentan, tu atención y llevándote mentalmente. Te atrae una coreografía contemporánea. A la vez, las voces te siguen susurrando. Los sonidos y la música se meten dentro de ti y te retumba dentro. O eso es lo que debe suceder, si sigues participando, desde dentro, en el simbólico videojuego acuático.
-Algo importante. Con el desarrollo del videojuego y las sugerencias de las guías, la sensación de temperatura va subiendo. Los cuerpos de las narradoras estás tan presentes como sus palabras en todo momento. Los sonidos llegan a un nivel todavía superior. En la dinámica de la acción ficticia, algunas jugadoras pierden y desaparecen.
-Vas pasando de una piscina a otra. En cada una, te sumerges en un mundo distinto. Y en una época del futuro. Tienes, o tendrías que tener, la sensación de llegar a reflexionar, acompañado por las guías, sobre lo que te está pasando y el camino recorrido.
-Se te presentan preguntas solemnes y vitales, con imágenes de catástrofes. Hay un retrato distópico de lo que será la tierra dentro de poco. Pero una coreografía de cuerpos jóvenes anuncia que debemos estar contentos de seguir vivos.
-Poco a poco debes ir recuperándote de los provocadores estímulos, vencer las impresiones recibidas por los sonidos, los colores, las palabras y las imágenes. Salir de las piscinas y volver a la realidad.
-No sé si, con esta descripción precipitada, os he transmitido la materialidad y también los efectos psicodélicos del espectáculo en el que he participado estar tarde- noche en el auditórium del Azkuna Zentroa.
-Me temo que mis torpes palabras no han expresado con suficiente fuerza lo acontecido. Pero os aseguro que, a mí, me ha interesado haber vivido esta experiencia artística futurista, que han auto calificado como ‘psicodélica’.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 23 febrero 2022 - 12:36 am
Categoría: General

David Barbero
-Coincido con varias opiniones que acabo de escuchar asegurando que la programación conjunta de las óperas ‘La voz humana’ de Francis Poulenc y ‘Una tragedia florentina’ de Alexander von Zemlinsky constituye un acontecimiento.
-Ese acontecimiento está teniendo lugar estos días en el Palacio Euskalduna de Bilbao, dentro de la temporada número setenta de la ABAO. Yo he asistido esta tarde-noche a la tercera representación.
-Esta positiva valoración se basa en la modernidad de estas dos piezas, teniendo en cuenta que en las programaciones de ópera abundan, muy mayoritariamente, las obras compuestas y estrenadas en el siglo XIX o antes.
‘La voz humana’ se estrenó en París en la segunda mitad del siglo pasado. Y ‘Una tragedia florentina’, en Stuttgart en 1917.
-Por esa razón, he titulado este comentario con la referencia al acercamiento a la actualidad. Es evidente que queda trecho por recorrer. Y todavía más para llegar a una posible situación ideal de estrenar las obras escritas en ese mismo momento para ser representadas ahora.
-Se da además la circunstancia de que tanto la dirección musical de Pedro Halffter como la puesta en escena de Paco Azorín caminan en esa dirección de conectar con el público actual. Potenciando asimismo las peculiaridades y calidad de cada una de ellas. ¡Ah! Sin olvidar la buena intervención de la Orquesta Sinfónica de Bilbao.
-En esta labor, han estado acompañados por la labor de Ana Garay, en el vestuario, Pedro Yagüe, en la iluminación, y Pedro Chamizo, en las video proyecciones. Todos ellos, acostumbrados a trabajar en piezas escénicas de actualidad.
-Especial mención los tres intérpretes, la soprano Nicola Beller Carbone, el tenor Giorgio Berrugi y el barítono Carsten Wittmoser, por añadir a la faceta de cantantes, la apuesta actoral para encarnar a sus personajes respectivos. En este sentido, destaca la labor de la soprano, además muy buena actriz, que asume los personajes protagonistas femeninos de ambas abras. Su apasionada y muy expresiva interpretación, sobre todo, en ‘La voz humana’ es digna de no perderse.
