Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 23 septiembre 2022 - 11:24 pm
Categoría: General

David Barbero

-Os confesaré un secreto. Esta tarde, antes de ir al teatro Arriaga de Bilbao, he sacado brillo a mis zapatos. Y he perfilado la línea de mi pantalón. Lo he hecho como homenaje a uno de los autores que más he estimado durante las últimas décadas del siglo pasado y la primera de este. Harold Pinter.

-He acudido al Teatro Arriaga de Bilbao, para ver una de sus obras más emblemáticas. Lleva el título irónico de ‘Retorno al hogar’. Ahora ha sido adaptada y dirigida por el reconocido director argentino Daniel Veronese. Y está interpretada por un grupo seleccionado de actores destacados.

-Quiero detallar estos motivos que han justificado mi especial preparación estética.

-En primer lugar, Harold Pinter, el autor irreverente, el provocador, el iconoclasta, el crítico de las vicios y contradicciones de la sociedad, desde implacables posiciones de izquierda. Además, bendecido con numerosos premios, entre ellos, el nobel en el año 2005.

-La obra: ‘Retorno al hogar’. La estrenó a mediados de los sesenta, en sus años jóvenes, de fervor crítico. En ella, somete a un análisis meticuloso y una crítica severa hacia el género humano y, en concreto, hacia una de las bases de la sociedad occidental, la familia. Presenta una denuncia de sus muchas contradicciones, de sus brutalidades internas y de las barbaridades más aberrantes que pueden llegar a ser propuestas como normales.

-El director y adaptador, Daniel Veronese, argentino ilustre. Aclamado en su país, muy reconocido aquí, con gran fama internacional. Numerosos actores y actrices de prestigio están deseando ser dirigidos por él. También tiene numerosos premios y reconocimientos.

-Los integrantes de este elenco de interpretación cuentan también con fama y prestigio. Han elegido ellos mismos están presentes en este proyecto de prestigio y también de posible aprendizaje. Citémoslos: Miguel Rellán, David Castillo, Fran Perea, Alfonso Lara, Juan Cortés Vellido y Silma López.

-Así que supongo que consideréis lógico que yo me haya preocupado del brillo de mis zapatos y de la raya del pantalón para no desentonar.

-La representación ha respondido a la complejidad del ambicioso y algo enigmático texto. A sus muchas alusiones psicológicas y sociales. Se ha puesto el énfasis en expresiones, palabras o gestos que el autor señalaba como significativos. Quizá la dirección ha establecido un ritmo lento y matizado para destacar esas intenciones. Unir los dos actos originales en uno quizá haya provocado más confusión que claridad. Es posible que el ritmo establecido haya producido sensación de lentitud. Los actores han matizado todos sus parlamentos y movimientos. Pero quizá no hayan tenido preocupación por facilitar la comprensión, incluso sonora, de todas las palabras.

-Es posible también que todas estas circunstancias hayan llevado a decir a algunos espectadores, a la salida, que ‘ahora, en teatro, las obras no se escriben así ni se representan de esta manera’.

-Sin embargo, a mi juicio totalmente subjetivo, creo que ha merecido la pena volver a ver una de las obras más emblemáticas del gran inconformista Harold Pinter, dirigida por el concienzudo Daniel Veronese, e interpretada por los esforzados actores y la actriz citados. Aunque en teatro, ahora las cosas ya no se hagan así.

-Para concluir, os diré que, al llegar a casa, mis zapatos ya no brillaban y la raya del pantalón había desaparecido. Quizá sea que ni los pantalones ni los zapatos se hacen como antes.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 22 septiembre 2022 - 10:41 pm
Categoría: General

David Barbero

-Quienes hayan visto, leído, estudiado o explicado la tragedia griega de Eurípides titulada ‘Las bacantes’ difícilmente podrán imaginarse lo que puede hacerse con ese texto, bastante hermético e impenetrable, hasta que vean esta ¿adaptación?, presentada hoy en el teatro Arriaga del Bilbao con el título de ‘Las bingueras de Eurípides’.

-He colocado entre interrogaciones la palabra adaptación con el fin de indicar que no es la palabra adecuada. Pero no se me ha ocurrido otra que refleje la relación de lo visto y oído esta tarde con el teatro clásico en el sentido más ingenioso, libre, ocurrente, divertido, actual e irrespetuoso de la palabra.

-Los talentosos culpables’, en el buen sentido, de esta transformación actualizada han sido los integrantes de la compañía gaditana Las niñas de Cádiz. Merecen ser citadas y destacas con letras importantes. Ana López Segovia, que también actúa como interprete, es la autora. La dirección corre a cargo de José Troncoso, que asimismo interpreta como actor. El resto de los muy meritorios intérpretes son Alejandra López, Mer Lozano, Rocío Segovia y Fernando Cueto.