-Tengo conocimiento de que hay muchos y buenos aficionados a la ópera que gustan, sólo, de las obras que ellos o ellas consideran ‘clásicas’. No seré yo quien critique esos gustos. Pero también he comprobado que existen muchos partidarios de conocer y disfrutar de las composiciones hechas en fechas más recientes, e incluso en la actualidad.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 20 febrero 2022 - 12:52 am
Categoría: General

David Barbero
– He acudido esta tarde-noche al teatro Barakaldo a ver la obra ‘Principiantes’, interesado en comprobar cómo se trataba el importante tema del amor. Llevaba una cierta desconfianza.
-Este porcentaje de desconfianza se basaba en que algo tan decisivo como el amor en las relaciones personales no suele ser tratado de modo adecuado. A mi juicio, claro. Unas veces, se cae en una postura ñoña y romanticona. Otras, en un desprecio de pose intelectual vacía.
-Reconozco que en la propuesta teatral había también varios elementos a favor. Uno de ellos era que el texto estuviera basado en un par de narraciones del novelista Raymond Carver, muy reconocido por su realismo sucio y su ironía ácida.
-El adaptador, Juan Cavestany, también había firmado otros textos de interés. Y no digamos nada del director escénico, Andrés Lima, tan preciso como polifacético, y tan ajustado como meticuloso. El elenco, Javier Gutiérrez, Mónica Regueiro, Daniel Pérez Prada y Meritxel Calvo, en principio parecía dispar y quizá desequilibrado.
– Así que me he sentado en la butaca con ese coctel de esperanza y prevención para ver, utilizando otro título de Carver, ‘de qué hablamos cuando hablamos de amor’.
-Antes de sentarme, debo dar otro dato. Nunca había visto una cola tan larga de espectadores esperando a entrar en el teatro Barakaldo. Así que la representación ha comenzado con un cierto retraso.
-Pero ese comienzo ha sido directo y muy fuerte. Nada de introducciones amables. Muy en alto. Con una tensión intensa de los actores. Con violencia física y verbal. Se ha mezclado el amor, con la violencia y con el alcohol. Intencionadamente desconcertante. Pero prometedor.
-E inmediatamente se ha planteado la esencia de la pieza. Una conversación entre los componentes de dos matrimonios. Unos más jóvenes que otros. Insisto en lo de una conversación entre los cuatro, junto antes de salir a cenar. También con mucho alcohol por medio. Y como tema teórico de la charla el amor en sus diversas manifestaciones.
-Permitidme que insista otra vez en que la pieza ha consistido en algo teóricamente tan poco teatral como una conversación entre dos parejas, justo antes de salir a cenar, mientras consumían cantidades de alcohol y hablaban principalmente sobre el amor, aunque no sólo de eso.
-Voy a repetir, de nuevo, que una larga conversación teórica puede ser lo más anti teatral del mundo. Pero ha estado tan bien realizada en todos los aspectos que se ha convertido en una pieza escénica extraordinaria.
-Se ha podido comprobar la gran calidad del texto básico de Raymond Carver, de su visión inquisitorial de las debilidades y también las grandezas humanas. Y su mirada irónica, ácida, inmisericorde y certera.
-Asimismo se aprecia la labor de Andrés Lima como director, como organizador de los matices, de los tonos, de los movimientos, de las interpretaciones, del ritmo, de las confluencias y de los alejamientos. También la eficacia de Juan Cavestany en la organización de los textos. La fragmentación. Los cortes. Las coherentes discordancias. El manejo de las tensiones, de las intrigas, de los gritos. La eficacísima utilización de la música, de las canciones. De la iluminación. De la proyección de imágenes.
-La interpretación de los dos actores y las dos actrices, ha resultado punto y aparte. Los gestos, las expresiones, los movimientos. Los calculados efectos del alcohol. Los gritos. Algunos silencios. Todo. Es de justicia citar, otra vez, sus nombres en reconocimiento. Javier Gutiérrez, Mónica Regueiro, Daniel Pérez Prada y Meritxel Calvo.
-Así que, en la vuelta casa desde el Teatro Barakaldo, en el metro ya nocturno, me he encontrado sin respuesta a la pregunta ¿de qué hablamos cuando hablamos de amor? Pero reconfortado por haber asistido a una exhibición de buen hacer en todos los aspectos teatrales.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 18 febrero 2022 - 12:14 am
Categoría: General

David Barbero
-Os había prometido escribir una definición, o al menos una descripción, de ‘Erresuma-Kingdom-Reino’, tras salir de su estreno en castellano esta tarde en el Teatro Arriaga. Lo hago para no quedar como una persona que no cumple sus promesas.