-Ellas logran la transformación actualizada y totalmente creíble de aquellas bacantes griegas en desenfadas mujeres actuales, además de gaditanas, que aprovechan un bingo clandestino para divertirse, alegrar sus arrastradas vidas, ser felices durante un rato y criticar a los varones opresores que amargan su existencia. Como símbolo, transforman a Dionisio, el dios griego del vino y de la juerga, en Dionisia, una binguera con la que se puede identificar cualquier espectador o espectadora.

-En el espectáculo, destacan todos los elementos de la representación. El texto brilla por su ritmo, su estilo, el lenguaje utilizado, hasta los versos intencionadamente ramplones. Es un ejemplo de burla, de ironía, crítica, cachondeo y chirigota intencionada. La dirección es inteligente, divertida, ágil, ingeniosa. Las interpretaciones rayan en la maestría unida a la libertad, el dinamismo, la cercanía, la capacidad de comunicación y de contagio. Los decorados innecesarios brillan por su ausencia. Y los elementos llamados técnicos se unen a la intención general.

-Tengo la sensación de que es muy difícil transmitir, en un comentario, las características y las cualidades de esta excelente obra teatral. Así que sólo me queda una recomendación sincera. Apuntad el título: ‘Las binqueras de Eurípides’. Buscadla con empeño hasta encontrarlo. Con insistencia. Intentad que no se os escape. No os arrepentiréis, sino que saldréis muy gratificados.

-Encontraréis un ejemplo práctico de lo que se puede hacer con un texto clásico, y más si es tragedia griega, para traerlo a la actualidad y darle una vuelta divertida a su contenido para que sea más eficaz en este momento.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 18 septiembre 2022 - 8:47 pm
Categoría: General

David Barbero

-Deseo comenzar afirmando que, a mí, los monólogos teatrales me producen un notable atractivo. Una destacada curiosidad. Como un descubrir la intimidad ajena. Como la posibilidad de descubrir algo intimo por el ojo de una cerradura. Algo personal, algo vivido de verdad e intensamente. Algo en lo que alguien ha puesto, o le han quitado, una parte importante de su vida.

-Sé que no todos los monólogos caminan por esos senderos tan personales, vivos y cercanos. Hay muchos. quizá la mayoría, que se hacen con una retahíla de chistes, o con ocurrencias pretendidamente graciosas. No me refiero a esos. Creo que es fácil distinguirlos.

-Esta tarde, cuando caminaba hacia pabellón 6 para ver a Secun de la Rosa en su pieza unipersonal titulada ‘Las piscinas de la Barceloneta’, escrita, dirigida e interpretada por él, iba convencido de que me iba a encontrar con esa comunicación directa, con esa cercanía, con esa intimidad, con esa verdad, esa sinceridad, esa vida verdadera, esa autenticidad.

-Secun de la Rosa se presenta solo, sin adornos, ni decorados, con unos pocos muebles. Se coloca cerca, próximo a los espectadores. En esto de las distancias cortas, además, Pabellón 6 de Bilbao aporta muchas facilidades.

-En la obra, simula estar interpretando a Sebas, un tipo cincuentón, al que le han pedido que recuerde… Perdón. Que reviva, o que viva en directo su juventud, allá por el año 77 del siglo pasado. Todavía más concretamente en el verano de ese año, que fue vital para él.

-A cuerpo limpio, sin filtros ni artificios, va exponiendo, las características y las circunstancias de su familia y de su juventud. Se detiene en la maravillosa aventura que significó para él la decisión de atreverse a dar el paso a descubrir lo que pasaba en aquellas piscinas de la Barceloneta. La gratificación de descubrir un mundo nuevo y libre con el que había soñado. En él, había personas sorprendentes, atractivas, incluso magnéticas, diversas pero unidas por la vivencia de su libertad. Estaban presentes artistas, músicos, actores, escritores, anarquistas, prostitutas y revoltosos. Todos unidos y emparentados por la búsqueda de la libertad.

-He comentado más arriba que la grandeza de estos monólogos, a mi juicio, está en la comunicación viva, directa, limpia, emocional, sincera, vital, vivida, poética, clara. En llegar directamente a los espectadores. Emocionarlos. Contagiarles y hacerles vivir las mismas aventuras y las mismas emociones.

-El peligro de este tipo de monólogos puede estar en que esa emoción directa se tiña de un tono de texto interpretado. En que la escritura no aparezca ordenada como una vivencia. Que las reflexiones suenen con cierta artificiosidad. Que a la dirección escénica se le puedan pedir más matices. Y a la interpretación, una mayor credibilidad.

-Secun de la Rosa, con este monólogo ‘Las piscinas de la Barceloneta’, demuestra su indiscutible profesionalidad y su actitud personal de denunciar las injusticias sociales, las discriminaciones y los inconvenientes añadidos que deben superar determinadas clases sociales. El verdadero objetivo del teatro.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 16 septiembre 2022 - 1:04 pm
Categoría: General

DAVID BARBERO

-Creo que todos los que la conocéis, coincidiréis conmigo en que Bea Insa es una teatrera polifacética, interesada en todos los géneros escénicos, inquieta, muy trabajadora…

-Creo también que todos los que le conocéis, coincidiréis conmigo en que Ángel Mirou es un teatrero, sobre todo autor, pero también desarrolla otros oficios, interesado por distintos géneros, observador, inquieto con apariencia de tímido, también muy trabajador…

-Estoy convencido también de que quienes habéis seguido su trabajo en común, coincidiréis conmigo en que se preocupan de temas actuales, que se ocupan de asuntos polémicos, que conectan con la actualidad, que tienen una mirada crítica e intencionada sobre esta sociedad.