-Éste es el tercer comentario que dedico, aquí, a este estreno que, a mi juicio, ha constituido un acontecimiento teatral destacado. La concepción de la idea, la dramaturgia y la dirección escénica son responsabilidad de Calixto Bieito.
-He seguido este proceso con toda la detención que me ha sido posible. He vuelto de releer mis ‘apuntes’ para explicar Shakespeare. He asistido a la presentación de la obra a los medios de comunicación. A la representación de la obra en euskera. Esta tarde, al estreno en castellano. He hablado con varios de los implicados. He debatido y hasta discutido.
-Para comenzar, me reafirmo en el título de este comentario. No es una ‘adaptación’ de Shakespeare. Ni siquiera de sus piezas históricas. Aunque es evidente que parte de esas obras y toma como referentes a los personajes más destacados de ellas. Se podría calificar, con más exactitud, como un re-planteamiento, o quizá como una re-creación.
-Permitidme un recuerdo personal. Hace unos tres años, en un encuentro con Bieito sobre otro tema, se me quedó una frase suya: ‘No creo que el objetivo de la dirección teatral consista en coger un texto y ponerlo en escena’. Después, he sabido que ya, en aquel momento, estaba dando vueltas a este proyecto.
-Lo importante en este espectáculo no es ni Shakespeare, ni sus piezas históricas ni sus grandes personajes. De lo que se trata, con este ‘Erresuma-Kingdom-Reino’, es dirigirse a la sociedad de hoy para explicar el mundo actual y las personas de ahora mismo. Shakespeare lo hizo a su manera – magnífica-, y adecuada para aquel momento. Los problemas de la sociedad y las personas de ahora pueden ser básicamente similares. Pero la manera de afrontarlos, de comprenderlos y de expresarlos son muy diferentes. Por esa razón, el tratamiento escénico actual no es el mismo ni tampoco una ‘adaptación’.
-Se trata de una instalación, quizá una performance. No presta especial atención al argumento. Captura lo más significativo de los personajes. Sintetiza los elementos esenciales del contenido y de la acción. Concreta las emociones a transmitir. Fragmenta la exposición. Busca las formas escénicas, las expresiones, los movimientos, los gestos, las escenas, los colores, las provocaciones para impactar en los espectadores de hoy, en la gente de este momento. Añade imágenes de contraste, como el futbol. Multiplica las acciones simultáneas.
-No se trata de una exposición estructurada con lógica aristotélica, ni un discurso coherente, ni un argumento trabado. Se recurre a impactos emocionales, a imágenes, a símbolos y metáforas contemporáneas comunicaciones, sorpresas, también recursos de provocación, propios de este momento más digital que analógico.
-Vuelvo a utilizar comillas para ser más fiel a sus palabras. ‘Shakespeare abarca un periodo importante de guerras en Inglaterra. Es hermoso que alguien te explique un cuento’ para imaginar la realidad. Y añade: ‘Alguien lo volverá a interpretar hasta una infinita cadena de fantasías, ilusiones, traumas, sueños’. Y otras pocas comillas: ‘Otros volverán a escribir nuestro imaginario ahora inmerso en la era digital’.
-Me ha parecido que en esas coordenadas caminaba no sólo la concepción general de ‘Erresuma-Kingdom-Reino’; sino todos los elementos integrantes del espectáculo. De modo especial, los intérpretes. No asumen sólo la misión de encarnar unos personajes y realizar determinadas acciones. Se convierten en generadores y transmisores de emociones. En provocadores de impactos. En radiadores de estímulos. Su labor no es sólo llegar al cerebro del espectador, también chocar con su psicología integral e incluso estimular su subconsciente.
-Permitidme recoger otra intención del creador del espectáculo: ‘Intento entender un mundo donde las personas, la política, la cultura y la tecnología están entrelazadas. Los círculos de la historia giran y giran. La brutalidad y la angustia acompañan a la humanidad. Pero también la poesía’.
-Al llegar hasta aquí, tengo dudas de haber sabido explicar la definición, a mi juicio, de ‘Erresuma-Kingdom-Reino’. Pero, de verdad, lo he intentado.

Esta página web utiliza cookies para mejorar tu visita adaptando la navegación a tus preferencias.
Para seguir navegando tienes que Aceptar las política de cookies. Más información