-Todo esto se ha podido comprobar en las ya numerosas piezas que han presentado en común durante los últimos años. También, y yo creo que de modo especial, se puede constatar en la obra de ambos que he visto esta tarde en la sala Kúpula del Teatro Campos Elíseos, dentro de la programación de la Aste Nagusia bilbaína de este año 2022.

-El título. ‘Tarán Tran Transición’, da muchas pistas tanto sobre el contenido como la manera de tratarlo. Se enmarca en la trayectoria de teatro documental. Con especial énfasis en el adjetivo documental en esta ocasión, aunque también se preocupan de introducir otros elementos escénicos y narrativos que agilizan la exposición.

-El contenido es el análisis de un periodo cercano de la historia de España. El que está entre la dictadura franquista y la democracia parlamentaria bajo una monarquía hereditaria. Un periodo breve, pero lleno de inquietudes, contradicciones, esperanzas de muchos, ambiciones de algunos, atropellos de otros. Incluso con algún golpe de estado, cuyo desarrollo todavía no está aclarado.

-El modo de tratarlo incide en la crítica hacia acontecimientos o decisiones que todavía no han sido aclaradas o cuyas circunstancias no parecen del todo democráticas. Se añade bastante humor, abundante documentación, posicionamiento en el lado de los débiles. Tiene apuntes cómicos, ironías, alusiones al destape, a las amantes del rey y a los cabreos de la ultraderecha.

-El género escénico podría parece un monólogo, por intervenir una sola intérprete. Pero no se limita a esa fórmula. Incluye otros muchos elementos. Hay acción y desarrollo escénico.

-En el aspecto netamente interpretativo, varios de las asistentes esta tarde han comentado la expresividad y la fluencia en la comunicación mostrada por Bea Insa. Tampoco debe infravalorarse la labor de la violonchelista Ana Ispizua sobre todo en la creación de atmósferas. No ha pasado desapercibido, en los comentarios positivos, la presencia sobre el escenario de Ángel Mirou, el autor. Y hasta ha habido elogios para la iluminación de Patxi Pascual.

 

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 14 septiembre 2022 - 11:22 pm
Categoría: General

David Barbero

– Acabo de llegar a casa, después de asistir en el Teatro Arriaga de Bilbao a la representación de la obra clásica romana ‘Miles Gloriosus’, escrita por el comediógrafo de entonces Plauto. Su texto ha sido adaptado por Antonio Prieto. El espectáculo ha sido dirigido por Pep Antón Gómez. El extenso elenco ha estado encabezado por Carlos Sobera, Ángel Pardo y Elisa Matilla.

-Este espectáculo se presentó en el último Festival de teatro clásico de Mérida. Allí tuvo un notable éxito de público. También parece ser fue el que consiguió provocar más risas. Incluso puede ser el texto clásico que más veces se ha representado en ese festival.

-Ahora la obra está realizando una gira en la que está recibiendo igualmente esa muy buena aceptación del público. Por ejemplo, en el Teatro Arriaga ha tenido hoy una muy buena entrada, a pesar de ser un día laborable.

-Estos números son explicados por la habilidad de los promotores para construir espectáculos de atracción popular, basándose en textos cómicos clásicos, sobre todo romanos. En esta estrategia, tiene una incidencia muy notable la elección de protagonistas con mucho tirón popular, como, en este caso, es el actor y presentador televisivo Carlos Sobera. Dentro de un elenco, con actores y actrices muy eficaces en los papeles cómicos. Pero sin prestar tanta atención a otros aspectos artísticos ni a planteamientos de más calidad.

-Es una habilidad demostrada reiteradamente en los últimos años bajo la dirección escénica de Pep Antón Gómez y con la producción de la compañía Pentación, a cuyo frente está el veterano productor Jesús Cimarro, que también es el organizador del Festival de Mérida.

-Mientras venía desde el teatro Arriaga hasta casa, dos pensamientos han ocupado mi cabeza. Uno de ellos era de admiración hacia los extraordinarios autores clásicos, que escribían para sus contemporáneos, que se referían a las costumbres y vicios de entonces, y que podrían levantarse sus tumbas ahora para ver representadas sus obras, tantos siglos después.

-El otro pensamiento era una reflexión. O quizá sólo una pregunta. ¿Qué le pasa al teatro actual, a la música de ahora, a la pintura de este momento, a la escultura … para que las referencias elegidas, en todos esos campos, sean buscadas entre lo escrito, lo compuesto o lo realizado hace tanto tiempo?

-Es posible que tú tengas una respuesta. A mí, me gustaría escucharla, porque no la tengo.

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